El juego online en la economía de los países de habla española

La reconversión de la última década ha ido encaminada hacia un aumento del peso porcentual del juego online y las apuestas deportivas.

Por:  Sara Dominguez

El sector del juego en España mueve cifras astronómicas de ingresos. Se sitúa incluso por encima de sectores tan relevantes para la economía nacional como la restauración. En 2018, las empresas del sector facturaron 9.400 millones de euros, lo que representó el 0,9% del PIB y emplearon a casi 85.000 personas de manera directa y otros 167.000 de manera indirecta, lo que supone un total de 252.000 puestos de trabajo.

El negocio del juego en España está regulado por el Estado y las Comunidades Autónomas y revierte para las administraciones unos ingresos aproximados de 1.700 millones de euros anuales en impuestos. Todos estos datos, registrados por el “Anuario del juego en España”, publicado por una de las empresas del sector más importantes, Codere, abarcan los juegos estatales y también la actividad de empresas privadas en España.

Los datos de la industria del juego desde su legalización en España

Los datos que se reflejan en el “Anuario del juego en España” indican únicamente lo que técnicamente se designa como cifra de juego real, Gross Gaming Revenue (GGR), que es la diferencia entre lo que se juega y se reparte en premios.

En los últimos años, el sector vive una auténtica revolución tecnológica de la que forman parte nuevas formas de juego. A esto se enfrentan algunas corrientes críticas, que temen que el crecimiento del sector aumente los casos de ludopatía.

La Dirección General de la Ordenación del Juego (DGOJ), dependiente en la actualidad del Ministerio de Consumo, pero que hasta la formación del nuevo gobierno de coalición dependía del Ministerio de Hacienda, indica que más de un tercio de los españoles se inicia en el juego sin haber cumplido los 18 años.

En el año 2019, el sector del juego online tuvo unos márgenes de 749 millones de euros, lo que supone un aumento del 7,15% respecto a 2018, según el último informe de la DGOJ. Desde que se aprobara la Ley 13/2011, de 27 de mayo de 2011, de regulación del juego, en España se dio el visto bueno a las apuestas en línea, se han popularizado y ahora vemos a miles de jugadores participando en tragamonedas, blackjack, póker y otros muchos juegos de casino.

En 2013, el primer año en el que se pudieron analizar los datos de un año completo tras la entrada en vigor de esta ley del juego online, el crecimiento neto de este sector se situó por encima de los 200 millones de euros. Hasta el año 2019, esta cifra ha continuado creciendo hasta los 749 millones del añ0 2019, con crecimientos muy significativos entre 2015 y 2018.

Los datos aportados por el Ministerio de Consumo, a través de la DGOJ muestran también como las cantidades apostadas en juego online han seguido creciendo año a año. En 2013, el total de dinero apostado en juego online era cercano a 6.000 millones de euros. En seis años, esa cantidad se ha triplicado, pues el pasado año se alcanzaron los 18.778 millones de euros.

Ligero descenso en la cantidad de jugadores activos

A medida que la industria del juego online ha ido ganando relevancia en España y otros países de habla hispana, se observa que el número de cuentas activas crece de manera equiparable al número de jugadores activos. Mientras en 2013 el total de jugadores era de unos 640.000 y las cuentas totales cercanas a un millón, en 2017 los jugadores habían crecido hasta 1.300.000 (doblando la cifra de 2013) y las cuentas activas eran 2.300.000 (más del doble de las totales en 2013).

En 2018 se observa un incremento muy elevado en el número de cuentas activas, por encima de los 3 millones, pero los jugadores activos no crecieron tanto, no alcanzaban el millón y medio. En 2019, toda esta evolución creciente de jugadores y cuentas descendió, con una curva más pronunciada en el caso de las cuentas activas.

Este dato se contrarresta con el del gasto en publicidad, que ha visto incrementado su gasto en los 68 millones de euros para el año 2014 hasta los 181 millones del año 2019. Solo en 2017 se registró un crecimiento negativo, pasando de 113 millones de euros en 2016 a los 103 del siguiente.

Desde entonces, el gasto en publicidad se ha visto aumentado en casi el 100%, aunque está por ver cómo serán los datos del año 2020, tras las regulaciones que ha aprobado el Ministerio de Consumo y la situación sobrevenida por la pandemia del coronavirus.

El canal online, el gran beneficiario de la aprobación de la ley 13/2011

La evolución de ingresos en la industria del juego no es uniforme. La reconversión de la última década ha ido encaminada hacia un aumento del peso porcentual del juego online y las apuestas deportivas.

Al tiempo que esto ocurre, descienden los ingresos de casinos, bingos, máquinas de categoría B en hostelería, La Quiniela y las apuestas deportivas de Selae, la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado. La Lotería de Navidad y El Niño no atienden a vaivenes económicos, según el “Anuario del Juego en España”, lo que muestra que estos juegos de azar son una tradición cultural.

En España, esta industria divide su negocio entre el juego público (45%) y el privado (55%). La Selae agrupa la Lotería Nacional, Primitiva, La Quiniela, La ONCE y los juegos autonómicos. Por otra parte, el sector privado incluye a casinos, bingos, salones, máquinas de hostelería y juego online.

