Maduro: Te explico lo que pasa en Pdvsa / Por: Rafael Ramírez

Por:  Rafael Ramírez

En un acto del gobierno con representantes de la pequeña y mediana industria, o lo que queda de ella después de una caída acumulada de 64% en el PIB, maduro, utilizando un tono de “reclamo”, se pregunta ¿qué pasa en PDVSA?, dándole a los responsables 48 horas para que le informen.

Ya maduro y su gobierno nos tienen acostumbrados al ejercicio del cinismo como forma de hacer política ¿Ahora quiere saber qué es lo que Él ha hecho en PDVSA? ¿Ahora se presenta al país como si hubiese estado al margen de lo que ha sucedido en nuestra empresa, como si no tuviese nada que ver con su destrucción, como si “algo” ha sucedido en PDVSA de lo que él tiene que ser informado?

Esta actitud de “lavarse las manos” ha sido reiterada en el gobierno y se ha extendido como práctica entre el madurismo, desde los vicepresidentes, pasando por ministros y funcionarios de todos los niveles, hasta los constituyentistas, comediantes y opinadores del gobierno. La misma actitud: Nunca asumen su responsabilidad, evaden la naturaleza del problema, sus orígenes, las consecuencias predecibles del rumbo del gobierno y sus políticas económicas y la destrucción de todo lo que había de Patria en nuestro país en aquel ya lejanísimo 8 de diciembre de 2012.

Siempre es otro u otros los responsables del desastre, todos menos el presidente, sus vicepresidentes, sus ministros, el gobierno. Es interesante observar cómo el gobierno y su ministro de la manipulación y la mentira se ha especializado en fabricar falsos positivos, desde las innumerables y continuas “conspiraciones”, pasando por la “corrupción”, “la traición”,  hasta llegar a la interminable “guerra económica” y las sanciones. Así, maduro se refiere a la acción de su propio gobierno como el accionar de “otros”, se presenta ante los maduristas lobotomizados por la propaganda, como si él no fuese el jefe del Estado, como si no fuese su responsabilidad, sus decisiones, en un reiterado “yo no fui”. 

Como un ultimátum, maduro le ha dado 48 horas a su equipo para que le informe que sucede en PDVSA, una pregunta que le ha podido responder su vicepresidente de economía o quevedo en ese mismo momento, pero como nada de eso va a suceder, porque todo es una pose, una postura mediática para un público de aplauso fácil. Pasarán las 48 horas, días y meses y nadie del gobierno va a responder. 

Vamos a responder nosotros, como lo podría hacer cualquier trabajador petrolero a viva voz, si no fuera por la certeza de que después se lo llevaría preso el SEBIN o el DGCIM como ya se ha vuelto la práctica habitual en nuestra empresa. 

¿Qué pasa en Pdvsa?

Hoy día nuestra empresa nacional está desmantelada en sus capacidades funcionales. No opera y no funciona como una empresa capaz de producir petróleo, ni procesarlo o refinarlo, así como no es capaz de exportarlo. Lo que ha sucedido en PDVSA es un estruendoso fracaso del gobierno de maduro y sus 7 sucesivas Juntas Directivas que, a partir de agosto de 2014, han tenido el control absoluto de la empresa, con una gestión marcada por la intervención directa de maduro y sus ministros en sus decisiones operativas, marcada por la improvisación e incapacidad de directivos colocados allí para representar los intereses económicos y políticos de los distintos factores del madurismo: los militares, facciones políticas y grupos empresariales.

La gestión del gobierno de maduro al frente de PDVSA ha estado signada por las irregularidades administrativas y procedimentales, el desconocimiento de la naturaleza y complejidad del negocio petrolero, de sus operaciones, donde han prevalecido la falta de recursos para atender sus necesidades operacionales, el bloqueo y paralización de sus procesos de contratación, afectando la continuidad operacional, mantenimiento, procura, compras, estudios y planes de desarrollo; el desmantelamiento de sus cuadros técnicos-políticos de dirección a todos los niveles y una campaña sistemática de persecución y descrédito contra los trabajadores, que ha provocado una desmoralización y desmotivación interna reflejada en una estampida de más de 30 mil cuadros.

