Tanta sensatez política como sea necesaria / Por: Iván López Caudeiron

Por:  Iván López Caudeiron

La sensatez es una cualidad indispensable para desarrollar cualquier trabajo o para desempeñar cualquier cargo. Este requerimiento mínimo, sin embargo no siempre se da en todos los casos, y mucho menos en algunos ámbitos en los que otras facetas pueden oscurecerlas.

Por ello, en el caso de los políticos es preciso conceder a la sensatez la importancia básica que tiene como cualidad que se exige a cualquier persona para hacer frente a sus responsabilidades. Con esto venimos hoy: Tanta sensatez política como sea necesaria.

Nuestro mal ejercicio político

El buen ejercicio político requiere de actuaciones coherentes con el discurso que se sostiene, y la adopción de posturas sensatas que tengan como objetivo el bienestar de la gente, y no un acomodamiento circunstancial con fines electorales o partidistas.

Nuestra política desde hace muchos años atrás, está plagada de un mal ejercicio político, que ha generado un gran rechazo ciudadano a los partidos políticos y a los que ejercemos la política, no por la función que debemos cumplir, sino porque las que se incumplen.

Con justa razón los ciudadanos cuestionan severamente a la clase política, ya que los partidos y grupos políticos han dado muestras en varias ocasiones de un actuar poco responsable, al hacer prevalecer intereses generalmente ligados a campañas electorales o de índole partidista, antes que acciones que pretendan responder a las necesidades sociales.

¿Cómo vamos?

¿A dónde va este proceso actual de generación de cambios políticos en el país? vamos bien ha sido la frase para mostrar como positivo y ganador todo lo hecho por la oposición venezolana al gobierno de Maduro.

Desde hace bastante tiempo, lo venimos diciendo: “esto será un lucha larga” en la medida que no se clarifique una real negociación entre gobierno y oposición. Algunos dicen que Maduro no tiene regreso y seguirá como el tango de Gardel, “cuesta abajo” en su rodada.

¿Cuándo? Nadie, absolutamente nadie puede precisar el fin; pero se evidencia el comienzo de un cambio definitivo. Este es el principio.

Es indudable que la acción militar tan anunciada desde afuera, tiene un solo objetivo, presionar al gobierno de Maduro en que ceda espacios, y entre en una necesaria negociación que despeje el complicado y sobrecargado escenario político del país.

Todo apunta hacia un necesario y legítimo proceso electoral, y este 6 de diciembre es un buen primer paso para empezar una ruta electoral que garantice un desenlace pacífico en nuestro país.

¿Hacia dónde vamos?

Y como me dijera un vendedor de frutas recientemente en el casco – pueblo de San Diego, más que preguntarnos cómo vamos, aquí lo importante es hacia dónde vamos.

En ese sentido, vale indicar que el mayor reto de quienes estamos activo en política y trabajamos por un cambio de gobierno, debemos focalizarnos en lo trascendente, más allá de lo simple y lo meramente electoral. Debemos ir más allá incluso, tal como lo decía Winston Churchill: “El político debe ser capaz de predecir lo que va a pasar mañana, el mes próximo y el año que viene, y de explicar después por qué no ha ocurrido”.

Yo en lo particular le agregaría: “Colegas políticos, sé de la nobleza y buena intención de muchos de nosotros, y la voluntad de cambiar las cosas, pero en este escenario que nos tocó, es preferible ‘equivocarse’ en el hacer, que caer en la inacción, pues siempre es preferible ‘equivocarse’ a estar políticamente muerto”. Así lo veo.

Es necesario hablar de la sensatez política, tanta como sea necesaria. Son tiempos complejos, donde no debemos crear falsas expectativas; es hora de ser sinceros, no engañar para agradar a las graderías.

La nueva política, la que esperan nuestros coterráneos, así lo exige. El radicalismo no es sano. Los extremos no son positivos, aquí debe existir un punto de encuentro para avanzar y concretar la transición esperada.

De no encontrarse dicho espacio, creo que viviremos largas semanas y meses complicados y muy álgidos para todos los venezolanos. Lo digo claramente: Hay que protagonizar la lucha más allá del Twitter y el resto de las redes sociales. Así lo veo. Es nuestro parecer.

Más Noticias