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Primero la salud: estos 3 exámenes médicos se recomiendan antes de volver al aula
09:05 AM / 26/08/2019 - Camila Ríos / Agencias
Agencias

Las clases están por iniciar y con ellas llegan los retos para los más pequeños, que retoman sus actividades habituales llenas de aventuras, aprendizaje y metas por alcanzar. Sin embargo, para poder seguirle el paso a un nuevo periodo escolar es recomendable someter a nuestros niños a un examen médico general que garantice su desarrollo óptimo a nivel físico y mental. Esta revisión consiste, esencialmente, en tres pruebas básicas: un examen cardiovascular, uno oftalmológico y una revisión odontológica.

Siendo un requisito indispensable para la admisión de los niños a la etapa inicial, el examen cardiovascular representa una prueba que verifica si el infante está en condiciones para realizar actividades físicas y competir en disciplinas deportivas.

“Todo niño debe hacerse la evaluación cardiovascular con el fin de detectar a tiempo cualquier cardiopatía: arritmia, evaluar la tención arterial o su predisposición a sufrir de hipertensión. Normalmente estos casos son visibilizados por un pediatra o médico general, que remite al paciente a un cardiólogo, que finalmente da un diagnóstico”, afirma Marta Rivero, cardióloga de la clínica Izot de Maracaibo.

Según Rivero, esta evaluación busca prevenir algunos trastornos de ritmo como las taquicardias o el llamado soplo cardiaco, que es muy común en niños.

Algunos síntomas que puede presentar un niño con cardiopatías  son la disnea, debilidad generalizada, cianosis, que es la coloración morada en los labios o las uñas al momento de hacer esfuerzos físicos como correr, mareo, entre otras.

Emiro Cavell, cardiólogo del Centro de Especialidades Cardiovasculares Maracaibo (Cercadim), explica que “el examen consiste en un interrogatorio al padre y al hijo para conocer si existen patologías congénitas en la familia; luego, se efectúa una revisión física que incluye la auscultación, luego se pesa y se talla al infante y se efectúan un electrocardiograma para descartar otras anomalías.

 

La evaluación cardiovascular determinará si se está acto para hacer deportes y competir.

 

El examen ocular también resulta indispensable antes de comenzar las clases. Según indican expertos y lo corrobora la psicopedagoga Elsa Cedeño, la capacidad del aprendizaje está condicionada por la calidad de visión que tengan los pequeños, pues un 80% de lo que se aprende entra por los ojos.

“La falta de visión en un niño de primero hasta sexto grado afecta su rendimiento escolar considerablemente”, advirtió el oftalmólogo Luis Rodríguez.

Con esta evaluación se garantiza la mayor comprensión lectora del niño en la escuela, al mismo tiempo que se previenen o detectan problemas visuales de refracción, que abarcan miopía, astigmatismo, hipermetropía, entre otros.

“Inicia con un interrogatorio a los padres y al niño para identificar algún precedente relacionado con estrabismo y con el uso de lentes en el núcleo familiar”, expone Okaryna Jiménez, oftalmóloga del Hospital Clínico.

La segunda etapa del examen consiste en evaluar la agudeza mono ocular del ojo, comenzando con el derecho y luego con el izquierdo, por medio de cartillas de objetos y colores (si se trata de niños en etapa inicial) o con tablas de letras y números (para infantes de siete años en adelante).

Los especialistas indican que los casos se presentan en infantes entre los 5 y 12 años. Aseguran que mientras más temprano se corrija el error, mejor evolucionará el pequeño.

Además de los problemas como la miopía, hipermetropía y astigmatismo existen otros problemas como el estrabismo (ojos cruzados), la ambliopía (ojo perezoso) o la ptosis (párpados superiores caídos) que también pueden alterar la vida escolar de los pequeños estudiantes.

Rodríguez a su vez recomendó a los padres cuyos niños presenten síntomas de problemas visuales que los lleven primero al pediatra. “Allí valorarán si el niño tiene parásitos y si su cifra de hemoglobina es normal, porque en ocasiones los parásitos producen una baja hemoglobina considerable y produce una baja visión". 

Algunas señales de que nuestros infantes  tienen problemas visuales son: parecer distraído en clases, requerir de poca distancia para leer sus apuntes, acercarse más de lo normal al televisor o monitor de la PC y fruncir el ceño cuando deben copiar algo que está en el pizarrón. 

 

Especialistas recuerdan: "Un 80% de lo que se aprende entra por los ojos".

 

Otro examen recomendable es el odontológico. Es necesario que los escolares asistan trimestral   al odontólogo, tiempo que dependerá del estado de salud bucal del infante, así lo expresa Idelmo Villalobos, odontólogo del consultorio Ibodontología.

“El niño, en edad escolar, es sometido a una revisión de dentadura, en la que se evalúa mudanza y crecimiento de las piezas y se le realiza una limpieza con flúor”, menciona la odontóloga infantil Carmen Méndez.

“Es importante efectuar una radiografía, para conocer la posición de los dientes definitivos (de hueso) y si su cavidad bucal posee suficiente espacio para las 32 piezas dentarias”, agrega Villalobos.

Ambos especialistas coinciden en que los padres deben enseñarles a sus hijos las técnicas de higiene dental, como el uso del enjuague bucal y el cepillado después de cada comida, al levantarse y al acostarse a dormir, además de evitar el consumo excesivo de golosinas y, en el caso de que el pequeño ingiera medicamentos en abundancia, recurrir al dentista para que se asigne un tratamiento que ayude a mejorar la salud y apariencia de la dentadura.

 

Expertos recomiendan  que los escolares asistan trimestral o semanalmente al odontólogo.

 

Cuando se trata de la salud, ningún acto preventivo está de más. Para la cardióloga Marta Rivero, lo más recomendable es realizar un examen médico general.

“Lo ideal es hacer una examen de hematología Completa para descartar cualquier condición desfavorable: anemia, un sistema inmunológico deprimido, concentración de glóbulos blancos, infecciones, etc. Entre estas pruebas entraría un examen de orina, uno de heces y otro de glicemia. Lo más importante es tener un niño que pueda dar la talla en su año escolar, que pueda tener éxito y destacarse en todos los retos que decida emprender sin que su salud sea una limitante”, finalizó la especialista. 

 

Los chequeos médicos preventivos aseguran la buena salud de los niños al regresar a clases. 

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