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Opinión
12:26 PM / 20/06/2019
La manipulación de la opinión pública a tráves de los medios de comunicación: El ataque a Venezuela
Jesse Chacón Escamillo
Copyright 1999 Adobe Systems Incorporated

El poder de los medios de comunicación para moldear la opinión pública es formidable y pareciera que han asumido el rol de definir la verdad y los límites de la realidad. Un instrumento tan poderoso debería encontrarse al servicio de la sociedad, sin embargo estos obedecen a los intereses de unos pocos. En Latinoamérica, los principales medios son parte de grupos familiares o conglomerados empresariales y en el caso de los Estados Unidos solo seis corporaciones multimillonarias tienen el monopolio de la información[1].    

 

 

En los últimos años, Venezuela ha sido víctima de ataques sin precedentes en el ámbito económico y político, para lo cual los medios de comunicación han sido instrumentalizados. La guerra contra Venezuela liderada por los Estados Unidos se genera por dos razones principales. La primera es por el control de los recursos naturales. Venezuela cuenta con las mayores reservas de petróleo del mundo[2] y EE. UU. enfrenta grandes retos por la disminución de sus reservas. La segunda razón es de orden geopolítico. EE. UU. mantiene un principio de dominación e influencia sobre la región latinoamericana plasmada en la doctrina Monroe, a la cual Venezuela se ha enfrentado. La soberanía venezolana en el manejo de sus recursos y su liderazgo en la integración latinoamericana, son desafíos que han llevado a EE. UU. a intensificar sus esfuerzos para imponer sus condiciones de dominio geopolítico.

El rol de los medios de comunicación en el ataque a Venezuela

La guerra librada contra Venezuela busca un cambio de gobierno el cual es impulsado a través de una campaña mediática. En su informe sobre Venezuela, el Experto Independiente de las Naciones Unidas Alfred de Zayas recalcó que mediante una inquietante campaña mediática se procuró forzarlo a calificar la situación en Venezuela como una crisis humanitaria, lo cual, como es sabido, podría ser usado como excusa para una intervención militar. Asimismo recalcó que las sanciones del siglo XXI están asociadas a la manipulación de la opinión pública a través de “noticias falsas”… a fin de dar la impresión de que un “fin” en materia de derechos humanos justifica los medios criminales”.   

La utilización de noticias falsas para socavar al gobierno venezolano ha sido una constante desde el inicio de funciones del presidente Hugo Chávez. En su libro “Bad News from Venezuela” Alan McLeod demuestra con datos fehacientes los ataques mediáticos cometidos desde 1998. Su estudio incluye a los principales periódicos occidentales[3] tomando muestras de etapas e hitos relevantes. En total analizó para este fin más de 500 artículos.

El primer objeto de estudio fue el discurso de la prensa en cuanto al Gobierno del Presidente Chávez en contraste con anteriores periodos gubernamentales, a los cuales la prensa consideró como modelo democrático. Se observa una tendencia abierta durante su mandato a catalogar al modelo chavista como un retroceso en la institucionalidad. Periódicos como el Times y The Independent utilizaron de manera constante adjetivos para Chávez como bufón, narcisista con complejo de Cristo e impulsivo. En estos medios no se puede encontrar referencias a los logros de su gobierno, que  de acuerdo a datos de la CEPAL muestran que hasta 2012 la pobreza se redujo de 49.4% a 25.4% y la extrema pobreza de 17.9%  a 7.1%; que el desempleo cayó de 15% a 8%;  y que la Unesco declaró al país libre de analfabetismo.

Otro hito de análisis es el golpe de estado contra el Presidente Chávez en 2002. En Venezuela los medios de comunicación más grandes pertenecen a familias millonarias. La gran mayoría de medios hicieron público su apoyo al golpe y se involucraron directamente en su planificación y ejecución. Es posible afirmar que el golpe de estado de 2002, fue  el primer golpe de estado mediático en la historia. Por ejemplo El Nacional llamó a la gente a “tomar las calles y a no dar marcha atrás”. La prensa internacional no difirió, El New York Times dio su enfático apoyo al golpe, definiendo que el demagogo ruinoso había renunciado, acabándose de esta forma las amenazas para la democracia. The Guardian por su parte hacía hincapié en que Chávez había logrado alienar a casi todos los sectores de la sociedad.

