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Política y Economía
08:02 AM / 11/03/2017
Segunda ronda de validación con Voluntad Popular en la mira
Priselen Martínez Haullier
Referencial

Voluntad Popular, a pesar de ser  considerado como uno de los partidos más radicales de la oposición venezolana, no descansa en obtener  más su peso dentro de  la Mesa de la Unidad Democrática (MUD). 

Aunque, la coalición opositora en algunas oportunidades le ha sacado el cuerpo a sus propuestas como La Salida en el 2014, que  dejó como resultado que su líder Leopoldo López terminara preso y condenado a 14 años de cárcel;  sí  ha terminado por acompañar otros de sus planteamientos como las manifestaciones de  calle, la convocatoria del RR,  la declaratoria de abandono del cargo del presidente Nicolás Maduro,  por parte de la Asamblea Nacional (AN), el llamado a elecciones generales,  así como el no regresar a la  Mesa Diálogo, a la que el Vaticano le ha puesto empeño en retomar, “sin condiciones” . 

Esta organización que surgió como un movimiento social en el 2009, y que  dos años después se convirtió en organización, llegó a la MUD  sin derecho a voz y voto. Hoy, es una de las cuatro más importantes de la oposición. Hasta vocería claves ha asumido en representación de la MUD, incluso, ocupa la primera vicepresidencia de la AN,  aunque en opinión del politólogo Nicmer Evans, “no ha definido claramente su política” como partido. 

En su permanencia dentro lo que fue el G4  con Acción Democrática (AD), Primero Justicia (PJ) y Un Nuevo Tiempo (UNT), figura que  amplió la MUD a G9, tuvo sus choques internos. 

“Ellos tienen una relación forzada porque no se sienten parte de la MUD. Permanecen en ella porque a la final saben que no tienen la suficiente fuerza como para desprenderse, dependen de su movilización”, sostiene Evans, quien destaca que  por ser “personalista, pues todo gira en torno a Leopoldo López,  tiene una carencia de debate político-ideológico que no le  permite generar una orientación programática a sus miembros, pero cuenta con muchos recursos  para llegar a lo largo y ancho del país y fuera también (...)”.  

Para Evans, a la MUD,  pese a la resistencia que ha tenido, le ha tocado bailar al son de VP “porque ha evaluado que López aparece como el principal líder de la oposición en las encuestas, como  posible candidato presidencial y por eso el Gobierno lo ve como una organización molestosa”. 

“Si Leopoldo  estuviese en la calle  seguramente estuviera en las mismas condiciones de María Corina Machado a quien muy poca gente en la opinión pública le presta atención”, acota. 

Por otro lado, la posición que ha tenido frente al diálogo con el Gobierno “es la expresión más clara de  que no te quiero, pero te acepto y me conformo con lo que eres”, agrega.

Ahora bien, para el politólogo Luis Aguilar, la tolda naranja “viene creando su propia novela, tratando de imitar lo vivido en los años 90 con Hugo Chávez y el Movimiento Quinta República (MVR). Ellos se han venido planteando una novela donde los protagonistas principales son Leopoldo López y su esposa Lilian Tintori”. 

“No hay que dudar que tarde o  temprano será un partido de Gobierno”, aseveró Aguilar. 

Y es que en los últimos tres  años,  la tolda naranja  ha enfocado su trabajo político en el plano internacional  permitiéndole alcanzar el reconocimiento de organismos como la OEA y la Unión Europea, en las que a cada momento sus dirigentes hacen lobby. 

Sobre este aspecto, el  abogado constitucionalista Jesús Silva, explica que  “la postura de VP es imponer un liderazgo en la MUD valiéndose de su importante lobby dentro de los sectores políticos de Estados Unidos, sin embargo la falta de respaldo popular suficiente, así como el nuevo mapa político estadounidense con la llegada de Donald Trump, ponen en entredicho su  fuerza actualmente”.   

“Estamos en una etapa donde el lobby de VP en Estados Unidos es intenso, pues Trump está por definir el tono de su política hacia Venezuela (...) y el objetivo de ese partido es generar un revuelo mediático aspirando a desacreditar al Gobierno de Maduro”, detalló el profesor de Estudios Internacionales de la UCV. 

Este fin de semana,  le corresponde relegitimarse a VP ante el Consejo Nacional Electoral (CNE), y para su dirigencia es la clara señal de que el Gobierno busca “ilegalizarlos”. 

Pero, a diferencia de AD y PJ corrió con mejor suerte porque en este segundo bloque será el único, de los seis partidos convocados,  que presentará sus manifestaciones de voluntad en los 390 que el CNE habilitó en todo el país, y contarán con la movilización de la MUD para que puedan cumplir con la jornada de 14 horas en los dos días. 

A pesar de la ventaja, para su  coordinador encargado y tercero a bordo de la directiva de la tolda naranja,  Freddy Guevara, sostuvo, en la rueda de prensa que ofreció para confirmar su participación, que “demostremos nuestra fuerza, apoyo y convicción democrática. El régimen tendrá que decidir si asume o no la decisión de ilegalizarnos, quiere elegir su oposición, nos quiere a  fuera del camino. Los vamos a enfrentar. No regalaremos ni facilitaremos la excusa”. 

Recordó  que en las elecciones regionales  del 2012, 700 mil personas votaron por VP. “Veamos si pueden explicar que no alcancemos 0,5% requerido”, indicó al tiempo que retó al presidente Maduro al expresar: “si quiere sacarnos del juego, póngase los pantalones y échele bolas”.

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