Lo que está pasando en PDVSA es:

Que la producción de petróleo ha caído en 2 millones trescientos mil barriles al día en solo 5 años.

En 2013 la producción de petróleo era de 3 millones de barriles al día, tal como está reportado a la OPEP y reflejado en nuestros Estados Financieros Auditados, pero en el 2019 la producción cayó hasta 714 mil barriles día, la misma producción que el país tenía en 1948. No hay suficiente producción de petróleo, ni para obtener los ingresos que necesita el país ni la empresa para su funcionamiento.

La producción petrolera en el Zulia está prácticamente paralizada por el caos y abandono en las operaciones en el Lago de Maracaibo y en la Costa Oriental. La falta de equipos, lanchas, remolcadores, plataformas; el abandono de plataformas y estaciones de flujo, de los sistemas de tuberías, de la inyección de gas lift: todo es un caos. El Lago está cruzado de un extremo a otro por derrames y las ruinas de las instalaciones petroleras. La gerencia del occidente fue desmantelada y hecha prisionera para favorecer los intereses de las empresas transnacionales y los socios de maduro en las empresas mixtas PetroBoscan y Petrozamora. 

La producción petrolera en el oriente del país fue entregada a los privados con los “Contratos de Servicios Petroleros” firmados por el general quevedo en el marco del Decreto 3.368. Áreas emblemáticas de PDVSA, recuperadas por nosotros en el año 2006, en el marco de la eliminación de los Convenios Operativos de la apertura petrolera, han sido entregadas a empresas de los sectores económicos del madurismo, empresas “armadas” para la oportunidad, sin capacidad financiera, ni operacional, han fracasado como esquema. 

Las áreas tradicionales de PDVSA han sido abandonadas, desmanteladas: no hay seguridad, ni condiciones de trabajo, ni siquiera llega el alimento a los operadores. No hay dinero para las operaciones, ni para el debido mantenimiento. El norte de Monagas ha sido grandemente impactado por el abandono de las actividades de perforación e inyección de gas. Los gerentes han sido removidos, otros están en prisión, los trabajadores son hecho presos por las fallas operacionales que se producen por falta de aprestos operacionales. Se paralizaron los proyectos de recolección e inyección del gas. 

Los taladros y equipos propios de PDVSA han sido desmantelados o entregados a los privados. No hay actividad de perforación, ni mantenimiento, ni servicios a pozos. La plataforma tecnológica y de informática de la empresa fue abandonada, está desactualizada. 

Los buques propios de PDVSA están varados, abandonados, rematados por falta de pago en puertos extranjeros. Nada de esto ha tenido que ver con las sanciones, pero sí tiene que ver con el interés de los socios del madurismo de controlar la actividad de comercialización de PDVSA, la cual se ha cedido a los privados y transnacionales.

La producción en la Faja Petrolífera del Orinoco ha colapsado. La falta de diluente, taladros, trabajo de subsuelo, bombas y equipos ha provocado una caída estrepitosa de producción de crudo extra pesado para ser mejorado o mezclado. En el 2013 esa área de producción alcanzó 1 millón 300 mil barriles día de producción. Pero maduro se llevó presos a los gerentes, hizo una “razzia” en el área, para luego entregar las mejores empresas mixtas al control de las transnacionales.

Los mejoradores, al norte del Estado Anzoátegui, operan, cuando lo hacen, a muy baja capacidad. Por lo que se produce solo DCOM (crudo con nafta) el cual se vende con grandes descuentos. Los terminales han sido entregados a las transnacionales y los militares. Con sus capacidades mermadas y el desmantelamiento de sus instalaciones. Nadie sabe cuánto sale, ni qué sale por Jose. 

Se acabó la fiscalización, el control, para eso cerraron la oficina del ministerio de Petróleo en Viena, acusaron y persiguieron a los responsables de verificar que no se produjeran descuentos en la venta del petróleo. Ahora, los militares y empresarios de maduro, así como las transnacionales, tienen sus cuotas de petróleo para la venta, con descuentos masivos, en una operación opaca, privada, secreta.

