Las realidades actuales / Por: Hugo Hernández Raffalli

Por:  Hugo Hernández Raffalli

En Venezuela estamos sufriendo la parálisis generalizada de las actividades productivas y de una disminución de las importaciones de bienes y servicios, que demanda la dinámica nacional.

Uno de los factores determinantes  de la paralización es la falta de combustibles para el parque automotor nacional. Nuestra refinerías están en un nivel de improductividad, que no cubren la escasa demanda nacional. Los intentos de actualizar y reparar nuestra refinerías, ha sido infructuoso. Ensayo error. No han sido capaces de hacerlo. Ante esta situación, se prever importar combustible, a través de convenios con algunos países aliados y de privados nacionales  mediante licencias que tengan el beneplácito de la OFAC, agencia norteamericana. Ojalá se logre y permitan traer combustible RD otras latitudes. Quizás, uno de los países pueda ser Mexico, teniendo en cuenta su producción de petróleo y productos refinados.

Pero, esos serán paños de agua caliente, para la grave situación que tenemos en nuestro Parque Refinador. El nivel de inversiones requeridas, la profunda falta de mantenimiento, la actualización de los equipos y maquinarias, tendremos que quedar en manos de inversionistas depredadores, que traerán capital suficiente, pero en condiciones muy favorables a sus intereses. Pdvsa, no tendrá ningún tipo de fuerza en esas negociaciones. Hemos planteado, que la inversión extranjera debería conjugarse con la empresa privada petrolera, qye al fin y al cabo, será la que ejecute los trabajos respectivos.

El Gobierno no puede seguir adelante con la postración de los diferentes sectores productivos, por causa de la falta de combustible. Además, el sistema impuesto para el suministro de combustible, ha generado una cadena de corrupción, desde el cobro de los intermediarios, autoridades. contrabando de gasolina a de Colombia. En fin, multitud de marañas que son utilizadas todos los días y no pasa nada.

Por otra parte, estamos  viviendo la dolarizacion  de nuestra economía, en todas las áreas de alimentos, medicinas, pagos de arrendamiento y venta de inmueble etc. Ya es parte del quehacer diario. Sin embargo, se dice que nuestra moneda es el “ bolivar soberano”. Lo insólito, en Venezuela se produce inflación en dólares. Increíble. 

Volviendo al tema petrolero, seguimos paralizados, la producción mermada de petróleo, la capacidad de almacenamiento copada  y la falta de comercialización de petróleo y productos, los ingresos actuales no llegan ni a los $ 1.000 millones, cuando la facturación anual sobrepasaban los $ 50.000 millones. Es dramática la caída en los ingresos por las exportaciones petroleras. Las sanciones han sido determinantes. 

Es necesario y necesario, atender la recuperación de Pdvsa. Cambiar sus estructuras y el alcance de su gestión. Determinar las condiciones, a través de las cuales participarían los capitales internacionales y venezolanos. Los costos elevados  de Pdvsa, no pueden ser cargados a los nuevos negocios. 

No debemos perder tiempo. Manos a la obra.

Con el nuevo presidente de Estados Unidos, Joe Baiden, deberían abrirse las puertas para un diálogo respetuoso y constructivo, que implique el mejoramiento de todos los venezolanos. Se necesita normalizar el país y tener relaciones con el Norte, Europa y el resto del mundo.

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