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Actualizado hace 334 minutos

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Política y Economía
10:06 AM / 08/05/2019
Mesas de cambio marcan el fin de 16 años de control
D. Rodríguez

Un total de 12 sistemas para el control de la compra y venta de divisas se han instaurado en el país en los últimos 16 años. El último mecanismo, las “mesas de cambio” autorizadas por el Banco Central de Venezuela (BCV), se vislumbran como el último mecanismo que  levanta el férreo control de Estado para el acceso a los dólares y que permitiría darle una “bocanada de oxígeno” a la golpeada economía nacional.  

El nuevo sistema, según una resolución con fecha 2 de mayo de 2019, autoriza a los bancos del país a realizar compra y venta de divisas entre personas naturales y jurídicas a través de “mesas de cambio”.

Desde 2003 hasta la fecha, el Ejecutivo ha creado distintos mecanismos para la asignación de las divisas con poco éxito en sus operaciones: Cadivi, Cencoex, Sicad I y II, Simadi, Dicom, Dipro. En 2018, se creó el “nuevo Dicom”, que ahora dará paso a las “mesas de cambio” en los bancos públicos y privados.

El economista y exministro, Víctor Álvarez, aseguró que el nuevo sistema pareciera que “libera el mercado cambiario”. 

“Este es un sistema que los que quieran vender o comprar divisas ya no tendrán que hacerlo a través de las subastas del Dicom, sino que podrán hacerlo directamente con las mesas de cambio que los bancos activarán para sus clientes. Las operaciones de compra venta podrán realizar todos los días, la liquidación de las divisas será a través de los bancos sin depender del BCV”, explicó.

Según Álvarez la liberación del control se da “en un contexto de caída de los precios del petróleo, combinado con un descenso de la producción de Pdvsa y eso rompió severamente las petrodivisas que se vendían muy baratas en el sistema cambiario. Las sanciones de 
EE UU a Pdvsa y al BCV también dejó seco al país de divisas (...) para evadir estas sanciones el Banco Central decidió liberar el mercado de cambio para que los privados realicen directamente sus operaciones de compra y venta de divisas sin pasar por el Dicom”.

“Por primera vez desde 2003, el sistema de administración de divisas no estará administrado por el Gobierno. Lamentablemente está decisión se toma en el marco de una economía colapsada y con pocas divisas (...). Para que el levantamiento del control de cambio tenga un efecto positivo en la actividad productiva es necesario flexibilizar la rígida política del encaje legal que está estrangulando a los bancos”, explicó el economista. 

El economista Carlos Javier Maldonado aseguró, a este diario, las “mesas de cambio parecen, en la práctica un paso positivo, para flexibilizar el acceso a las divisas, algo que no se veía desde 2003. Lástima que se viene a aplicar cuando los banco atraviesan su peor momento (...). Lo que si ha sido una enorme deuda es que en este país exista un sistema de acceso a las divisas fácil, sencillo y que su precio lo establezca la oferta y la demanda. Ojalá estas mesas de cambio pueda permitir a los privados comprar los dólares sin tantas trabas y problemas”.

Del otro lado de la acera, el economista Luis Oliveros señaló, en su cuenta en twitter, que la reciente medida del Banco Central de Venezuela (BCV) permitirá tener una “tasa de cambio de referencia mejor estructurada, pero el control de cambio sigue”.

El experto explicó que “en todo mercado, la oferta es fundamental. ¿De dónde va a salir la oferta de este nuevo sistema?, Pdvsa no puede ni pagar sus deudas, BCV menos. Entonces todo el peso recae en los privados y sabemos que ocurre en Venezuela cuando eso se plantea. Este sistema le puede servir a empresas grandes (legalidad, transparencia, etc). Muy pocos incentivos tendrán los pequeños”.

Por su parte, el economista y diputado José Guerra agregó que “la política cambiaria del BCV es un auténtico disparate. Durante 16 años mantuvo un control de cambio férreo con una tasa fija. Ahora da un salto monumental y adopta al menos en el papel una flotación limpia del tipo de cambio. Es decir, el BCV no vendería dólares”.

Para  Leonardo Buniak, economista especializado en economía internacional y riesgo bancario, las mesas de cambio “no es un levantamiento del control de cambio, es una ventana de oxigenación para el mercado cambiario que beneficiará al sector privado”.

“Es una medida definitivamente muy positiva pero en este momento no es tan  importante el precio, sino a quién le compras y a quién le vendes ante al riesgo regulatorio o reputacional vinculado al cumplimiento”, apuntó.

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