Video/ Francisco Rodríguez: “En Venezuela este año se puede dar una hambruna”

El economista venezolano, sin ambigüedades, asegura:   “Hay que poner la vida de los venezolanos por encima del conflicto político”. Sobre el litigio con Cristallex agrega que las sanciones en algún  se van a levantar, "en ese momento cesa totalmente la protección a Citgo y, en ese momento, Cristallex toma control, entonces Citgo está perdida y es solo cuestión de tiempo".

Por  Heilet Morales

“Ninguno de los dos lados ha sido capaz de imponerse y lo que ha ocurrido  en medio de este combate es que los venezolanos se han convertido en un daño colateral  y le reclamo a los políticos de ambos bandos que no pueden tratar a la gente  como daño colateral, ustedes supuestamente están en la política para ayudar a la gente”.

La opinión del economista Francisco Rodríguez se reduce en una frase: “Una tregua por Venezuela”. Propulsor de un plan de petróleo por alimentos para enfrentar la crisis de Venezuela en lo inmediato no escurre el bulto a la hora del análisis político de la crisis venezolana y aunque se identifica como opositor hace, probablemente, las críticas más duras a la gestión de Guaidó y ni qué decir de Maduro.  

“Cuando la lucha por el poder se vuelve más importante que la vida de la gente, que es lo que está pasando ahora porque hay venezolanos que han muerto en los últimos días porque no consiguen gasolina para ir a un hospital, es una tragedia, eso tiene que estar por encima de cualquier consideración política, eso tiene que ser suficiente para impulsarnos hacia una tregua por el país, por nuestra Venezuela”.

—Usted ha planteado una tregua por Venezuela, pero no hay ninguna luz sobre esa posibilidad, tenemos un Gobierno que hace cuánto hace para sostenerse y una oposición que cree que el fin justifica los medios, precisamente en el medio están los venezolanos, el país está en un atasco, ¿cómo lo ve usted?

— El secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, planteó una tregua a nivel mundial entre los distintos bandos de los ejércitos en conflicto, en las guerra civiles que hay en el mundo y esa tregua ha sido acatada por, prácticamente, todos los bandos en conflicto (…) Bueno, Venezuela no está en medio de un conflicto armado, pero el país ha estado en medio de un conflicto que ha tenido costos similares a los de un conflicto armado. El PIB venezolano ha caído un 60% desde el 2013, esa es la mayor contracción en la historia latinoamericana, es el equivalente a tres grandes depresiones estadounidenses.

Además, hemos tenido un éxodo en el que ya cinco millones de personas están fuera del país, ese es el mayor éxodo en el mundo desde 1990 y el segundo mayor después del de Siria, lo que ha ocurrido con la economía venezolana es algo terrible y este año  solo se puede poner peor, eso es así porque tenemos el coronavirus y la gente no puede trabajar, la gente se tienen que quedar en casa  y no puede generar ingresos, eso te genera una caída en los ingresos fiscales del Gobierno, pero además los precios del petróleo han caído y están por debajo del costo de producción, ya no tenemos ingresos petroleros.

También como la crisis se ha dado en toda la región entonces las remesas, que se habían convertido en un elemento dinamizador de la economía, se están evaporando este es el peor de todos los mundos. Si la mayoría de los países tienen crisis económicas fuertes, lo que le espera a Venezuela es algo inimaginable.

Ambos bandos tienen que darse cuenta de que deben hacer algo para ayudar a la gente en medio de esto porque si no vamos a tener una tragedia, además, con un sistema de salud pública muy debilitado hasta ahora la cuarentena ha sido muy efectiva, pero fíjate cómo se han empezado a acelerar los casos y eso va a seguir ocurriendo, es parte de la dinámica, además tenemos una población migrante que está regresando de lugares donde la tasa de infección es muy alta y Venezuela tiene que lidiar con esto.

Hay que poner la vida de los venezolanos por encima del conflicto político, yo entiendo que el conflicto político es importante,  entiendo que su posición es legítima, de hecho me identificó con uno de los bandos, con el opositor, siento que el bando opositor tiene la razón en términos de la legalidad, tiene la razón sobre su reclamo de elecciones, pero también hay una realidad: No han podido ganar y entonces tenemos lo que se ha convertido en un empate catastrófico, ninguno de los lados es suficientemente fuerte para derrotar al otro, ni Guaidó ha sido capaz de sacar a Maduro del poder, ni Maduro ha sido capaz de recuperar las cuentas en el exterior, ni Citgo, ni la capacidad de vender petróleo, ni la relación con la comunidad internacional.

