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Política y Economía
09:17 AM / 15/10/2018
España pedirá a la Unión Europea diálogo por sanciones a Venezuela
Priselen Martínez / Agencias
Agencias

España buscará hoy darle un giro a la política que,  durante cuatro años,  mantuvo bajo la égida de Mariano Rajoy  sobre Venezuela en la reunión que sostendrá  el Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea (UE) en Luxemburgo.

El ministro de Exteriores, Josep Borrell, defenderá ante sus homólogos europeos la necesidad de mantenerse firme ante el Gobierno de Nicolás Maduro en la defensa de la democracia y los derechos humanos. Pero apostará por el diálogo en lugar de las sanciones como vía para resolver el drama político y económico que sufre el país latinoamericano.

Esta nueva vía, si se confirma, puede chocar con la administración de Donald Trump, que está endureciendo por momentos su presión sobre Maduro, publicó ayer en su portal web El País.

El giro de España, ahora en manos del Gobierno de Pedro Sánchez, se materializará durante un almuerzo de trabajo que estará presidido por la alta representante de Política Exterior, Federica Mogherini y a la que también está invitado el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi, quien la semana pasada visitó la frontera de Colombia con Venezuela para constatar la situación migratoria por el éxodo de venezolanos a ese país.

A la  petición  de España se sumó  Francia, Italia y Portugal.

Fuentes diplomáticas, según el diario español, esperan que de este encuentro salga una batería de ideas “sobre cómo promover el diálogo político en Venezuela y cómo abrir cauces”.

Las mismas fuentes apuntan que la UE no puede permanecer impasible ante “una crisis humanitaria que ha provocado un éxodo de venezolanos, con un gran impacto en otros países”.

La propuesta que defenderá Borrell rompe con la estrategia seguida por  Rajoy, quien impulsó el castigo diplomático de la UE contra el Gobierno venezolano tras unas denuncias recibidas por una representación opositora.

Para el analista, Carlos Raúl Hernández todo lo ocurrido fue “la consencuencia de una intervención internacional fracasada que se armó con el Grupo de Lima que intervino de la manera más ineficaz involucrándose en el conflicto y solo logró un resultado menos que cero”.

“Nada de lo que sugirió que era una intervención militar, golpes de estado, la salida de Gobierno de Maduro ocurrió, y ni va a ocurrir por el momento, y esta declaración de España revela que la comunidad internacional se dio cuenta de que habían metido la pata terriblemente y habían consolidado a Maduro (...). Creo que alguien entendió que era el peor camino para los fines democráticos, de la convivencia y de la consolidación de las instituciones a Venezuela, por eso buscan una vía civilizada (...)”, opinó.

Para Hernández, a pesar de los buenos aires que soplan también surgen otras complicaciones porque el concepto de diálogo “está desacreditado en Venezuela” a consecuencia de todos los errores que se han cometido, pues “cuando se hablaba de diálogo, no había diálogo sino que todo terminaba en confrontación y caos (...) y ya la gente tiene la idea de que hablar de diálogo no sirve”, por esta  razón considera que hay que “buscar unas nuevas ideas” para que las partes hablen.

Antonio Ledezma, exalcalde de Caracas, quien se encuentra exilado en la nación española tras fugarse de Venezuela, reaccionó  vía Twitter a la propuesta y señaló que realizar un diálogo “solo generaría más muertes, torturas, detenidos y persecuciones”, a su juicio  es “una estrategia reprochable e inaceptable de Maduro” y solicitó una “intervención humanitaria” en el país.

A raíz de la intervención de la comunidad internacional sobre Venezuela, en enero pasado, Bruselas incluyó a los siete primeros altos cargos venezolanos en una lista negra que les impone una prohibición de viajar a la UE y la congelación de los activos de que dispongan en territorio comunitario.

Luego se reforzó en junio, a los pocos días de que Borrell sustituyera al anterior ministro, Alfonso Dastis y se tradujo en la inclusión en la lista negra de otros 11 funcionarios venezolanos más.

“Todos sabemos que una solución sostenible a la situación actual solo puede venir de dentro de Venezuela”, dijo Mogherini, el pasado 25 de septiembre durante un encuentro de alto nivel sobre la crisis de refugiados que vive el país.

La UE no se plantea actuar como mediadora en ese diálogo que considera imprescindible, pero estudiará como “acompañar” el proceso en caso de que se inicie.

De hecho, como parte de su  apoyo a la solución política, la Comisión Europea aprobó 35 millones de euros para paliar las consecuencias de la crisis migratoria dentro y fuera de Venezuela.

El Gobierno español ya  venía adelantando sus pasos con la presencia de  su secretario de Estado de Cooperación y para Iberoamérica, Juan Pablo de La iglesia, quien estuvo en Caracas desde hace un par de semanas para reunirse con representantes del Gobierno venezolano y de la oposición, así como con las empresas españolas con intereses en el país,  informó Europa Press.

Los contactos también se repitieron en Nueva York durante la Asamblea general de la ONU.

De hecho, de La iglesia fue quien llevó hasta Madrid al dirigente opositor excarcelado, el pasado viernes, Lorent Saleh.

Los ojos de los actores políticos están puestos sobre la reunión de la UE se espera que salga humo blanco y en Venezuela se inicie otra etapa de cambios, aunque fuentes europeas dudan que de la reunión del lunes salga un plan preciso sobre la nueva relación con Caracas.

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