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¡Adoremos al Niño Lindo!

07:20 AM 22/11/2018

El aroma del guiso se pasea por todos los rincones. La alegría se mezcla con la nostalgia. La algarabía de los niños es el anuncio de que la Buena Nueva se aproxima. La familia se sienta en la mesa en torno de la comida más especial del año.

El “Corre caballito” que se escapa por la ventana se confunde con la gaita vecina que enciende la parranda. El colorido de las luces anima, incluso, las penumbras más profundas. La oración, el deseo, la ilusión, el detalle, el abrazo anhelado... El más noble gesto de amor y de humildad acaricia a todo un pueblo. ¡Es Navidad!

“Son las festividades más importantes. La emoción se renueva una y otra vez con el Nacimiento de Jesús.   Es la única época en la que estamos todos. Es hermoso vivir el entusiasmo de nuestros pequeños cuando abren sus juguetes”, relata Carmen Cánquiz, de 78 años, quien cada 24 de diciembre celebra la Nochebuena y también su cumpleaños.

La hallaca, el manjar, el majarete y el dulce de lechosa con piña son platos típicos que no pueden faltar en su cena. En la silla de siempre, la abuela espera, con el mejor de sus atuendos, a sus 9 hijos, 24 nietos y 32 bisnietos para conmemorar el nacimiento del Niño Dios. 

Adorarlo en medio de un silencio santo, contemplar con reverencia su divina infancia, ofrendarle cantos y agradecer al recién nacido –junto a María y San José– son rituales ineludibles para los creyentes católicos. “Se trata de permitir que su ternura aleje la oscuridad de nuestros pecados, derrita las penas más duras, alimente la fe... Significa convertir el corazón en el sagrario de su amor”, explica el padre Silverio Osorio, vicecanciller de la Arquidiócesis de Maracaibo, encargado del Convento y vicario de la catedral de la ciudad. 

 Diciembre se conoce como el mes más feliz. Prevalecen la introspección y el perdón. Al ritmo de cuatro, furro y  tambora o de los tradicionales aguinaldos, comienzan las fiestas, ambientadas por adornos coloridos, escarchados y llenos de luces titilantes: Pesebres, guirnaldas, arbolitos... Verde y rojo por doquier.

Por tradición, la Navidad empieza en el Zulia con la Feria de la Chiquinquirá, en noviembre, cuando suenan las gaitas con más fuerza y se adornan casas, calles y plazas.