¿Qué es y para qué sirve el RIF en Venezuela?

El RIF o Régimen de Incorporación Fiscal es un documento de identificación fiscal, tanto de personas físicas como de personas jurídicas. La obtención del RIF otorga la capacidad de realizar cobros y pagos de impuestos.

Por:  Adrian Egea Sempere

Estar al corriente de todas las obligaciones tributarias es el deber de cualquier persona o entidad que desee desarrollar su actividad económica en Venezuela. Por ello, para ejercer un control estricto, la Administración cuenta con el RIF, una medida de fiscalización para evitar cualquier mala práctica económica. En esta línea, es importante conocer los requisitos para sacar el rif, ya que no todos los individuos u organizaciones deben seguir el mismo procedimiento. En Requisitosmania.com ofrecen un extenso análisis para detallar este documento de registro de gran utilidad.

Antes de proseguir para conocer con mayor profundidad cómo obtener el RIF, es importante detenerse unos minutos para conocer realmente qué es y por qué es obligatoria su posesión. Cualquier persona o empresa que pretenda comenzar una carrera empresarial o laboral en Venezuela tendrá como primer requisito este documento para cumplimentar cualquier trámite.

¿Qué es el RIF?

Las siglas RIF corresponden a las palabras Régimen de Incorporación Fiscal, las cuales sirven para denominar al documento de gran utilidad como identificación fiscal, tanto si hablamos de personas físicas como de personas jurídicas, es decir, empresas u otro tipo de organizaciones. La obtención del RIF, en cualquiera de los casos, otorga a quien lo posee la capacidad de realizar cobros y pagos de impuestos.

Al mismo tiempo, el documento sirve como registro para Administración Tributaria Nacional, encargadas de regular este asunto para, de esta forma, evitar cualquier tipo de irregularidades, corrupción e incluso que una persona física o jurídica pueda evadir impuestos. El RIF otorga a cada persona un número de registro que es único y exclusivo, es decir, que no puede ser compartido no transferido.

¿Qué obligaciones conlleva poseer un documento RIF?

Estar presente en el Registro de Incorporación Fiscal supone para la persona natural o jurídica una serie de obligaciones para garantizar su cumplimiento de cualquier ordenanza fiscal y tributaria con el objetivo de que la Administración ejerza un control eficaz. Por ello, en el caso de empresas u organizaciones, están obligadas a exhibir su RIF en sus oficinas o instalaciones, así como en cualquier documento económico, como puede ser facturas, recibos e incluso fichas contables.

Además, en el caso de transacciones de propiedades, como bienes inmuebles, será imprescindible presentar el RIF ante la autoridad competente, ya sea un juez, un notario o un registrador de la propiedad. Tanto la parte vendedora como la compradora estarán obligados a presentar su documento, que servirá para comprobar si se encuentran al corriente de todas sus obligaciones tributarias antes de formalizar la operación.

¿Quiénes pueden solicitar el RIF?

Como hemos detallado al principio del presente artículo, el RIF es un número de registro que pueden solicitar tanto personas físicas como jurídicas, pero existen matices y distinciones dentro de ambas categorías. ¿Por qué? Porque no todas las personas físicas tienen la obligación de poseer este documento, y dentro de las diferentes categorías de personas jurídicas también se presentarán diversas vías para obtenerlo.

El RIF para personas naturales

Si hablamos de las personas físicas, es decir, de los individuos, el primer dato que se debe tener presente es que, para solicitar el RIF, será imprescindible ser mayor de edad. De lo contrario, el trámite no se podrá realizar. En este sentido, para pedir el RIF se deberá hacer durante el primer semestre del ejercicio económico, y en caso de personas extranjeras, deberá ser durante el primer mes desde el inicio de su actividad. Una vez la persona natural posea su RIF, deberá presentarlo siempre que la Administración lo precise para ejercer un completo y estricto control fiscal y tributario.

El RIF para personas jurídicas

Por otro lado, cuando hablamos de personas jurídicas, se debe tener en cuenta su categoría, puesto que podemos referirnos a empresas nacionales, empresas extranjeras, sindicatos, asociaciones u otros colectivos con obligaciones fiscales. En cualquiera de estos casos, el RIF es obligatorio como identificación ante la Administración Tributaria y también debe solicitarse durante los primeros seis meses desde el comienzo de su andadura.

En este sentido, para la solicitud se deberán aportar varios documentos como el documento de constitución de la entidad y las actas en las que se refleje la constitución en asamblea de su Junta Directiva actual. Para compañías externas a Venezuela que deseen desarrollar su actividad en el país, será preciso presentar los estatutos y el certificado del representante legal, validado por el Consulado Venezolano.

¿Y qué ocurre con las sucesiones?

El RIF, debido su carácter fiscal, también es imprescindible para poder llevar a cabo procedimientos como las sucesiones. En el caso de fallecimiento de un familiar cuyo poder económico o propiedades deba pasar a un heredero o herederos, se deberá aportar de forma obligatoria el RIF de los implicados, el acta de defunción y los documentos identificativos. De nuevo, el número de Registro servirá a la Administración para comprobar que todas las personas naturales que intervienen se encuentra al corriente de sus obligaciones fiscales.

Sobre el RIF existe mucha más materia que conviene conocer para evitar concurrir en equivocaciones o errores, pero conviene insistir en su importancia. Es el eslabón clave que posee la Administración para ejercer si acción fiscalizadora sobre cualquier persona natural o jurídica con obligaciones tributarias. Es un elemento primordial como barrera para evitar delitos fiscales, corrupción y la evasión de impuestos que tanto daño hacen a la economía nacion

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