Que el circuito refinador y de procesamiento de gas de PDVSA está paralizado

El gobierno arremetió contra los gerentes y trabajadores del circuito de refinación nacional, nuestras refinerías. Desplazó, persiguió y encarceló a los cuadros técnicos-políticos más preparados, los que fueron capaces de reactivar el CRP y el resto de las refinerías paralizadas durante el sabotaje petrolero y mantenerlas funcionando a plena capacidad. Líderes emblemáticos de la derrota del sabotaje petrolero hoy tratados como criminales. En el año 2013 no solo éramos capaces de abastecer todas las necesidades del mercado interno con gasolina, diésel y gas, sino que exportamos combustibles al mercado de EE UU, Centroamérica, Asia y el Caribe.

De manera irresponsable se sustituyen los cuadros capacitados, estas operaciones son de alta complejidad técnica, para colocar al frente de las refinerías a sus incondicionales, sin capacidad para operar un circuito refinador con capacidades para procesar 1 millón 300 mil barriles días de petróleo. 

Hoy día las refinerías están a mínima capacidad operacional o sencillamente paradas: No solo no hay petróleo para alimentarlas, sino que estas no están en capacidad de procesarlo. El poco petróleo que se produce en el país, se lo llevan las transnacionales para sus propias refinerías y clientes en el exterior.

Por eso las largas colas, por eso el racionamiento de gasolina. No es ni por las sanciones, ni la guerra económica, fue por las propias decisiones de maduro, por la incapacidad de los que puso para acabar con PDVSA. No hay producción nacional, no hay flota de buques, no hay flota de gandolas, los terminales no operan. Por eso no hay combustibles. Ni siquiera cuando el sabotaje petrolero tuvimos una situación de escasez tan prolongada.

Lo mismo sucede con el procesamiento de Gas Licuado de Petróleo, o GLP, el gas para el consumo doméstico, para las bombonas. No hay gas, porque no hay extracción de líquidos del gas, no hay producción de gas para el mercado interno, porque la producción de gas de Anaco está virtualmente paralizada y porque la producción de gas del Norte de Monagas, el gran productor de gas en el país, colapsó. No hay gas porque la flota de distribución de gas de PDVSA Gas Comunal está desmantelada, porque no hay buques de cabotaje.

Los trabajadores son perseguidos y maltratados

No solo hay un colapso operacional y una privatización de PDVSA, sino que sus trabajadores han salido por miles, han sido encarcelados por cientos y los que se mantienen allí por amor al país y lealtad a lo que alguna vez significó PDVSA, hoy día son maltratados por su  directiva.

maduro militarizó la empresa y estos señores guardias nacionales, ni saben nada de petróleo, ni cómo relacionarse con los trabajadores. Son militares de derecha al frente de PDVSA cuyo único objetivo es entregarla, privatizarla, y para ello tienen que arremeter contra sus trabajadores. Quevedo trata a PDVSA como si fuese un territorio ocupado. Como si fuese un cuartel.

Los trabajadores que quedan tienen un salario de hambre, escasamente 9 dólares al mes. No tienen seguridad social, ni SICOPROSA, ni sistema de salud, ni comedores, ni atención a los jubilados. Nada. Los trabajadores mueren de enfermedades curables, de mengua, de infecciones, de tristeza.

Los trabajadores de PDVSA, otrora orgullo del país, baluartes de nuestra soberanía, hoy están con su tristeza y desencanto a cuestas, desmoralizados, viendo como maduro destruye nuestra principal empresa nacional.

Estas son las consecuencias de la privatización

¿Es que acaso alguien puede esperar que las empresas transnacionales o privadas hagan algo para el desarrollo interno del país? Si maduro fuese sincero en el reclamo que le hace a su vicepresidente económico del porqué las materias primas o productos, en el caso de PDVSA, no están disponibles para el desarrollo nacional, habría que responderle que eso es así, porque a las empresas a las cuales les entregaron el petróleo y el gas no les interesa para nada hacer un esfuerzo para abastecer el mercado interno, ni para apoyar a la industria nacional. 

