Un comunicado que da vergüenza / Por: Rafael Ramírez

Por:  Rafael Ramírez

El comunicado del 13 de junio, emitido por la cancillería en nombre del gobierno venezolano, quedará para la historia como una muestra del más absoluto cinismo del gobierno y un acto de desprecio por nuestras instituciones y la falta de ética en el ejercicio del poder.

El canciller arreaza sale en defensa de Alex Saab, con el único propósito de  proteger al mismo maduro de las implicaciones y relaciones que lo vinculan con el tristemente célebre empresario colombiano, si éste llegase a testificar en un juicio en relación con todas las acusaciones que pesan en su contra. 

El gobierno está nervioso y en su desesperación utilizan a la Cancillería de la República, una institución del Estado Venezolano, para salir en defensa de un empresario. Es decir,  el gobierno de maduro no tiene ningún recato ni respeto por la ley, al utilizar organismos del Estado para abogar en asuntos de índole privado, que atañen a miembros del gobierno, como individuos, pero no a la República, ni a las competencias de sus instituciones, violando la Constitución, a través de la incursión en los graves vicios de Desviación de Poder, Abuso de Poder  y violación de la majestad de las tambaleantes instituciones del país.

Ante el coro de palangristas y los patéticos voceros  del madurismo, que ya se rasgan las vestiduras elevando al empresario Saab a la categoría de héroe nacional, hay que salirle al paso con una respuesta contundente: el gobierno no puede utilizar su poder delegado por el pueblo y la Constitución, su influencia y recursos para salir en defensa de un privado, sea éste una empresa o una persona natural. El Estado y sus instituciones están al servicio del interés general del pueblo venezolano y no del interés particular de empresarios, cualquiera que éstos sean. El gobierno está usando su poder y sus competencias con un fin torcido y absolutamente distinto a aquel para el cual éstos le fueran otorgados.

En mis doce años de ministro durante el gobierno del Presidente Chávez, jamás vi una actuación de este tipo. Nunca el Presidente Chávez salió en defensa de ningún empresario y mucho menos utilizó ni las instituciones, ni los recursos del Estado, para favorecer o proteger a un empresario, menos aún, si sobre el mismo hubiese pesado una orden de captura o fuese requerido por acusaciones de tipo criminal.

Habría que preguntarle al canciller arreaza, cuyo ascenso político lo ha hecho usufructuando el sentimiento del Presidente Chávez, con qué cara podría ver a nuestro querido Comandante, si éste en algún momento pudiese pedirle cuentas de su lamentable actuación, de su infame comunicado.

Lamento que el gobierno haya utilizado a la cancillería para una actuación tan deleznable como ésta. En el tiempo que pude relacionarme con esta institución, me encontré un ministerio en ruinas, en condiciones deplorables, dividido, segregado, donde se irrespetaban a sus funcionarios y empleados, y se despreciaba el conocimiento, pero, a pesar de todo el maltrato y atropellos del mismo círculo de personajes que hoy están a cargo del gobierno nacional, pude  trabajar con excelentes Diplomáticos, funcionarios de carrera, nuevos profesionales, con una alto sentido de la responsabilidad y profesionalismo. Aunque arrinconados y puestos de lado, se mantienen allí, trabajando por el país, y sé que poco o nada pueden hacer para impedir pronunciamientos como éste, que constituyen una burla a la propia esencia de sus funciones.  

Veamos el texto, pues es una clara muestra del cinismo político del gobierno y la desviación más flagrante de lo que debe ser su actuación y la de nuestras instituciones.

El comunicado menciona que se produjo una “detención arbitraria”, del empresario Saab en Cabo Verde. Es el mismo gobierno que hace lo que le da la gana en el país con sus fuerzas de seguridad, el Digecim, Sebin, Conas y Faes, entre otros, que detiene a sus adversarios políticos sin que medie ningún procedimiento legal, debido proceso, que secuestra trabajadores y gerentes de PDVSA, en operaciones absolutamente ilegales, bajo engaño, como el caso de los directivos de CITGO; o exponiendolos al escarnio público, como el caso de los exministros Eulogio Delpino y Nelson Martínez y de los más de 100 trabajadores de PDVSA y otras empresas del Estados, como Ferrominera y Corpoelec.

