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Política y Economía
03:34 PM / 31/12/2016
Crudo venezolano promedió un 21% menos durante el 2016
Deivis Rodríguez / Nancy Faría Lugo
Panorama
Archivo

Especial de economía

Precios del petróleo impactaron las finanzas

Los precios de la cesta petrolera venezolana también registraron este 2016 su peor momento. La economía venezolana es altamente dependiente de los llamados “petrodólares”.

De cada $ 100 que ingresan al país, un promedio de $ 95 es por la venta del crudo en el mercado internacional.
Los últimos datos del Ministerio para el Petróleo indican que la cesta nacional apenas promedió en el año los 34 dólares por barril, cifra muy por debajo de los $ 88,42 de hace dos años atrás.

A esto se le sumó los graves problemas operacionales por los que atraviesa Pdvsa  y que han incidido en una caída drástica en su producción y que se calcula en unos 700.000 barriles en los últimos seis años.

“Estimamos que el precio del crudo promedie este año los 34 dólares por barril y que la producción esté en torno a 2,58 mb/d, lo que configura unos ingresos de 32.018 millones de dólares”, comentó el director de Ecoanalítica y economista, Asdrúbal Oliveros, en un artículo personal.

La cifra estaría muy alejada de los 90.000 millones de dólares de 2008, cuando los precios del crudo superaron los $ 132.

Venezuela acumuló 10 trimestres de contracción

Venezuela acumula a la fecha 10 trimestres de contracción (20013-2016), según datos de la firma Ecoanalítica, y se proyecta que la cifra este año se ubique en -5% y -8%, a pesar que no existen cifra oficiales por parte del BCV.

“Una de las principales señales de una crisis es la caída constante del producto interno bruto (PIB), de hecho, según la definición de recesión económica un país se encuentra en esta después de tres trimestres continuos de contracción económica. Venezuela acumula 10 trimestres de contracción, lo que nos asegura que estamos dentro de una recesión económica”, explicó en un informe Ecoanalítica.

Entes como FMI, Bank of America, Cepal y Fitch apuntan que el producto interno bruto para el próximo año podría ubicarse entre el -4% y el -6% si se recuperan los precios del crudo.

Pero un visión distinta ofrece Francisco Rodríguez, economista jefe de Torino Capital, quien estimó un crecimiento del PIB en 1,9% para 2017. “La actividad económica se restablecerá levemente, ya que los precios un poco más altos del petróleo, contribuirán a aliviar (...)”, dijo el experto.  

El país con la inflación más alta, sobre 500% de manera extraoficial

La alta inflación sigue siendo el “talón de Aquiles” del Gobierno y en 2016 no fue la excepción, a pesar de no poseer cifras oficiales del Banco Central de Venezuela (BCV).

Recientemente, el propio Fondo Monetario Internacional (FMI) vaticinó que el país marcará una inflación superior al 500%, según cálculos conservadores, pero para el 2017 la cifra superaría el 1.660%. De cumplirse los pronósticos, la nación tendría, por segundo año, el peor desempeño económico del planeta. 

“Venezuela tendrá una aceleración de precios de 475,8%”, dijo el FMI, la que es casi 3 veces el cierre oficial  2015, cuando fue de 180%, según el BCV.

El economista Rodrigo Cabezas aseguró, a este diario, en noviembre pasado, que es una “necesidad” implementar políticas efectivas que ayuden a contener la inflación, “que está sin ningún lugar a duda, desbocada y a niveles que ha hecho perder capacidad de compra al gasto público, (...) también ha hecho perder capacidad de compra al salario de venezolanos”.

Al ser consultado sobre las perspectivas para el 2017 dijo: “Estamos obligados a recuperar la senda del crecimiento, contener inflación y evitar indicadores mayores de desempleo y pobreza, a tomar un cuerpo de decisiones en el campo fiscal, monetario y cambiario, y del sector externo”.

En esto coincide el analista y el presidente de Datanálisis, Luis Vicente León, al considerar que la inflación en el país está “completamente desbordada” y que para este año podría “llegar a niveles inimaginables”. “Me parece que a estas alturas ya no resulta relevante explicar que Venezuela está en una de sus peores crisis económicas de la historia”, opinó. 

Del lado del oficialismo, Aristóbulo Istúriz, vicepresidente de la República, señaló que en el país “más del 70% de la inflación es inducida porque no es real, está el factor del Dólar Today, de la guerra económica. ¡Qué me demuestren lo contrario pues!”, asegurando que tal afirmación lo puede indicar cualquier estudio “econométrico” que sea “serio”.

Igualmente, el ministro para el Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Jesús Faría, señaló que la inflación en el país ha entrado en una fase de “declive” desde el pasado mes de agosto, por lo tanto, espera que este fenómeno se mantenga en los meses sucesivos y el próximo año.

