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Actualizado hace 423 minutos

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Política y Economía
10:32 AM / 11/05/2019
Dos mujeres, dos caras de la toma de la embajada de Venezuela en EE UU
AFP
AFP

La embajada de Venezuela en Washington, cerrada al público y tomada por activistas estadounidenses, es el centro de protestas y contraprotestas que reflejan la división en el país petrolero. Una venezolana opositora y una militante de izquierda cuentan qué las mueve a movilizarse bajo sol y lluvia.

Nellie Romero, una mujer de 43 años originaria de Barquisimeto (oeste de Venezuela), lleva 30 años en Estados Unidos y nunca había visto una "unidad" así en su comunidad, hasta que tras el fallido levantamiento de militares afines al líder opositor Juan Guaidó, reconocido por Donald Trump como presidente interino, los venezolanos comenzaron a protestar fuera de la embajada en Washington. 

"Me parece que si ellos dicen luchar por los venezolanos, no tiene ningún sentido que no permitan que entren venezolanos a su propia embajada", dice a la AFP sobre los activistas que tienen tomada la sede. 

Desde hace semanas, la encrucijada que enfrenta Venezuela entre el gobierno de Nicolás Maduro, reconocido por la ONU y apoyado por Rusia y China, y Guaidó, respaldado por Estados Unidos y más de 50 países, también trasladó la pugna a la sede diplomática en Washington.  

El edificio de cuatro plantas ubicado en el elegante barrio de Georgetown está tomado por activistas que se agruparon en el Colectivo para la Protección de la Embajada y que buscan impedir la entrada de la delegación de Guaidó. 

Los militantes viven allí desde la salida de los diplomáticos de Maduro, en un momento en que ambos países rompieron relaciones. 

Medea Benjamin, una enjuta estadounidense de 67 años, forma parte del grupo pacifista Code Pink, que junto a otras asociaciones propuso a la cancillería de Caracas que un grupo de personas durmiera en la legación después de que otros edificios diplomáticos venezolanos fueron tomados por representantes de Guaidó. 

Pese a que en un principio no tuvieron respuesta, posteriormente les dieron permiso y las llaves. 

"Yo sé que cuando mi país invade otro la situación siempre empeora", contó a la AFP la activista, que ha estado en conflictos como Afganistán o Yemen. 

Benjamin es reconocida por su ubicuidad y el don del camuflaje para la protesta. En foros de alto nivel irrumpe vestida de rosa con su melena rubia sosteniendo pancartas por la paz y contra las intervenciones estadounidenses. 

- Un "acto de violencia" -

Para Nellie la presencia de los activistas es un "acto de violencia". 

"Tengo una sensación de amplia indignación, no sólo porque sea una organización que se llame Code Pink que es un grupo feminista, no entiendo qué tiene que ver su lucha por el feminismo y la paz con invadir la embajada de otro país", cuenta la venezolana. 

Nellie ayuda a organizar una guardia las 24 horas fuera de la embajada para impedir que los activistas entren comida. 

"Nunca en mis 30 años acá en Estados Unidos había visto una unidad tan bonita", afirma.

Los venezolanos colocaron toldos. Tienen un generador, comida y café. El himno venezolano y la música caribeña suenan todo el día, hay colchones inflables y además alquilaron una pieza en un hotel para repostar energía.

- Violaciones a los DDHH en Venezuela -

Benjamin reconoce que hay "violaciones a los derechos humanos" en Venezuela. 

"Pero eso no implica que Estados Unidos tenga el derecho de derrocar a un gobierno", argumenta, señalando que, si no fuera por el petróleo, a Washington no le importaría el país. 

A medida que las relaciones entre Washington y Caracas se crisparon hasta la ruptura, Benjamin comenzó a irrumpir en la Organización de Estados Americanos con una pancarta en la que se leía "No al golpe en Venezuela".

Benjamin comenzó su activismo contra la guerra de Vietnam. 