El estudio también demuestra cómo la prensa local e internacional cubrió los sangrientos episodios protagonizados por las denominadas guarimbas en 2014. Estos grupos no tenían otro objeto que el de deponer al Presidente Maduro a través de demostraciones violentas que dejaron como saldo 43 muertos, más de 800 heridos, así como hospitales, universidades, unidades educativas y otra infraestructura pública destruida. La mayor parte de medios del estudio cubrió los hechos de forma marginal, describiéndolos como protestas y demostraciones de la sociedad civil que fueron reprimidas por el gobierno.

En meses recientes el rol de la prensa internacional se ha hecho aún más visible en su apoyo a un cambio forzado de gobierno en Venezuela. Un estudio realizado por el Observatorio de Medios FAIR (por sus siglas en inglés) con sede en Nueva York, asevera que la cobertura de medios sobre Venezuela puede ser descrita como una “campaña de marketing a gran escala para un cambio de gobierno”.  Su análisis realizado en un periodo de tres meses (15/01/19 – 15/04/19) sobre medios corporativos de élite muestra que no se publicó un solo editorial en contra de acciones tendientes a un cambio de gobierno en Venezuela. Asimismo, no hubo ni un solo comentarista en uno de los tres principales shows matutinos o principales noticieros, que emitiera un comentario favorable a que el Presidente Maduro se mantenga en el poder.

Factores para la fabricación de noticias sobre Venezuela

Cual es el motivo para que los medios en general cierren filas contra Venezuela? El modelo presentado por Herman y Chomsky en su libro Consenso Manufacturado es particularmente relevante. En este modelo se demuestra cómo los intereses de los estados y de elites corporativas generan un control y manipulación de la opinión pública. Alan McLeod usa este modelo y lo contrasta con el caso venezolano. Las causas de comportamiento de los medios en el caso de Venezuela pueden ser agrupadas en dos: naturaleza de medios corporativos y limitaciones en el ejercicio del periodismo (ver figura).

Los medios corporativos son generalmente parte de conglomerados empresariales que obedecen a intereses de élite del sector empresarial, debiendo la línea informativa obedecer a estos intereses. En medios corporativos es habitual promover una filosofía neoliberal que defienda los principios de mercado y se oponga férreamente a cualquier tipo de iniciativa en contra. En este escenario, un gobierno basado en principios de justicia social y de distribución de la riqueza puede ser considerado como autoritario y contrario a la libertad. Estos intereses corporativos requieren asimismo, del apoyo del aparato estatal, que a través de legislación y del establecimiento de condiciones favorables forma también parte del sistema de manipulación de la información. Es por lo tanto común ver en la prensa norteamericana una clara tendencia a descalificar a movimientos progresistas y de tinte social. Por otra parte, la financiación de estos medios depende de publicidad, la cual en su gran mayoría proviene de empresas; de esta forma se refuerzan los intereses corporativos. Consecuentemente estos intereses son canalizados a través de noticias producidas con un alto nivel de control y con la validación de datos oficiales, opiniones de expertos y de funcionarios.

 

En cuanto a las limitaciones en el trabajo periodístico, un primer factor a considerar en el caso de Venezuela es el trasfondo de los periodistas internacionales. Hay una tendencia a nivel global de que corresponsales internacionales provengan de un contexto privilegiado; como es de suponer estos tienden a compartir los valores de las elites, que tienen bajo su poder a los medios de comunicación. En muchos casos estos periodistas tienen relación de amistad con dirigentes opositores, los cuales han sido educados en el extranjero. Otra limitación es la falta de experiencia de reporteros, lo cual se suma a un limitado conocimiento del contexto venezolano y del idioma español. Es bien sabido que los corresponsales extranjeros tienden a quedarse en zonas privilegiadas de Caracas, perdiendo oportunidad de exponerse a la realidad de la mayoría de los venezolanos. Asimismo, su falta de conocimiento del contexto y del idioma los fuerza a buscar opiniones y notas con personas que puedan hablar en inglés, lo cual solo es posible para una minoría; en general, las notas sobre Venezuela provienen de este tipo de periodismo.

