A un mes de la muerte de Adiela pedimos a la Fiscalía que mueva el caso: familiares

La adolescente de 13 años recibió  un disparo en el pecho, la noche del pasado 24-D. Gatilleros dispersaron una protesta por la falta de servicio eléctrico en la avenida El Milagro.

Por:  Redacción Sucesos

Ha pasado un mes de la tragedia y la familia Araujo Rosales llora la pérdida de Adiela Lorena, de 13 años, ocurrida en plena celebración de la pasada Nochebuena.

“En el Cicpc no nos han dicho nada. Pero sabemos que ya tienen los nombres de los tres guardias nacionales que hicieron los disparos ese día. El lunes iré a la Fiscalía a mover el caso para que se haga justicia”, expresó aún consternado el padre de la víctima. Deivis Araujo, quien se dedica a la venta de cotufas en las plazas de Maracaibo.

Hace unos días un funcionario que me conoce me dijo que “nos habían pagado unos dólares para que nos quedáramos tranquilos”, contó indignado Araujo.

“La vida de mi hija no vale ninguna cantidad dólares. Quiero que me digan quién la mató y haya justicia”, respondió su madre Angélica Araujo.

“Dios sabe por qué pasaron las cosas. Ella solo quiso proteger a su hermanita (de las balas)”, agregó con tristeza la mujer observando la foto en vida de Adiela.

La madre dijo: Queremos justicia.

La noche del 24 de diciembre, los vecinos del sector del barrio Leonardo Ruiz Pineda, ubicado en la avenida El Milagro de Maracaibo, justo al frente del parque La Marina, protestaban por falta de electricidad en el sector en plena fiesta de la Nochebuena. Ya llevaban cuatro horas sin el  servicio.

Tres hombres  intentaron dispersar la manifestación a punta de disparos. Eran las  11:05 de la noche, contaron los testigos.

Los asesinos al ver que no tenían paso en dirección Milagro Norte- El Milagro buscaron pasar por el tramo contrario y como tampoco pudieron, el primero se bajó haciendo disparos al aire para tratar de asustar a los vecinos, luego los otros dos, sin mediar palabras, también se bajaron del auto Mitsubischi Lancer de  color azul, donde se trasladaban, y comenzaron a disparar hacia las casas que bordean la avenida y el Mercado Guajiro que queda a unos 500 metros de donde vivía Adiela.

En medio de los gritos de desesperación y la confusión, Adelia, quien se encontraba conversando con unas primas salió a proteger de la balacera a su hermanita de 5 años. La cargó, pero uno de los disparos la alcanzó  en la espalda y le salió por el pecho.

“¡Mami tengo sangre, mami tengo sangre!”, fueron sus últimas palabras hasta que se desplomó. De inmediato, la trasladaron al Hospital Coromoto donde murió a las 12:30 de la madrugada.

“Anoche (jueves 23-E) no podía dormir”, contó su madre recordando lo que vivieron el 24 de diciembre. “Es un dolor,  un vacío muy grande porque ella era la que nos ayudaba a cuidar de sus hermanitos, mientras nosotros salíamos a trabajar”, describió su mamá.

La noche del pasado 24 de diciembre los vecinos vivieron una amarga Nochebuena. 

Su padre recordó que “le pegó cuando fue al colegio Octavio Hernández (donde la adolescente estudiaba sexto grado)... fue fuerte no verla. En diciembre nos pidió que la acompañáramos a la fiesta de Navidad y la complacimos. Fuimos todos”, recordó el hombre mostrando la última foto que se tomó la familia junta.

“Esto es para el que lo viva”, añadió Angélica Rosales rodeada de sus familiares, quienes solo esperan que se “haga justicia” por una inocente.

Recordaron que días después del ataque a balazos, un grupo de funcionarios de la policía científica llegaron al lugar “y encontraron otro cartucho en la carretera.Uno de ellos dijo que era de una Glock (pistola) y afirmó que es igual a que la usan los funcionarios”, añadió Araujo, quien dijo que no descansará hasta que sean detenidos quienes acabaron con la vida de la mayor de sus cuatro hijos. 

Más Noticias