El petróleo que maduro les entregó a las transnacionales lo exportan al precio más bajo posible, lo cual se traduce, sumado al colapso de la producción, en una merma catastrófica del ingreso a la nación. Por eso ahora el gobierno vive de las remesas de la diáspora y del saqueo al Arco Minero.

Los privados, ahora en control de PDVSA, exigen a un gobierno débil y entregado la eliminación del impuesto sobre la renta petrolero, son miles de millones de dólares (el año 2013 nosotros aportamos 4 mil 230  millones de dólares de impuestos petroleros), ¿porque se renuncia a este ingreso mientras se sube el IVA al pueblo? Las transnacionales exigen la rebaja de la regalía, lo cual es el ingreso que recibimos por ser propietarios del petróleo, en nuestro periodo de 10 años, entre 2004 y 2014, aportamos al fisco, por concepto de impuesto y regalías, 490 mil millones de dólares. Las transnacionales se llevan para la exportación el gas de la patria, elemento fundamental para la industrialización y el desarrollo industrial del país, a las transnacionales no les interesan nuestras refinerías, ni les envían petróleo para refinar en el país porque no es negocio para ellos. Así de sencillo, es la lógica del capital, la lógica del madurismo.

¿Alguien puede creer acaso que una PDVSA privatizada, en manos de las transnacionales y los empresarios de maduro, van a ayudar al Estado venezolano, que harán un esfuerzo para industrializar al país, para defender nuestra soberanía, para apoyar el desarrollo nacional? ¿Es que acaso las transnacionales harán aportes para el desarrollo social, para las Misiones, para Barrio Adentro, para la educación, la salud, para la cultura, para La Estancia, para la Gran Misión Vivienda Venezuela? ¿Alguien cree que las transnacionales se ocupan del bienestar social del pueblo que circunda las áreas petroleras, será que van a hacer Universidades, Escuelas, Liceos, Hospitales? 

¿Alguien cree que las transnacionales le darán oportunidad de desarrollo a nuestros jóvenes, a nuestra tecnología, que transfieren conocimiento?¿Piensa alguien que a las transnacionales les interesa establecer relaciones laborales justas para nuestros trabajadores, que lleven bienestar a los obreros? 

No, no lo harán. Ya las transnacionales manejaron nuestro petróleo en el pasado, lo hicieron por casi 80 años, se llevaron miles de millones de barriles de petróleo y los resultados están a la vista. Ya tuvimos la apertura petrolera y todo terminó en el Caracazo.

Ahora maduro pregunta ¿qué pasa con PDVSA? De manera cínica y cobarde trata de evadir su responsabilidad en la destrucción de uno de los mayores legados, no sólo del gobierno del presidente Chávez, sino del esfuerzo y aspiración histórica de nuestro país en manejar nuestros recursos petroleros de manera soberana: PDVSA. 

El petróleo y la captación de la renta petrolera para ponerla al servicio del país, del pueblo, es la única posibilidad que tenemos de construir un modelo de desarrollo propio y para ello necesitamos nuestra empresa nacional, fuerte, con plenas capacidades, produciendo y consciente de su deber social.

Todo el país es testigo de que maduro y su fiscal arremetieron contra la empresa, nos persiguen, atacan, exilian. Secuestraron, humillaron y mataron a los gerentes y trabajadores que nos acompañaron en nuestra gestión de 12 años en el periodo del gobierno del presidente Chávez, destruyeron la empresa, “la secaron” como siempre amenaza él mismo y ahora pregunta ¿qué pasa en PDVSA?  

¿Entonces nicolás? ¿Privatizaste y destruiste PDVSA y ahora necesitas a la PDVSA Roja Rojita? Muy tarde. Ya el daño está hecho y tú eres el único responsable de este crimen contra el pueblo. Has sido el sicario económico más letal de la historia.

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