Ninguno de los dos lados ha sido capaz de imponerse y lo que ha ocurrido  en medio de este combate es que los venezolanos se han convertido en un daño colateral  y le reclamo a los políticos de ambos bandos que no pueden tratar a la gente  como daño colateral, ustedes supuestamente están en la política para ayudar a la gente.

Cuando la lucha por el poder se vuelve más importante que la vida de la gente, que es lo que está pasando ahora porque hay venezolanos que han muerto en los últimos días porque no consiguen gasolina para ir a un hospital, es una tragedia, eso tiene que estar por encima de cualquier consideración política, eso tiene que ser suficiente para impulsarnos hacia una tregua por el país, por nuestra Venezuela.

—Ese es un tema, el de la gasolina, que en los últimos días ha sido ampliamente debatido,  con un sector del país apostando por bloquear el ingreso y el otro empujando para que llegue…

—Hice una propuesta hace seis semanas directamente a Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional y es la persona reconocida como presidente interino por 57 países, le hice la propuesta de  que mandara petróleo a Venezuela, nosotros tenemos una empresa que es de Venezuela, nosotros tenemos una empresa que produce 600 mil barriles al día de productos refinados y exporta casi 200 mil de esos barriles, eso es más que las necesidades que tiene Venezuela en este momento para alimentar sus carencias de gasolina.

Mi planteamiento a Guaidó y  Maduro es pónganse de acuerdo, este no es un acuerdo en que ustedes tengan que reconocerse, ni que quererse,  ni siquiera se tienen que dar la mano porque lo pueden hacer por Zoom, pero pónganse de acuerdo en este momento para que entre gasolina al país.

Que si Guaidó la trae y entonces la Guardia Nacional se la va a robar y la va a comenzar a bachaquear, bueno, por eso es que tenemos que hacer un acuerdo, traigamos organismos internacionales para que supervisen la entrega, traigamos a la Asamblea Nacional, que parte del acuerdo sea que Maduro acepte que el Parlamento tenga un rol supervisor, acordemos un mecanismo de distribución con precios racionales para evitar que la gasolina se vaya para Colombia, acordemos un mecanismo de distribución de forma que le llegue a los venezolanos sin sobreprecio, sin que exista la renta de la corrupción, todo eso se puede acordar, se puede negociar.

Los venezolanos hemos oído hablar mucho de diálogo y negociación y la gente puede estar cansada, estoy de acuerdo con ello, creo que en nuestro conflicto político el diálogo por sí solo no te lleve a una solución, pero aquí no estamos hablando de una solución del conflicto político, estamos hablando de acordar medidas específicas para proteger a la gente. Hasta en las guerras los ejércitos se ponen a un lado  en el momento que le toca entrar a la Cruz Roja y a la ayuda humanitaria  para socorrer a los heridos porque cuando un soldado queda herido el soldado es un no combatiente  y por lo tanto, no debe ser blanco del fuego (…)

Por qué no podemos  tener  eso mismo para los venezolanos, que haya un conflicto político está bien, pero que ese conflicto se dirima de una forma política, que no se queden los venezolanos sin gasolina, sin electricidad, sin alimentos, sin medicinas, como resultado de ese conflicto que nadie además puede ganar.

— En esta crisis además en breve se comenzará a transitar el sendero de  cero ingresos petroleros,  producto de la caída brutal de los precios del petróleo de hace tres semanas,  ¿eso en qué escenario nos pone?

— Será un escenario terrible, primero nosotros vamos a tener una aceleración de la inflación nuevamente, habíamos bajado la inflación, estaba entre 5.000% y 8.000% de acuerdo con la medida que utilizaras, pero menor a los casi 2 millones que llegamos a tener. Se va a volver a acelerar y se va a acelerar porque al Gobierno no le va a quedar ninguna  otra alternativa que imprimir dinero.

Por eso otra propuesta que hago es la de ir al FMI que tiene recursos para atender este tipo de emergencias, Venezuela es miembro del FMI y tiene derecho a utilizar esos recursos que no son recursos asociados a un programa de ajuste, esto es otra cosa. Se llama el instrumento de financiamiento rápido para atender emergencias, fue lo que utilizó Ecuador cuando el terremoto.