"Eso marcó toda mi vida, vi cómo mis amigos eran enviados a matar y a morir en un país a miles de kilómetros", recuerda. 

Pese a eso, le sorprende la violencia que ha recibido de la oposición, que la sigue pegándole un megáfono a la oreja y la apunta con láser. También denunció agresiones verbales. 

"Le gritaban marica a la gente gay y a los negros les decían monos", relata Benjamin. 

Pero para Nellie eso fue "simplemente un sentimiento de rabia". "Yo siendo una mujer transgénero, aquí me ves", destaca. 

Tras dormir varias semanas en el edificio, Benjamin viajó a Colombia para visitar a unos activistas que denuncian los asesinatos de los paramilitares. Un viaje que no hubiera hecho "si hubiera sabido que después no iba a poder volver a entrar". 

"Debería estar con la gente que está en la primera línea sufriendo", dice en referencia a la decena de militantes que están dentro casi sin comida y sin luz.  

"Yo empatizo con la gente de la oposición que dice que a sus seres queridos el gobierno de Venezuela les ha hecho daño", concluye Benjamin. 

A unos metros Nellie sostiene una pancarta que dice "No más hambre, no más dictadura en Venezuela". 

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9Comentarios

1

orlando araujo 11/05/2019 04:29 PM

sinverguenza vengan a comer arepa aqui


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Pedro Reyes 11/05/2019 01:50 PM

Njd Don Alberto. Van desde Venezuela buscando un mejor futuro para conseguirse un boricua mariguanero narcotraficante que les haga las tetas. Y después por Dt los narcos son los del régimen venezolano que estan en el gobierno.


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Pedro Reyes 11/05/2019 01:58 PM

Si! De seguro no hicieron lo mismo cuando estaban los gringos en Venezuela. Investiguen casi todas las figuras públicas que poseen apellidos extranjeros, posee invisible la figura paternal. Venezuela desde los inicios de los 70 viene siendo una sociedad en franca decadencia. Díganme el Borges, tiene un hijo por cojón, y dos pares por cada ovario de ella. Pero los traen para un país caótico con un régimen en la presidencia. Interesante!!!, ahora hay que salvarlos.


3

Alberto Chacin 11/05/2019 01:21 PM

para Nellie (el insultar a otros)... fue "simplemente un sentimiento de rabia", pero cuando lo hacen los demás se llama "violación de derechos humanos (salvo que sea el gobierno gringo)


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Pedro Reyes 11/05/2019 01:44 PM

Señor Alberto, me disculpa la expresión. Aquí se vienen a Dinamarca de tour desde miami., un poco de vaginas secas vestidas como coñitas que presumen que todos se las quieren coger.


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Alberto Chacin 11/05/2019 01:19 PM

Esta "señora" Nellie tiene 30 años viviendo en USA, se fue en plenos gobiernos adecos (Lusinchi y CAP). si vivía en la Venezuela maravillosa, no entiendo porqué se fue de su país de nacimiento


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Pedro Reyes 11/05/2019 01:48 PM

Yo viajo a Norteamérica varias veces al año, NADIE LAS QUIERE. Usted esta en los estados unidos, empátese con una gringa, tenga amigos gringos e intégrese a la sociedad que nadie quiere eso que se reúnen en bandada en un depósito de licores mayamero. Están casadas y con tres muchachos y compiten por quien es la más prostituta de todas.


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Pedro Reyes 11/05/2019 12:51 PM

Mis hijas son más mujeres que ustedes y ambas ejecutivas porque tuvieron un padre. Les enseñé a trabajar duro por sus objeticos de vida. Si las veo con pancartas, yo mismo voy donde están para darles un par de nalgadas y a trabajar!..


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Pedro Reyes 11/05/2019 01:05 PM

Protagonistas de novela de la reverga. Quizás parezca que sea (yo) chavista pero poco importa. Maduren nojoda.


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