La crisis global por la pandemia del coronavirus aumenta la demanda del Concurso de Acreedores

Los expertos economistas coinciden en que aún no se han visto los verdaderos estragos de esta crisis y que, mientras que las compañías luchan a diario por su supervivencia, lo peor está por llegar.

Por:  Israel Guerra

La crisis pandémica del coronavirus ha hecho tambalear los pilares que sostienen a la sociedad actual y ha dejado en posición de jaque a las economías del mundo. Esta situación ha provocado que muchos pequeños y medianos empresarios no puedan seguir adelante con sus negocios y hacer frente a sus pagos. Para ellos, el concurso de acreedores puede ser la solución

La crisis provocada por el coronavirus ha golpeado a todos los sectores. Los expertos economistas coinciden en que aún no se han visto los verdaderos estragos de esta crisis y que, mientras que las compañías luchan a diario por su supervivencia, lo peor está por llegar. Los números de empresas que se van a acoger a un concurso de acreedores se van a disparar según los expertos, esto incluye a las empresas venezolanas afincadas en suelo español.

Qué opina el CEO de Dipcom Corporate, experto en gestión de crisis

Igor Ochoa, CEO de Dipcom Corporate afirma que “Muchas compañías están buscando una forma de protegerse para seguir trabajando con normalidad. Para ello se han apoyado en las herramientas que proporciona la ley que protegen tanto al negocio como a sus acreedores. La más conocida es el concurso de acreedores, que si se gestiona adecuadamente puede ayudar a muchas empresas a ser reflotadas”

Qué es el concurso de acreedores

El concurso de acreedores es un procedimiento que, en general, produce bastante respeto, miedo e incluso rechazo. Por estos motivos, muchos empresarios cometen el error de evitarlo, en lugar de recurrir a él a tiempo para que la empresa pueda salir a flote.

Como ejemplo tomamos el caso de España, donde nueve de cada diez compañías españolas que se declaran en concurso de acreedores terminan en liquidación. Igor Ochoa señala que “a pesar de que esta figura está muy estigmatizada y tiene muy mala prensa, nunca deberíamos entenderlo como sinónimo de quiebra. De hecho, uno de los objetivos que fija la ley concursal es intentar por encima de todas las cosas que la empresa pueda continuar con su actividad y solamente liquidarla en casos excepcionales”.

En este sentido, se puede afirmar que el concurso de acreedores es un procedimiento cuya finalidad es la de ayudar a las empresas que no pueden hacer frente a sus pagos a encontrar una fórmula viable para evitar el cierre. Para conseguirlo, se aprueban quitas, se establece un calendario más flexible en los pagos y otras medidas destinadas a favorecer a ambas partes.

Por un lado, ayuda a las empresas que están en crisis, pero no es menos cierto que ayuda a los acreedores a cobrar la totalidad o una parte de la deuda, cosa bastante improbable si la empresa se declara en quiebra y cierra. En este enlace se puede consultar en un concurso de acreedores quien cobra primero, para despejar dudas en este sentido.

Consejos que ofrece Dipcom Corporate para gestionar una crisis

El experto internacional de nacionalidad española, CEO de Dipcom Corporate, consultoría especialista en la intervención ejecutiva en momentos de crisis, ofrece tres consejos para gestionar un concurso de acreedores y tener mayores probabilidades de éxito.

Actuar con rapidez

De los principales errores que cometen las empresas es el recurrir al concurso de acreedores cuando ya es demasiado tarde. Se ha perdido un tiempo valiosísimo mientras que los empresarios, gerentes o directivos se han negado a sí mismo la realidad. Hay que tener claro que un proceso como este el tiempo es oro. Si no se aborda el proceso en su momento justo, aumentan exponencialmente las posibilidades de fracaso. El 75% del éxito del concurso depende directamente de la agilidad en la toma de decisiones.

Estudiar soluciones alternativas

La ley concursal hay que contemplarla en todo su conjunto, ya que ofrece soluciones alternativas al concurso de acreedores. Acudir a tiempo a los expertos es la mejor forma de enterarse de todas las opciones posibles. Soluciones que son viables para todas aquellas organizaciones con capital venezolano que actúan en suelo español.

El preconcurso, regulado en el artículo 5 bis de la ley concursal, permite a los empresarios ganar tiempo para poder negociar o refinanciar las deudas, evitando así declararse en concurso.

Una de las ventajas más interesantes del preconcurso frente al concurso es la privacidad, ya que el empresario no tiene por qué hacerlo público y no resta credibilidad ni se deteriora la imagen de su empresa. Además, se trata de un procedimiento mucho más ágil, pues debe resolverse en cuatro meses. Por último, cabe destacar que, a diferencia de lo que ocurre en el concurso de acreedores, la sociedad no es intervenida por ningún administrador concursal.

Dejarse asesorar por un equipo competente

El proceso concursal se debe gestionar desde una doble perspectiva: la legal y la económica. La mejor garantía de éxito es contar con un equipo de profesionales multidisciplinar que asista de manera directa y eficaz durante todo el concurso de acreedores. No se debe perder de vista el objetivo final, que es sacar adelante a la empresa, por lo que hay que contar con los mejores profesionales. Como mínimo la empresa encargada de llevar a cabo el concurso debe contar con un abogado

Terminamos con las palabras de Igor Ochoa, de Dipcom Corporate, “debemos de perder el miedo al proceso concursal. El éxito o el fracaso de este no depende de las estadísticas, sino de que lo afrontemos adecuadamente y es que es cierto que “hay vida después del concurso de acreedores”.

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