En este momento, hay 102 países en el mundo que están pidiendo asistencia del FMI para enfrentar la pandemia  del coronavirus, Venezuela es uno de los únicos que no, y no lo está haciendo no porque no  haya querido, el gobierno de Maduro introdujo una solicitud, pero el problema es que el FMI no reconoce ni al Gobierno de Maduro, ni al gobierno de Guaidó. Dicen que no se ha logrado consenso entre sus representantes en la junta directiva y por lo tanto no van a aceptar una solicitud ni de Maduro, ni de Guaidó.

La única forma de que consigamos ese dinero es que se pongan de acuerdo y que hagan una solicitud  conjunta, con eso podríamos tener 2.600 millones de dólares, nosotros necesitamos, según mis estimaciones, aproximadamente $1.800 millones para un plan  de transferencias  a las familias que se quedan en su casa como producto de la emergencia del coronavirus, estaríamos hablando de un plan de 100 dólares por familia al mes durante un período de 5 meses que se puede pagar con el dinero del Fondo Monetario que está ahí, pero necesitamos esa solicitud conjunta.

Si eso no se hace, entonces estamos entrando en un escenario catastrófico  en el que el Gobierno va a seguir imprimiendo dinero, pero vamos a tener mayor escasez de las cosas básicas, lo que nosotros estamos viviendo en este momento con la gasolina lo vamos a comenzar a vivir con los alimentos y ahí estoy muy preocupado de que en Venezuela este año se puede dar una hambruna y podamos ver morir a cientos de miles de personas simplemente porque no hay suficientes calorías como para sostener el consumo básico de subsistencia. Esto es algo gravísimo. En Venezuela está a punto de ocurrir una tragedia no vista en este hemisferio en más de 100 años.

— Hay otro tema  sobre el que Venezuela tiene dificultades y es el de los bonos y toda la estrategia que se ha diseñado ante los bonistas, en particular de Pdvsa, en el caso del bono de Pdvsa y la elección de litigar, decisión que ha criticado incluso Alejandro Grisanti,  ¿sigue usted apostando más en la posibilidad de entendimiento con los bonistas antes que entrar en un litigio?

— No tengo una posición firme sobre ese tema, especialmente sobre si el gobierno interino lo está haciendo bien o no, ahí hay una duda razonable que se ha planteado sobre la constitucionalidad de esa emisión, es un tema de derecho constitucional complejo, entiendo que los constitucionalistas difieren sobre el tema de que si una empresa del Estado requiere de una autorización constitucional o no y el gobierno interino, basado en una evaluación legal a la que no he tenido acceso porque no soy miembro del gobierno interino,  ha decidido disputarlo.

La única observación que he hecho es que Alejandro Grisanti, un economista al que respeto mucho y que fue miembro de la junta directiva ad hoc de Pdvsa, ha hecho señalamientos sobre la base de las recomendaciones de los abogados y dijo en una carta que se dio a conocer que los abogados de la República le habían dicho a la junta directiva ad hoc de Pdvsa que esa estrategia tenía una muy alta probabilidad, más del 60%, de fracasar, ahí lo único que dije es que si estamos corriendo una estrategia riesgosa entonces tiene sentido hacer otra cosa.

Aquí hay cosas que se han manejado entre los acreedores y el gobierno interino donde yo solo puedo presumir la buena fe de nuestros representantes, ellos dicen que los acreedores han sido intransigentes y que no se ha podido llegar a un acuerdo razonable con ellos y no tengo por qué desconfiar de eso, creo que en este sentido todo el mundo está de acuerdo en que lo deseable es un acuerdo con los acreedores, la pregunta es, en qué términos. Como esta negociación no se conoce públicamente no sería apropiado debatirla si no sabemos los términos de esta negociación, espero que este tema se maneje con prudencia (...).

En lo que sí te diría que tengo críticas es en otros casos en los cuales ya sí se ha conocido bien la estrategia legal, en particular en el caso Cristallex.

La Corte Suprema de EE UU desestimó la solicitud de apelación  que hizo el gobierno interino (…) en el caso de Cristallex sí sabemos que se cometieron errores muy graves. En particular Cristallex fue capaz de probar el “alter ego”, eso es probar que la República y la entidad que es dueña de los activos, que en este caso es Pdvsa, son lo mismo, eso es algo que no es usual. Por ejemplo, si usted tratara de hacer eso con una empresa del Gobierno estadounidense generalmente no lo va a poder lograr, si usted lo intentara hacer con la Pdvsa de antes de Chávez no lo habría logrado porque las cortes respetan lo que se llama el principio de responsabilidad limitada, un acreedor no puede ir por los activos de una empresa para cobrarse una deuda del dueño de la empresa. De la misma forma de que si la empresa se endeuda mucho no pueden quitarte tus activos personales para cobrarse una deuda de la empresa.