Por el comunicado nos enteramos ahora que el señor Saab es un “ciudadano venezolano” y, lo que resulta más grave, “un agente del gobierno”, el cual además posee “inmunidad diplomática”. Quiere decir que el gobierno otorga pasaportes venezolanos y pasaportes diplomáticos a sus operadores privados, volviendo a una práctica de los gobiernos de la IV República de otorgar pasaportes e inmunidades diplomáticas a empresarios y hombres de negocios, para que vivieran en destinos codiciados como EE UU, España, sin pagar impuestos y protegidos por el Estado. ¿Qué significa que este señor sea un “agente” del gobierno? Claramente, es una desviación de poder. maduro utiliza al gobierno y sus prerrogativas e inmunidades como funcionarios públicos, al servicio del Estado, para darle cobertura a las actividades privadas de un individuo.

Ahora resulta que este empresario, altamente cuestionado en su actuación y cuya motivación para trabajar con este gobierno es el lucro y enriquecimiento obtenido en el monopolio del manejo de los programas y operaciones económicas del madurismo, es un “agente del gobierno”. Ahora resulta que el gobierno tiene como “agentes”, a los aventureros y oportunistas que se han lucrado de la tragedia del pueblo. En todo caso ¿cómo es que un privado termina siendo “agente” del gobierno?, a menos que se trate de un espía, que de manera encubierta ha hecho trabajos para el gobierno de maduro, este “agente”, deja muy mal parado al gobierno y sus más de 30 ministros, quiere decir, que el gobierno tiene que recurrir a “agentes” privados para cumplir con las tareas que son de su exclusiva responsabilidad.

Pero además, jurídicamente, esta figura no es válida. El Estado Venezolano puede otorgar un poder y hacerlo a un particular, a través del cumplimiento de todos los requisitos establecidos como tal y, si tiene la finalidad de que lo represente en el extranjero, debe cumplir todos los requisitos de la Convención de La Haya para tales efectos. A todas luces, la incorporación de un intermediario para manejar asuntos de interés del Estado, sea cual sea el asunto delegado, resulta una violación a nuestra Constitución. Se le olvida al gobierno que él, como instrumento del Estado,  sólo puede hacer lo que la ley en forma expresa le permite, y si no se lo permite, sus decisiones son nulas y violatorias de la Constitución y acarrean responsabilidad personal al funcionario correspondiente.

En el comunicado de la cancillería, el gobierno, en un ejercicio de máximo cinismo, aboga por la protección de los derechos humanos de Alex Saab, así como “su inalienable derecho a la defensa” y el “debido proceso”.

Es el mismo gobierno que nos ha negado a nosotros el debido proceso y el derecho a la defensa, que persigue y acusa sin pruebas, con su fiscal sicario que arremete contra quienes nos les oponemos y utilizan la ley para ejercer la persecución política.

El gobierno pide por los derechos humanos de Saab, cuando, según el informe de la Alta Comisionada para los DDHH de la ONU Michelle Bachelet, la violación de los derechos humanos en Venezuela es una política del Estado, donde organismos parapoliciales como el FAES administran a su antojo la pena de muerte contra los pobres, siendo responsables de más de 8,500 ejecuciones extrajudiciales solo por “oponerse a la autoridad”; el mismo gobierno que mantiene enterrados en vida al Mayor General Rodríguez Torres, al General Baduel, a más de 100 trabajadores de PDVSA, Pedro León, Orlando Chacín, Pavel Rodriguez, Jesús Luongo, entre otros; el mismo gobierno que dejó morir en custodia al ex ministro Nelson Martínez, que dejó caer desde el piso 10 del Sebin al Concejal Albán, que mató en la tortura al Capitán Rafael Arévalo, que voló con un cohete y luego remató a Oscar Pérez y su grupo.