Una forma de sortear estas limitaciones es a través de un relacionamiento estrecho con la prensa local corporativa. Una gran parte del contenido de las notas en medios internacionales viene de periodistas venezolanos, por lo tanto la línea informativa opositora local es reconocible en la prensa internacional. Luego se enfrentan limitaciones en la redacción de artículos, los cuales tienen que pasar por la revisión de editores que generalmente tienen sus oficinas en grandes capitales (Nueva York, Londres, Sao Paulo) y los cuales no tienen un conocimiento del contexto venezolano. Los editores son los que deciden lo que será noticia y qué información reportar. A estos escollos se suman restricciones de tiempo y presupuesto. Con la era de la comunicación digital y la reducción de la audiencia de medios tradicionales, existe una gran presión por presentar artículos rápidos, lo cual va en detrimento de la calidad de las noticias. Adicionalmente, se observa una tendencia global de reducir el presupuesto en el sector de la prensa, lo cual hace más difícil enviar corresponsales que puedan hacer periodismo serio en Venezuela. Una estrategia para confrontar estos problemas es hacer uso de clickbait o civeranzuelos, que consiste en publicar contenidos sensacionalistas y en muchos casos fake news para atraer la atención de los lectores. Muchos periodistas se quejan de que son obligados a hacer uso de estas técnicas.   

Como navegar en un mar de noticias fabricadas?

El panorama en cuanto a la manipulación de la información sobre Venezuela puede ser desolador, no obstante hay formas de hacer frente en esta batalla. Aunque el monopolio de los medios bajo control de las grandes corporaciones tiene un efecto que incluso alcanza las redes sociales, debemos hacer un esfuerzo por contrastar esta información con medios alternativos para poder entender lo que hay detrás de la posverdad[4]. El internet, nos brinda un acceso instantáneo a numerosas fuentes y esto ha conllevado asimismo,  una mayor democratización de la información. Esta democratización nos ha generado la posibilidad de elevar nuestra voz; ahora tenemos la opción de denunciar la falsedad mediática a la que somos expuestos.

En este momento donde se pretende ejercer un control total sobre la información globalizada vale la pena retornar a los principios que ya fueran propuestos por el Movimiento de Países no Alineados y luego asumidos por la UNESCO, para alcanzar un Nuevo Orden Mundial de la Información y Comunicación. Estos principios buscan un balance en la información, evitando el monopolio en el flujo y contenidos por parte de países y actores poderosos. Lamentablemente, la férrea oposición de los Estados Unidos y de corporaciones mediáticas no permitió que prospere esta iniciativa.   

Un nuevo mundo de comunicación democrático que permita la libre circulación de la información y opinión, impedirá que se imponga el estado de control que  predijo George Orwell en su obra 1984. Solo un gran esfuerzo desde los sectores contra-hegemónicos nos permitirá avanzar en la democratización de la información.

 

Enlaces de Interés:

Informe del Experto Independiente sobre la promoción de un orden internacional democrático y equitativo acerca de su misión a la República Bolivariana de Venezuela y al Ecuador – Alfred De Zayas:

https://documents-dds-ny.un.org/doc/UNDOC/GEN/G18/239/34/PDF/G1823934.pdf?OpenElement

Información sobre el libro Bad News from Venezuela, Alan McLeod

https://www.amazon.co.uk/Bad-News-Venezuela-misreporting-Communication/dp/1138489239

Entrevista a Alan McLeod sobre Venezuela

https://www.youtube.com/watch?v=r0E_4uAdf9c

Video sobre el concepto de consenso manufacturado de Edward Herman y Noam Chomsky (original producido por Aljazeera)  

https://www.youtube.com/watch?v=v9wpo12iKiI

Articulo (en inglés) Cero por ciento de los comentaristas de élite se oponen al cambio de gobierno en Venezuela - Fairness & Accuracy in Reporting – FAIR :

https://fair.org/home/zero-percent-of-elite-commentators-oppose-regime-change-in-venezuela/

Informe MacBride, Un Solo Mundo, Voces Múltiples: Comunicación e Información en Nuestro Tiempo – UNESCO (Nuevo Orden Mundial de la Información y Comunicación):

https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000040066_spa

 

 

 

[1] Comcast, Disney, News Corporation, Time Warner (incluye CNN), Viacom y CBS.

[2] Según datos de la OPEP, Venezuela cuenta con las mayores reservas de petróleo del mundo.

[3] New York Times, Washington Post, Miami Herald, The Guardian, Times, Daily Telegraph y The Independent.

[4] Segun la RAE posverdad es la “distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales”.

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