Ese principio se rompe en el momento en que los demandantes pueden establecer que el Gobierno está utilizando a Pdvsa como una caja chica y ellos lo establecieron con el gobierno de Chávez, pero tenían que establecerlo también con el gobierno interino, el de Guaidó, que reconoce EE UU.

Ahí hubo un error garrafal que hizo la Asamblea Nacional que decidió nombrar directamente la junta directiva de Citgo, eso es algo totalmente inapropiado y que cualquier estudiante de derecho  que tenga conocimiento básico te puede decir que es inapropiado.

La Asamblea Nacional a lo sumo podía nombrar la junta directiva ad hoc de Pdvsa, a su vez la junta ad hoc de Pdvsa podía nombrar la junta de PDV Holding, que debía nombrar la junta de Citgo Holding y esa era la única que podía nombrar la junta directiva de Citgo Petroleum. Eso fue algo que Cristallex utilizó en la corte como un alegato y como evidencia de que la misma forma de manejo que se tenía de Pdvsa  por parte de Chávez y de Maduro ahora la tenía el gobierno de Guaidó. La corte aceptó ese argumento, aceptó el “alter ego” y por eso es que nosotros hemos perdido Citgo.

Lo quiero decir con toda responsabilidad, Citgo se perdió, es simplemente cuestión de tiempo, tenemos que entender lo que pasó aquí.  Hubo una sentencia firme que ha ido a la Corte Suprema (de EE UU) y que se negó a escuchar, es decir, esa sentencia quedó firme, es una sentencia que le da derecho a Cristallex a embargar las acciones de Pdv Holding la situación ahora es que por las acciones no pueden hacerlo sin pedir una licencia, ahora van a pedir una licencia, vamos a ver qué dice el Departamento del Tesoro, pero las sanciones en algún momento van a terminar, no sé si cuando caiga Maduro, cuando se rinda Guaidó o cuando se mueran los dos, pero en algún momento se van a levantar, en ese momento cesa totalmente la protección a Citgo y, en ese momento, Cristallex toma control, entonces Citgo está perdida y es solo cuestión de tiempo para que los acreedores la capturen.

— Sin embargo el equipo de Guaidó está encomendado a esas sanciones como una “protección” hacia Citgo, eso es lo que ellos dicen…

— En ese punto reconozco que la labor de ellos ha sido buena. Yo tengo muchos problemas con las sanciones y creo que no era necesario sancionar al país, ni a su industria petrolera para proteger Citgo, pero yo sí creo que ellos lograron convencer al Departamento del Tesoro que tenía que tomar unas medidas que, efectivamente, iban a ser unas medidas de protección de activos y reconozco el trabajo de José Ignacio Hernández (procurador designado por la AN) y reconozco el trabajo de Pdvsa y del embajador Vecchio  (Carlos) en lograr eso que es lo correcto, pero esa protección es solo temporal, mientras duren las sanciones.

Hay dos límites a esa protección, una es cuando cesen las sanciones, supongamos que hay una transición en Venezuela, supongamos que es una transición favorable a Guaidó y que él asume el poder, en ese momento, lo primero que va a hacer Cristallex, esa misma mañana, es ejecutar la demanda.

También hay que recordar que esa protección no es absoluta, las sanciones existen, pero también existen las licencias, el Departamento del Tesoro ha dado licencias para muchas cosas y se las ha dado a acreedores para embargar activos, entre otros a los que le dio fue a los tenedores del  “Pdvsa 20”, que  ahora está suspendida temporalmente, pero ellos tienen licencia.