El gobierno aboga por el derecho a la defensa y el debido proceso, mientras en el país, tanto el fiscal como el poder judicial, hacen lo que maduro diga, acusan y señalan, persiguen y detienen, sin que medie ni siquiera el mínimo proceso, ni la presunción de la inocencia, ni el derecho a la defensa.

Un gobierno que ha instaurado el terror y el miedo en el país, donde no hay garantías de ningún tipo, donde los organismos de seguridad se llevan presos a cualquiera por denunciar u opinar, como el caso de Aryenis Torrealba y Alfredo Chirinos, como el caso del profesor Vivas Santana y tantos otros presos, secuestrados por opinar, decir, denunciar, pensar.

Si Alex Saab es llevado a juicio, debe contar con el debido proceso y el derecho a la defensa. Yo no soy juez, ni me sumo a los linchamientos morales, ni soy parte de la jauría del odio, pero Saab tiene muchas cosas que aclarar.

De este señor, tengo noticias desde hace años, cuando todavía era ministro y tuvimos que hacer frente a sus pretensiones de obtener negocios y contratos con PDVSA, se quería saltar los procesos y procedimientos, porque estaba apoyado desde la cancillería de entonces, porque tenía el apoyo de actores de la política colombiana, porque el canciller maduro lo quería meter en cualquier negocio.

Finalmente, lograron meter a sus empresas en los acuerdos conjuntos entre Venezuela y Colombia, para hacer una viviendas que jamás hicieron. Luego, desde la Fundación Propatria hicieron acuerdos para hacer unos “gimnasios verticales” que nunca concluyeron. Después, ya con maduro en control de PDVSA, entraron a todos los contratos que otorgó la empresa  para perforaciones de pozos, sin experiencia, ni capacidades, sin perforar siquiera uno, entraron en los contratos de servicios de quevedo y, por supuesto, controlan todo el programa de cajas Clap, donde han tenido el acceso a divisas y apoyo para llenar cajas con alimentos importados de mala calidad.

A este señor, le confiscaron en la ciudad de Roma, Italia, un lujoso apartamento, valorado en 4,9 millones de euros, en la calle más exclusiva de la ciudad, encontrando en su interior 1,8 millones de euros en efectivo. Éste es el “agente” del gobierno de maduro. Al mismo que la Fiscalía de Colombia le confiscó propiedades en ese país, por un monto de 9 millones de dólares.

Es este mismo señor, quien pagó a un nutrido grupo de diputados de la “honorable” comisión de contraloría de la Asamblea Nacional, un tour por Italia y España, para acusarme e injuriarme. Luego, estos diputados fueron desenmascarados en sus falsedades y malas intenciones, cuando mostramos los documentos donde exoneraron a Saab de cualquier investigación sobre las cajas Clap, diputados extorsionadores que luego se convirtieron en la “fracción Clap”.

El tiempo es inexorable, no se puede sostener la mentira y la infamia por siempre. El gobierno se cae por su propio peso, no tiene una ética que lo sostenga, no tiene épica, todo es una chapucería diseñada para sostener a un gobierno inmoral, corrupto y hambreador del pueblo. maduro y sus “agentes” verán que hacen, pueden, seguir utilizando a su antojo las instituciones del Estado, seguir violando las leyes y sacar provecho del poder que, por ahora, siguen detentando.

El comunicado de arreaza es una vergüenza, una bofetada al Chavismo y a la conciencia del país, pero descubre de manera clara al servicio de qué intereses y grupos económicos está, descubriendo la verdadera naturaleza de este gobierno, el peor de nuestra historia, que se sostiene por la fuerza y por el apoyo de los “agentes”, que, más temprano que tarde, tendrán que rendir cuentas por todo el daño que le han hecho al país.

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