Producto Interno Bruto / Por: Hugo Hernández Raffalli

Por:  Hugo Hernández Raffalli

En Venezuela nos encontramos con una realidad indeseada pero real. La caída del Producto Interno Bruto (se mide el valor de mercado de todos los bienes y servicios finales, provenientes de transacciones económicas, legales, que se producen en un país en un determinado periodo de tiempo), ha sido brutal, en los últimos cinco años.

La mayoría de los sectores productivos del país están paralizados o venidos a menos. El desempleo ha sido un elemento presente, ante el cierre de empresas, que no encuentran apoyo para apalancar el impacto de la caída del consumo.

El sector creador de riqueza, el petrolero maneja una producción por debajo de los 400.000 barriles por día, con precios entre los $25 o $30. Con ello, los ingresos son muy bajos para afrontar los costos de producción y aportar recursos a la Tesorería Nacional.

No conocemos, ni se la ha explicado al país, si hay interés en recuperar a nuestra industria petrolera. Todos los meses se destruye producción y la posibilidad de recuperarla. La capacidad de producción. está allí. Hay que invertir, crear condiciones favorables y atraer capitales internacionales, que nos ayuden a recuperar producción y actualizar nuestra industria.

El sector privado nacional, diezmado, en un alto porcentaje, está subyacente, dispuesto a meter el hombro, ante las graves dificultades que vivimos.

El Producto Interno Bruto de Venezuela, ha caído más del 60% en los últimos cinco años, de manera dramática. Es necesario. que tofus y cada uno de los venezolanos nos metamos en el rescate del país. Ahora bien, los sabios y opinadores y expertos que disfrutan de sus fortuna en el exterior, parten de la base de un cambio de gobierno, y a partir de allí, pronostican el rescate de Venezuela.

Considero que es una equivocación reiterada. Desde hace 20 años, y más en los últimos cinco hemos vivido diferentes modalidades de desestabilizaciones políticas, con resultados muy nefastos para cada uno de los venezolanos que nos hemos quedado en el país. Mientras esa sea la posición, será imposible cambiar nada. Tenemos que unir las fuerzas internas, con nuevos liderazgos y con estrategias que incluyan al gobierno, en la búsquedas de soluciones colectivas.

Miren lo que está pasando con la gasolina. Hay para los carros oficiales, pero para el ciudadano común, la gasolina regulada no existe o debe pagar peaje a funcionarios y empleados. Eso no debe hacerse.

En fin. Es necesario y determinante recuperar la senda del crecimiento del producto interno bruto, mediante la generación y recuperación de los sectores productivos nacionales e internacionales que hagan vida en Venezuela, y que nuestra economía se dirija a rumbos de prosperidad.

Pdvsa, debe ser prioridad número uno, para constituirla en el eje propulsor de los otros sectores productivos.

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