Hay una diferencia entre Cristallex y los del “Pdvsa 20” que tienen una licencia, por qué le dieron una licencia a los acreedores del “Pdvsa 20” bueno por múltiples razones, en este momento Cristallex se está presentando ante el Departamento del Tesoro y puede estar diciendo: Señores, nosotros tenemos una sentencia firme  de la Corte Suprema, por lo tanto ustedes nos deberían dar una licencia, cómo va a reaccionar el Departamento del Tesoro frente a ese argumento, no lo sé, no voy a predecir un resultado legal y mucho menos un resultado técnico de una decisión del Gobierno estadounidense, lo que quiero puntualizar es que esos riesgos existen, puede el Departamento del Tesoro decidir dar una licencia a Cristallex sobre la base del argumento de que tiene una sentencia firme y está la posibilidad de que cuando el Gobierno estadounidense lo vea indicado, por los desarrollos políticos, esas sanciones  se levanten  y entonces Cristallex va a poder proceder a embargar Citgo. En ese contexto hay que analizar la responsabilidad de esa decisión de la Asamblea Nacional.

Hay otras decisiones que se han tomado que también me parecen problemáticas.  Por qué se emitió el bono Citgo Holding 2024, el llamado bono Guaidó, por qué ese bono se emite sin la autorización de la Asamblea Nacional.

Si estás diciendo que para emitir bonos y para poner activos en garantía del Pdvsa 20 se necesita la autorización de la Asamblea Nacional, pero resulta que el único bono que ha emitido Guaidó no fue llevado ante la Asamblea Nacional y ese bono ponía propiedades, refinerías y otras facilidades de Citgo Petroleum como garantía, por qué no se llevó ante la AN, este tipo de inconsistencias estoy seguro que los abogados van a utilizar, como lo hizo Cristallex para determinar el “alter ego” y, en este sentido, sí creo necesario una planificación legal muchísimo mejor y más conciencia para cuando se toman decisiones que causan daños a la República que son evitables (…).

— Lo que sí podría pasar es que tomar acciones a favor de Cristallex sería un golpe político muy fuerte para la oposición y entonces una decisión en favor de Cristallex se demore, no cree usted?

— Es posible. Por eso no quiero entrar a juzgar cuál es la probabilidad, simplemente alerto que es una posibilidad que existe. Además, el Gobierno estadounidense toma decisiones sobre la base de una serie de consideraciones, Venezuela es una consideración, pero no la única. Hay otras y una de ellas puede ser los intereses de los acreedores y la defensa de los derechos de propiedad en EE UU (…) el rol del Estado es proteger esas garantías, cada vez que no se puede ejecutar una garantía hay un problema para asegurar los derechos de propiedad y el Departamento del Tesoro tiene ese rol, el de protegerlos derechos de propiedad.

Déjame darte otro ejemplo en el que entraron otras consideraciones. El ejemplo de Nynas AB que es la compañía de refinación europea que Pdvsa tenía conjuntamente con unos socios suecos, qué ocurrió con esa compañía recientemente: el Gobierno de Maduro vendió el 35%  de las acciones porque Nynas estaba sancionada y era un problema para los suecos (…) se planteó una negociación en la cual el régimen de Maduro vende ese 35% y se queda solo con un 15% y el Departamento del Tesoro, como resultado de esa decisión, le quitó la sanción a Nynas y puede operar ahora porque ya no es mayoritariamente de la Pdvsa de Maduro, ahora esa decisión no fue ni siquiera informada a Pdvsa.

De hecho, la junta directiva de Pdvsa ad hoc está reclamando esa decisión, eso te ilustra que EE UU puede tomar decisiones por una serie de otras consideraciones que no es solo la de ayudar a Venezuela, ahí se perdió una buena cantidad de dinero, es la venta del 35% de una compañía importante, entonces no estaría tan seguro de que EE UU va a hacer todo lo posible porque nosotros conservemos Citgo porque ya sabemos que no hizo todo lo posible para que mantuviéramos Nynas.

— Sobre las sanciones hay un tema subyacente, ellas han creado todo un ecosistema de sombras en el manejo de los recursos del Estado, no le parece un daño colateral que se ha generado?

—Sí, definitivamente. Ese proceso en mis investigaciones lo he definido como el proceso de toxificación financiera y es un proceso que comienza antes de las sanciones.

En Venezuela hubo un momento en que se decidió caracterizar al régimen venezolano  como forajido, utilizando palabras como narcoterrorismo, por ejemplo. Yo no voy a entrar en el fondo de valorar esos juicios  simplemente digo que eso tiene un efecto sobre la disposición del resto del mundo  para hacer negocios no solo con el Estado venezolano, sino con los venezolanos y con toda Venezuela porque desde el punto de vista de las entidades financiera si las llama un venezolano que dice que tiene un dinero, tantos miles de dólares y quiere abrir una cuenta, qué dice esa entidad:  cómo sé yo que esta persona no es un testaferro del Gobierno, entonces tiene que hacer toda una investigación en la que si el banco se equivoca puede pagar un costo en su reputación y legal muy alto; entonces muchos bancos dicen para qué voy a correr ese riesgo, mejor no le abro una cuenta a ningún venezolano .