Los datos del BCV dan cuenta que en 2013 el índice se situó en 56,2%; en los siguientes períodos comenzó un “sprint inflacionario” alcista difícil de controlar: 68,5% (2014), 180,9% (2015) y en el año en curso, a pesar de no contar con cifras oficiales, la variación mensual se calcula entre 20% y 25%.

Para frenar el alza de la inflación, el Gobierno anunció la entrada en vigencia de  una nueva familia de billetes de alta denominación  de 1.000, 5.000 y 10.000 y 20.000 bolívares; además de dos nuevas monedas, una de 2.000 y otra de 500 bolívares. Hasta este último día del año el Banco Central de Venezuela no ha publicado los indicadores oficiales de inflación.

Decretan cuatro alzas del salario mínimo y sube el integral hasta Bs. 90.811

Por segundo año consecutivo, el Gobierno nacional aprobó cuatro aumentos en el sueldo mínimo, que pusieron al trabajador a percibir Bs. 27.091 bolívares, mientras que el cesta tique pasó a la cifra histórica de Bs. 63.720 para la familia venezolana.

El último incremento se registró en octubre pasado, durante un acto en el que participó el presidente Nicolás Maduro. “Decreto y voy a firmar el 40% de aumento integral, del ingreso mínimo legal. Todo esto es equivalente a 90.811 bolívares como ingreso integral del trabajador publico y privado que perciba sueldo mínimo”, dijo.  

En los últimos tres años, 14 aumentos salariales (un alza del 1.002%) autorizó el Ejecutivo con la misión de “proteger el poder adquisitivo” de los venezolanos. La medida genera opiniones encontradas, algunos la califican de positiva o otros de “inviable”, dado los altos índices de inflación.

Los economistas Asdrúbal Oliveros y Pilar Navarro sostienen, en  investigación personal titulada “10 datos económicos para entender lo que viene”, que “los aumentos salariales” han sido “una batalla perdida” por el Ejecutivo, en un intento “por mantener el poder adquisitivo de  trabajadores”.

“Este año se han realizado más incrementos salariales en la historia del país, aunque también es cierto que es el año en el que veremos la mayor escalada inflacionaria de nuestra historia, por lo que a pesar de los esfuerzos, los incrementos salariales seguirán quedando por debajo de la inflación”, estiman los dos expertos. 

Desde el Gobierno, varios de sus altos funcionarios aseguran que el incremento de los sueldos está más que justificado para frenar la alta inflación desatada, según ellos, por la “especulación inducida”.

Contrario a la opinión de expertos, el vicepresidente de Planificación, Ricardo Menéndez, insiste en que “la inflación no se verá afectada por el alza de los salarios (...) tampoco genera más desempleo. Es una falsa teoría que le han planteado a la sociedad (...) el Gobierno lo que viene haciendo es garantizar el abastecimiento y la protección de los ingresos”. 

Explicó que uno de los factores de la presión inflacionaria la genera el 5% de la población que gana entre 10 y 15 salarios mínimos. 

Desde el ala empresaria, el presidente de Fedecámaras, Francisco Rodríguez, insiste en que los aumentos de salarios se diluirá en unos “cuatro meses”, si no se resuelve el problema de la inflación.

“En 3 o 4 meses se nos diluye el sueldo y no terminamos de solucionar el problema de la inflación”, escribió Martínez en  su cuenta en twitter.

El economista Roger Chacín aseguró que en 2017 “lo más probable” es que  Maduro “mantenga la política de subir los sueldos y cesta tique en —por lo menos— cuatro ocasiones y el monto integral llegue a 150 mil bolívares”.

Asimismo, se perfila, ya que el Presidente en su transmisión de despedida de año ofrecida el 29 de diciembre, dijo que en 2017 seguirá trabajando para mejorar los sueldos.

Nació el Dipro y Dicom, mientras que el paralelo alzó el vuelo sin detenerse

La política cambiaria en el año se caracterizó por la existencia de dos sistemas: uno oficial el Dipro (protegido) a Bs. 10 por dólar y Dicom (complementario); y por el otro lado el no oficial, uno “paralelo” que también fue usado como referencia para las financias de precios y otras transacciones.

Operadores y economistas familiarizados con el mecanismo que arrancó, en marzo pasado, informaron a este rotativo que el sistema sigue siendo “deficiente” y no atiende las necesidades de diversos sectores económicos de la nación, en especial el privado.

Un estudio de Ecoanalítica señala que “uno de los principales factores que ha influido en el mercado cambiario en 2016 es la caída drástica de las liquidaciones de divisas impuesta por la disminución del precio de la cesta petrolera venezolana”.

“En los primeros ocho meses del año las liquidaciones diarias al sector privado han promediado $ 18,0 millones/día, lo que representa una caída de 64,1% con respecto al mismo período del año pasado. Asimismo, la mayor contracción se ha observado en las liquidaciones a través del Cencoex, que han caído 79,6%”, explicó la firma especializada.