Juegos de azar, el segundo sector en transacciones de comercio electrónico

Otro dato que muestra la importancia de esta industria es el que aporta la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Los juegos de azar y las apuestas se han situado como el segundo sector con mayor porcentaje de transacciones de comercio electrónico en España, solo por detrás del transporte terrestre de viajeros.

Entre estos juegos de azar online, el póker online ha conseguido situarse como uno de los segmentos con mayor potencial. Hasta 2011, el juego de cartas movía entre 80 y 120 millones de euros anuales. Con la regulación del juego online en 2012, el mercado nacional se limitó a jugadores españoles, lo que convirtió a las plataformas que operaban entonces en poco atractivas.

Para el año 2014, el póker online se situó en mínimos históricos, moviéndose apenas en unos 60 millones de euros anuales. Esta situación comenzó a recuperarse a partir de 2017, cuando la DGOJ en España y sus homólogos en Francia, Italia y Portugal firmaron en Roma un acuerdo sobre la liquidez compartida en el póker online que entró en vigor en enero de 2018.

Desde ese momento, los operadores de póker online en el mercado español tienen acceso a la liquidez compartida en estos países y se pueden ofrecer torneos más grandes, con premios más altos y manteniendo la seguridad, lo que lleva a los jugadores a iniciar una estrategia de póker más cuidada.

A final de 2019, el póker creció por primera vez desde la regulación del juego online, alcanzando casi los 82 millones de euros en GGR. En cualquier caso, esta actividad sigue siendo la tercera en importancia, tras las apuestas y los juegos de casino online.

Un importante impulso a la economía en materia de empleo

El portal especializado italiano Giochidislots afirma que la industria del juego es fuente de trabajo para más de 300.000 personas solo en España. Las casas de apuestas y los casinos, tanto presenciales como en línea, están dejando de ser una alternativa para convertirse en una primera opción como fuente de empleo gracias a la estabilidad que ha alcanzado la industria en la última década.

Son muchos los actores económicos los que se han desarrollado gracias al boom económico que ha supuesto el juego online: sistemas de afiliados, sistemas de pago, verificación de identidad, medios de comunicación especializados, el crecimiento de la publicidad, y otros muchos más.

¿Cuál es la situación del juego online en Colombia y Sudamérica?

El crecimiento de esta modalidad está empujando al juego online a mostrarse cada vez más saludable. El póker online se ha desarrollado de manera importante no solo en España, también en Colombia y Sudamérica, y con ello los casinos online han ganado, como lo han hecho de igual modo las salas físicas, que han ido mejorando desde hace dos años los premios en torneos.

En todo el ámbito sudamericano y latinoamericano, Colombia es sin duda un país referente en la regulación del juego online. El 2012 nació una empresa estatal, Coljuegos, que es desde entonces la encargada de administrar los juegos de suerte y azar en el país, incluidas las casas de apuestas en internet.

Coljuegos depende directamente del Ministerio de Hacienda y Crédito Público y tiene entre sus funciones emitir autorizaciones de actividad a los operadores que quieran ofrecer apuestas online. La intención de Colombia con esta empresa es dotar al juego online de la transparencia y seguridad necesarias para crear un entorno favorable a la industria y potenciar así la economía del país cafetero.

Las apuestas deportivas en internet, reglamentadas en 2016 en Colombia, movieron en 2019 un total de 5.400 millones de dólares a través de 2,8 millones de cuentas activas de jugadores. Evert Moreno Cárdenas, presidente de la Federación Colombiana de Empresarios de Juegos de Suerte y de Azar (Fecoljuegos), mantiene que todavía hay mucho mercado por atender, aunque en la actualidad esta actividad llega ya a 10 millones de clientes.

En el resto del continente, la situación va avanzando hacia una regulación progresiva. En México, los juegos por internet y las apuestas online están autorizadas pero no reguladas, porque existe un bloqueo a la Ley Federal de Juegos con Apuestas y Sorteos, adoptada en 2014 y que aún está a la espera de ser debatida en el Senado.

Perú presentó en noviembre de 2018 un proyecto de ley por el que se exige la obtención de una licencia de juego para operar legalmente en el país. Mientras tanto, los usuarios peruanos pueden seguir jugando en línea en operadores que dispongan de una licencia otorgada por otro país.

En Chile, el juego no es legal, pero los jugadores pueden apostar online sin ser sancionados. El país dispone de un mercado “gris”. La Superintendencia de Casinos y Juegos dice que no está permitido jugar a juegos de azar fuera de un establecimiento físico pero no existe ningún marco legal que lo especifique claramente.

Brasil está también iniciando los pasos para legalizar la industria del juego. En enero de 2019 el gobierno se dio un plazo máximo de cuatro años para crear un entorno regulado y permitir a sus ciudadanos jugar legalmente.

Finalmente, Argentina es un caso especial, ya que la regulación del juego online es a nivel provincial y cada jurisdicción aplica sus propias normas, otorga licencias y define determinadas tasas impositivas.

El mercado del juego online en Latinoamérica está muy influenciado por el camino que ha ido desarrollando en esa materia España. Todos los países parecen ir caminando hacia una regulación y aprobación de este sector, que tiene en las apuestas deportivas, los juegos de casino y el póker sus principales actividades.

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