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De parranda con San Pedro

08:30 AM 29/11/2018

Un milagro de hace más de dos siglos. Una promesa que se paga año a año. Todo comenzó con una súplica que fue escuchada por el mismo San Pedro. En su honor, cada  29 de junio, promeseros de Guatire y Guarenas bailan y son sus cotizas las que contagian a celebrar en honor al llamado dueño de las llaves del cielo.
Una esclava, María Ignacia, busca curación para Rosa Ignacia, su hija. Ningún brujo la curó y la madre, afligida, imploró a San Pedro. El milagro se hizo y estando María Ignacia,   moribunda, le dijo a su esposo:  “Negro, yo te pido que vengas todos los años por mí, porque San Pedro bendito nos hizo ese milagro, nos curó a nuestra hija”, y desde entonces hay un hombre que se viste de mujer para cumplir la tradición.
De boca en boca, aunque el origen de la fiesta tradicional involucra a María y a Rosa Ignacia, han cambiado detalles. Se cuenta también que la madre le ofreció a San Pedro bailar   en su día, año tras año, si sanaba a su hija enferma.
Al morir la devota, su marido decidió vestirse de mujer durante la fiesta para asumir la deuda. Esta es la explicación popular que justifica que los personajes de la Parranda siempre sea un hombre con indumentaria femenina.
Consultados por el Ministerio de Turismo (Mintur) suman otra versión: “Se cree que María Ignacia se enfermó y por estar imposibilitada para bailar el día de San Pedro, como lo había prometido, su esposo fue quien tomó su lugar, utilizó su ropa, se vistió de mujer y de esa manera cumplió la palabra de esclava y lo siguió haciendo al morir su esposa”.
Los hombres, por ello,  usan atuendos coloridos, un par de trenzas como  cabello, sombreros y carga en sus brazos una muñeca de trapo que representa a Rosa Ignacia, la hija”.

La Parranda de San Pedro inicia el día antes: ¡Baila, Baila, mi San Pedro que te quiero ver bailar!, mientras los coticeros –quienes colocan  trozos de cuero a las suelas de sus alpargatas para producir un sonido seco durante el baile— se suman a la festividad, contaron cronistas al portal AVN.
Desde el Centro de Diversidad Cultural de Venezuela señalan que La Parranda de San Pedro tendría su origen a principios del siglo XIX.

 

Recuerdan a la esclava María Ignacia

Solo betún en el rostro

Con el rostro pintado de negro (para ello usan betún), los  san

pedreños recuerdan el milagro concedido a la hija de María Ignacia. Quienes participan en la fiesta, durante el día, visitan casas de viejos parranderos, para agradecerles su aporte a la cultura, así como de promeseros, quienes abren sus hogares al Santo y a quienes vienen disfrutando de la alegre jornada.

 

“Los preparativos de la festividad   inician   antes de junio, cuando los parranderos, agrupados en comparsas, ensayan música, cantos y bailes, renuevan el vestuario y designan a encargados de las actividades preparatorias.
En la tarde de cada 28 de junio, los Parranderos encierran sus   imágenes de San Pedro en las iglesias de Santa Cruz de Pacairigua, de Guatire, y en la Catedral de Nuestra Señora de Copacabana, de Guarenas, iniciándose el Velorio con   coplas alusivas al santo que se prolonga hasta las 12:00 de la medianoche”.
El 29 de junio, día de San Pedro, “después de haber escuchado la misa cantada en la iglesia y recibido el “permiso” y la bendición del sacerdote para que la imagen del santo salga, los parranderos, todos hombres,  con el rostro pintado de betún negro y vestidos con coloridas ropas, junto a la comunidad y turistas de estados vecinos  desbordan las calles con alegría y entusiasmo. Entonan coplas y danzan al ritmo de la música, “bailando” la imagen de San Pedro con el objeto de rememorar la tradición oral según la cual el Santo sanó a la hija enferma de la esclavizada María Ignacia. 

 

Música, color y tradición
Fama en Guatire y Guarenas
Uno de los sanpedreños danzantes encabeza la celebración y es quien lleva una bandera   amarilla y roja. Dirige el camino que ha de recorrer el santo. Lo llaman el abanderado.
A su lado, explica Mintur, “está el cargador, quien lleva al santo por todo el recorrido. También forman parte del parrandón los Tucusitos, quienes representan los otros dos hijos de la esclava María Ignacia”.
El Ministerio apunta que, sin lugar a dudas, la Parranda de San Pedro es considerada la festividad más famosa y colorida de Guarenas y Guatire. 
 Déjese sorprender por  esta fiesta, que tiene reconocimiento internacional desde que en el 2013 quedara inscrita como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.