Publicidad
La Paradura del Niño, tradición navideña

07:45 AM 22/11/2018

Después del 25 de diciembre y hasta el 2 de febrero, Los Andes celebra la Paradura del Niño. 

 
Desde que tiene uso de razón, la trujillana Iris La Cruz Briceño asocia con calor de hogar la Paradura del Niño, una tierna tradición que pasa de generación en generación y es  propia de Los Andes, en los estados  Trujillo, Táchira y Mérida.

Nacida en Pampán, municipio trujillano, La Cruz, a sus 67 años, señala: “Por muchos años, en los pueblos la Paradura  realza la Natividad del Señor”.

La abuelita cuenta que, entre el 25 de diciembre y hasta el 2 de febrero, las familias organizan el ritual. Han de elegir a dos padres del vecindario en el que se hará  la búsqueda del Niño. Para seleccionarlos, estos deben ser una pareja ejemplar.

Será ese par el encargado de “robar” la imagen del Hijo hasta la fecha de su búsqueda. Solo quien organiza sabe el paradero real.  Llegado el día, cerca de las 6:00 de la tarde, los vecinos entran en personaje. Los pequeñitos  se visten como la Virgen María, San José, los  Reyes Magos, ángeles y pastores.


Entre versos y cantares, se desgrana el recorrido casa por casa. Preguntas van y vienen a los residentes que forman parte del acto, respondidas con versos. Se hace la formalidad para entregar al Niño Jesús, y estallan todos en alborozo y amor. La comitiva se reúne  en un hogar donde cánticos, el resonar del cuatro acompañan un compartir lleno de bizcochos,  dulce de lechosa con natilla, bebidas  a base de anís con panela y, a veces, también vino. Rezan el rosario, y así se unen todos en la más íntima y pura expresión de devoción.