Administrar el caos en Pdvsa / Por: Hugo Hernández Raffalli

Por:  Hugo Hernández Raffalli

Se extiende por 6 meses más la Comisión que evalúa la “reestructuración de PDVSA”. Ya transcurrido un año de su puesta en marcha, no hay ningún indicio de cómo y cuándo se llevará a cabo. 

La dinámica de una Corporación venida a menos, burocratizada y politizada, cargada con una serie de responsabilidad no propias de una empresa “ Operadora de Petróleo”, ha dejado de producir petróleo, de una manera deliberada, aunque con la espada de Damocles, por las sanciones impuestas, en el orden financiero, económico y político. Hay una combinación de elementos alineados para destruir a Pdvsa.

La muy poca producción de petróleo, aunado con la falta de comercialización a los mercados naturales, con altos inventarios que han copado la capacidad de almacenamientos, han traído consecuencias catastróficas a nivel de ingresos por exportaciones. Esto ha traído circunstancias de “ insolvencia” con acreedores y proveedores para adquirir insumos para atender las necesidades de Pdvsa. No se han producido, ni inversiones, ni los mantenimientos a la infraestructura instalada.

Entonces, que ha hecho la mencionada “ Comisión” en un año. Cómo es que no pueden implementarse medidas urgentes, necesarias e indispensables, para detener la caida de producción, la estabilidad y el aumento. Será que tenemos que esperar otros 6 meses para que la prorroguen 6 meses más y así indefinido.

PDVSA, es una Corporación muy compleja, diseñada, actualmente, para que no funcione normalmente. A nuestro juicio. PDVSA, debe quedar, únicamente, como una operadora de petróleo. Producir petróleo, generar riqueza bien administrada para el beneficio del pueblo venezolano.

En otros países, las  empresas productoras y exportadoras de petróleo, se dedican únicamente a producir petróleo.

Hay tantas áreas por revisar en PDVSA, pero hay que tomar decisiones inmediatas, urgentes. Seguir administrando el caos, sería profundizar aún más la difícil situación. PDVSA, es el corazón de nuestra economía. Por tanto, o rescatamos a PDVSA o nos terminamos de hundir al país.

Finalmente, es indispensable una conciliación interna en lo político, social y económico. A nivel internacional, buscar acercamientos para que baje la presión hacia el país.

Más Noticias