Venezuela: ¿la primera criptonación del mundo?

Por:  Alba Márquez

En febrero de 2018, el presidente venezolano Nicolás Maduro lanzó Petro, una nueva criptomoneda respaldada por las reservas de recursos naturales del país que tenía por objetivo ayudar a Venezuela a salir de la grave crisis económica en la que lleva años sumida. Maduro tenía la esperanza que esta medida le libraría de las sanciones financieras como consecuencia de dicha situación financiera. También lo esperó de la entrada en circulación del nuevo bolívar soberano, que está anclado al Petro.

Sin embargo, esta decisión del mandatario venezolano no tardó mucho en recibir críticas por parte de expertos preocupados tanto por la posible estafa que esta criptomoneda podría suponer a manos del estado, como por la gran probabilidad de que su entrada en curso terminaría en fracaso. En este artículo analizaremos todo lo que hay detrás del Petro, qué posibilidades tiene de funcionar en una economía como la venezolana.

De ser así, ¿nos encontramos ante la primera criptonación del mundo?

Antes de seguir con el análisis, merece la pena asegurarnos que entendemos a qué nos referimos al hablar de criptomonedas. En 2009, no solo nació el Bitcoin, sino también el concepto de criptodivisa, es decir, aquella moneda digital alternativa, descentralizada y no controlada por un banco central. Esto, unido al hecho de usar la tecnología de cadena de bloques o blockchain, la convierten en una divisa más segura y privada. De hecho, esto es una de las razones que explican su popularidad.

En los últimos años, el Bitcoin y otros activos similares se han ganado la confianza de muchos usuarios alrededor del mundo, también en América Latina. Este creciente interés en invertir en criptomonedas significa, entre otras cosas, que representan una buena oportunidad. Inversores profesionales, entidades bancarias y gobiernos están explorando todas las posibilidades que ofrecen, pero también los ciudadanos de a pie pueden tenerlo en cuenta si quieren hacer un poco de dinero extra. Es el caso, por ejemplo, de eToro, una plataforma que te permite tener información a mano antes de lanzarte a hacer una inversión a la vez que brinda la posibilidad de agrandar tu portafolio de inversiones.

Esto es especialmente cierto en países donde más populares son los criptoactivos. Según la encuesta Statista Global Consumer Survey, que entrevistó unos 1.000 ciudadanos de países diferentes, Turquía lidera el ranking de las naciones con mayor adopción de las criptomonedas. Viene seguida de cinco países latinoamericanos (Brasil, Colombia, Argentina, México y Chile), así como por Suráfrica, China, Indonesia, España, Rusia, Dinamarca y Australia.

En Venezuela, también existe una importante presencia de las criptodivisas. De hecho, es uno de los países latinoamericanos donde en 2019 se realizaron más búsquedas en Google acerca de las criptomonedas y Bitcoin. La gran acogida de este tipo de activo entre los venezolanos se explica por varias razones, pero destaca el hecho de que la moneda nacional pasa por una severa crisis que hace que los ciudadanos busquen alternativas para ahorrar que les den más confianza.

Debido en parte a esta premisa, nació el Petro. Entró en circulación el 20 de febrero de 2018, después de que se hubieran declarado nulas las primeras emisiones y se hiciera pública ya la preocupación de su entrada en vigor por parte de expertos locales e internacionales. En cualquier caso, hoy en día el Petro sigue formando parte de la economía venezolana y está ligado principalmente por las reservas nacionales de petróleo (cada Petro tiene el valor de un barril de petróleo). La criptomoneda venezolana también está respaldada por otros recursos naturales como el gas, el oro, los diamantes y otras materias primas. Esto, en un principio, debería reforzar y ofrecer seguridad a la divisa virtual, pero parece no ser suficiente.

Antes de su salida al mercado, los responsables de la creación del Petro redactaron el Libro Blanco (o White Paper en inglés) donde detallaban todas las condiciones relativas a su funcionamiento. En él se explicaba ampliamente el soporte tecnológico que lo hace posible, así como su estrecha relación con los recursos naturales de Venezuela. El hecho de que estos sean el motor económico del país debería haber sido suficiente para creer que podría funcionar y situarse por delante de otras criptomonedas como el Bitcoin, el Litecoin o el Ethereum.

Pero antes de explicar el porqué de su fracaso, conviene mencionar algo de lo que todo aquel que tenga una mínima noción sobre las criptomonedas debería haberse dado cuenta a estas alturas. El Petro nunca será una criptodivisa en tanto en cuanto no es una moneda digital descentralizada. La intervención directa del gobierno venezolana la excluye por completo de esta categorización, lo que pone en cuestión las razones que llevaron a su creación por parte del presidente Maduro y su equipo.

También funciona mediante un sistema de pagos digital y dispone de una cartera digital como el Bitcoin, pero Venezuela ha fracasado en su intento de convertirse en el líder de una iniciativa económica innovadora que permita sacar el máximo rendimiento a los recursos minerales del país.

Uno de los usos que Maduro le ha encontrado al Petro es como método para hacer pagos públicos, como puede ser el sueldo de los funcionarios o las pensiones. Y tanto en ese aspecto como en el de convertirse en salvador de la economía nacional, ha resultado un fracaso. Son muchos los que han expresado su preocupación y dudan de su legitimidad, habiendo incluso catalogado esta medida de estafa y de dar vía libre a la corrupción.

Por suerte, parece que el futuro de la economía del país sí que podría estar en manos de otras monedas virtuales que están dando mejores resultados. Por lo menos el Consecomercio así lo cree y ya son muchas las empresas nacionales que están apostando por una de las divisas digitales que hay en el mercado. También lo saben los ciudadanos de a pie, que lo ven como una forma más segura de ahorrar dinero y de hacer pequeñas inversiones.

Pero pese al fracaso que ha supuesto el Petro y la evidencia que son otras las criptomonedas con más aceptación en Venezuela, puede considerarse este país latinoamericano como pionero. No se ha dado ningún otro caso igual de la creación de una criptodivisa por parte del gobierno de un país y con ello Maduro quiere llevar a la nación a convertirse en la primera criptonación del mundo.

Más Noticias