Por qué Xbox Series X y PS5 van a cambiar el paradigma de los videojuegos

Tomas Elías González Benítez analiza el futuro de las videoconsolas ante el inminente paso a la novena generación.

Por:  Israel Guerra

A menos de tres meses para el lanzamiento de las nuevas consolas de Sony y Microsoft, Play Station 5 y Xbox Series X, los gamers más impacientes ya se están quedando sin uñas. Los desarrolladores ofrecen la información con cuentagotas y todavía no sabemos ni todas las características ni el precio exacto de estas nuevas consolas, competidoras desde que Microsoft lanzara su propio equipo en 2001.

Contamos con Tomas Elías González Benítez, gamer venezolano que está siguiendo de cerca los rumores sobre el desarrollo de ambas consolas. “Ahora mismo todo se basa en filtraciones de ‘insiders’ y en lo poco que han confirmado sobre las características técnicas las empresas, y por lo que parece la mejor consola en cuanto a prestaciones será Xbox”. Según las noticias filtradas, PS5 será menos potente y más cara que Xbox Series X, mientras que Microsoft ha sacrificado el diseño por la funcionalidad. De hecho, no son pocas las críticas que se llevó al presentarlo, con cientos de memes comparando la consola con un frigorífico. Sin embargo, parece un acierto: en un momento en que los videojuegos precisan cada vez más capacidad de rendimiento en una consola, con características propias de un ordenador más que de una consola al uso, Xbox ha sacado prácticamente un PC, solo que (casi) en exclusiva para jugar.

Por su parte, la gran novedad en cuanto a diseño de PS5 es… el color blanco. “No podemos negar que en cuanto a diseño, PS5 es la que abraza el espíritu de las consolas, a pesar de que la apuesta al blanco no está gustando a todo el mundo”, afirma Tomás Elías González Benítez. “El problema es que manteniendo este tipo de diseño, Sony está perdiendo rendimiento. Con jugadores cada vez más informados y con desarrolladores de videojuegos teniendo problemas para correr sus juegos en las distintas prestaciones, esta apuesta por el diseño puede jugarle una mala pasada a PS5”.

Retrocompatibilidad: largo tiempo esperada

Dejando a un lado la competencia entre ambas consolas, ya que hasta que no estén a la venta todo serán especulaciones, esta novena generación de consolas traerá algo que los fieles a Play Station estaban clamando a gritos: retrocompatibilidad.

“Retrocompatibilidad quiere decir que la consola más nueva es capaz de jugar los videojuegos de generaciones anteriores”, informa González Benítez. “Es muy interesante, porque amplía el catálogo de salida de las consolas y abre opciones a reciclar los juegos antiguos. Ya no dependo de que mi PS4 se mantenga bien para jugar a un juego en concreto, sino que podré hacerlo en la nueva consola. A no ser que seas un coleccionista, facilitará el paso a la nueva generación”.

Esta funcionalidad era uno de los grandes reclamos de los aficionados de Sony, ya que Xbox ya lo incorporó en su Xbox One, donde se podían jugar juegos de Xbox 360. Ahora que PS5 permitirá seguir jugando juegos de PS4 (en un principio iba a ser un catálogo limitado, ahora parece que serán prácticamente todos), Xbox Series X da un paso más allá y será retrocompatible con todo el catálogo de Xbox, desde los primeros juegos lanzados en los 2000. Un salto de altura que seguro que atrae a los más nostálgicos.

La gran revolución: la velocidad

Por otro lado, ambas consolas darán un salto de velocidad con un paso lógico pero aun así bienvenido: el disco duro SSD. “Aquí Sony ha dado un golpe de efecto, porque incorporará un SSD mucho más potente que los discos duros de alta gama que podemos encontrar en el mercado, y que ha montado Microsoft en la Xbox Series S”, afirma Tomas Elías González Benítez desde su perfil en Instagram “Y puede que toda la potencia que ha perdido con el procesador la gane con el disco duro. Hasta que no veamos las dos consolas en funcionamiento con juegos similares, no podremos estimar hasta que punto estos factores marcarán la diferencia”. Lo que sí sabemos es que la mejora será sustancial: los tiempos de carga serán imperceptibles y el nivel de detalle podrá incrementarse con esta novedad.

Con un horizonte en el que los juegos online tienen cada vez más presencia, y los jugadores reclaman una mayor libertad en la jugabilidad, parece claro que la velocidad de carga va a cobrarse su importancia, y es por ello que el SSD es verdaderamente lo que propiciará el cambio de paradigma en la industria del videojuego: los desarrolladores se frotan las manos ante las perspectiva de poder dar rienda suelta a la creación de mundos al estilo Red Dead Redemption.

¿Contando ya los meses para que llegue noviembre?

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