Eso genera efectos colaterales y los estamos viviendo todos los días, tuvimos una decisión de DirecTV de cerrar todas sus operaciones en Venezuela como un subproducto de las sanciones.

También hay un proceso de las sanciones que es de sobrecumplimiento en el cual los bancos y los reguladores todos harán lo posible en evitar relaciones con Venezuela o con venezolanos, aun cuando esas relaciones no son ilegales porque no quieren verse manchados.

Eso pasa incluso con las operaciones de ayuda humanitaria, el Gobierno de EE UU y algunos miembros de la oposición han dicho que no están prohibidas las operaciones de ayuda humanitaria y eso no es totalmente cierto por dos razones: una, que las compras de alimentos y medicinas en el país se hacen siempre con los ingresos del petróleo, entonces que te digan que puedes comprar todos los alimentos y medicinas que quieras, pero no te vamos a vender petróleo es como que tu jefe te despida y te diga que no tienen problemas y que puedes seguir comprando lo que quieras.

La otra razón es que muchas de las entidades que podrían estar involucradas en ayuda humanitaria no lo hacen también por este riesgo de ser identificados como vinculados con un gobierno forajido.

Puede suceder hasta con una ONG venezolana porque cómo sabe el banco que esa ONG no está vinculada con el Gobierno, lavando dinero del Gobierno, entonces el banco se cura en salud y tienes muchos casos  de ONG que no han podido movilizar recursos desde EE UU para cumplir las labores necesarias, sí hay efectos humanitarios muy graves.

— El Gobierno de Maduro ha recurrido a una vieja fórmula en el campo de la economía para enfrentar la pandemia, pagar nóminas, suspender pagos de alquileres en el sector comercio, suspender pagos de servicio, la misma receta, pero ante una enfermedad completamente distinta.

— El problema con el enfoque del Gobierno es que se trata de una política de un país rico y la está tratando de implementar un país que está totalmente quebrado, un país híper quebrado, se trata de una nación que ya no tiene dinero, que tampoco tiene ingresos, que el dinero que tenía en algunas cuentas está congelado y tiene grandes dificultades para realizar cualquier pago  eso supone un problema grave para la implementación de esta política porque esas medidas requieren recursos.

Es necesario pagarle a la gente para que se quede en casa,  no basta con que le pongas ese dinero a la gente en sus manos, cuando la gente sale a comprar cosas tiene  que haber bienes en los anaqueles y cómo van a estar esos bienes ahí si no se están produciendo, hay que importarlos, hay que producirlos, hay que tener gasolina para llevar los alimentos del campo a la ciudad, hay toda una serie de procesos que requieren recursos adicionales que el Gobierno no tiene.

No hay ningún otro país del mundo que haya abolido los alquileres, en todo caso, lo que se ha dado en la mayoría de los países es  una suspensión de los desalojos, pero eso es distinto a la abolición de los alquileres y eso es muy bueno para el inquilino, no es muy bueno para el dueño, entonces genera un costo económico que  el dueño está obligado a pagar.

Las empresas están obligadas a pagar las nóminas a pesar de que no están percibiendo ingresos, el Gobierno se ha comprometido a pagar en la pequeña y mediana empresa pero hasta ahora  no hay ninguna empresa que haya recibido transferencias del Gobierno  por este concepto.

Aquí hay un problema entre lo que se está diseñando y las posibilidades reales que depende de los recursos, de lo que los economistas llamamos espacio fiscal que Venezuela no tiene y por lo tanto lo tiene que construir con un acercamiento entre ambos lados para poder ir al Fondo Monetario, para tener acceso a los recursos congelados en el exterior porque  si no lo que va a pasar es que lo que trates de pagarle a la gente se lo vas a pagar de forma inflacionaria y no valdrá nada y la gente va a salir, saldrá a trabajar a buscar hacer algo, los bienes no se conseguirán y se va a desatar una hiperinflación podemos entrar en una hambruna  y volvemos a un escenario catastrófico y en ese escenario hay que hacer todo lo posible por evitarlo porque ese escenario se puede llevar por delante a cientos de miles de vidas de venezolanos.

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