El economista egresado de LUZ, Ricardo Martínez, indicó a este rotativo “que en el caso del Dicom sirvió temporalmente para contener el dólar paralelo (...) pero ya no es efectiva. El Gobierno hizo un esfuerzo por soltar divisas, pero la caída de los precios de la cesta venezolana los obligó a meter un freno”.

En el caso del dólar “negro” por primera superó la marca de los 2.000 bolívares y se perfila que no llegue a un tope máximo. 

Sobre el tema, el presidente de Datanálisis, Luis Vicente León, consideró, a través de su cuenta twitter @luisvicenteleon , que la situación luce “insostenible” en el corto plazo.

Agregó que “el movimiento alcista en el mercado negro de divisas más bien demoró demasiado. Esta es la tendencia natural en función del entorno país”, luego enfatizó: “El valor del dólar negro es inestable, volátil y manipulable”.

Sobre este punto, Ecoanalítica advierte que “el tipo de cambio paralelo pasó de negro a oscuro. En Venezuela el tipo de cambio flotante es publicado por diferentes páginas web no oficiales (...) que operan en la ciudad fronteriza de Cúcuta”.

Desde el Ejecutivo, el ministro de Comercio Exterior e Inversiones Internacionales, Jesús Faría, aseguró recientemente que el sistema cambiario se “estabilizará en el mediano plazo”.

Añadió Martínez que “lo más probable es que en 2017 se tomé la decisión de la unificación cambiaria, es una necesidad y no debe seguir postergándose porque la economía no tiene síntomas de que mejorará”.

El economista, Carlos Maldonado, aseguró que desmontar el mecanismo actual es “justo y necesario” porque el modelo “ya se agotó, no cumplió con su objetivo de frenar al ‘paralelo’. Cambiarlo no es fácil (...) podría tardar hasta tres años o más”.

Orden de recoger  los billetes de Bs. 100 marcó el fin de año monetario

Un diciembre más que  atípico vivieron los venezolanos este 2016, debido a que el Gobierno nacional ordenó recoger todos los billetes de 100 bolívares, en un lapso máximo de tres días, según con la intención de atacar a las “mafias especulativas” que durante todo el año hicieron la guerra economía, y que este último  mes intentaron un ataque monetario que llevaría a desvalorizar aún más el bolívar.

Decisión que fue modificada el 15 de diciembre, cuando Nicolás Maduro, prorrogó la vigencia de los billetes hasta el 2 de enero; debido a que un sabotaje internacional impidió la llegada del nuevo cono monetario, el cual había sido anunciado por el BCV a principio de mes con el propósito de subir el valor monetario y poner menos billetes en manos de las personas. Es que el billete de 100 se hizo insuficiente para cancelar la altas sumas a los que la inflación ha llevado los precios de los productos.  

Así que entrarán en el ruedo billetes de 500, 1.000, 2.000, 5.000, 1.0000 y 2.0000, más la familia de monedas.
Medida que tampoco ha empezado a cumplirse, debido a que aún el común no  recibe los nuevos billetes. Llevando este 29 de diciembre al gobierno a una segunda suspensión del retiró de  billetes de 100; y dio otro plazo.

En medio de este tira y encoje de la medida, los venezolanos pasaron por largas colas para depositar los billetes en los bancos antes que perdieran vigencia. Esto desencadenó protestas y saqueos en varias partes  del país. Una semana después volvieron a la cola; pero esta vez para retirar y poder pagar. Y ante un fin de año anormal, con la incertidumbre si tener en mano o no billetes, pudieron respirar un poco al saber que tienen hasta el 20-E para el canje o depósito de “los marrones”. 

Este tsunami sufrido por la moneda nacional se sumó a que el sistema cambiario tuvo una modificación durante el primer trimestre, cuando el Gobierno eliminó las tres tasas que mantenía para la divisa norteamericana, y la pasó a dual; quedando un valor de Bs. 10  por dólar para asuntos del Estado (Dipro) y otra que arrancó sobre los Bs. 200 para el resto de las actividades de la economía (Dicom). Esta última se ubicó, en ese momento, a pocos bolívares del “dólar negro”.

De allí la puja entre el dólar oficial y el dólar paralelo se mantuvo pareja, incluso, el “negro”, llevó a estar estable sobre Bs. 1.000 durante cinco mes, mientras la tasa del Dicom llegó a Bs. 670  y allí sigue. Aunque, al llegar noviembre todo cambió porque el paralelo comenzó a subir como la espuma y para la primera semana de diciembre trepó a  Bs. 4.600, de donde cayó fuerte una semana después ante la medida de retiro de  bolívares, sobre todo el cierre de frontera para repatriar los billetes, porque precisamente en Cucutá se hacen los movimientos que rigen al portal DolarToday, que es el indicador  para la tasa “no oficial”.

Economistas, como Luis Vicente León, presidente de Datanálisis, dijo que este 2016 estuvo marcado por un intensa crisis económica, y a su vez pronosticó que 2017 será más fuerte.

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