Desarrollo sostenible como herramienta para el cambio

Conceptos como los del desarrollo sostenible ya son ampliamente aceptados por las sociedades que desean aplacar los síntomas de la Tierra

Por:  Sara Dominguez

La Tierra envía señales más claras y fuertes de que algo la está perjudicando. El cambio climático, las fuertes sequías, inundaciones y el derretimiento de los polos, todo supone una evidencia contundente del daño que está recibiendo el planeta.

Esto ha despertado una conciencia más responsable sobre el uso de los recursos naturales y su impacto en el medio ambiente. Conceptos como los del desarrollo sostenible ya son ampliamente aceptados por las sociedades que desean aplacar los síntomas de la Tierra.

Las grandes corporaciones mundiales han debido corregir el rumbo de sus operaciones a solicitud de organizaciones internacionales, gobiernos y asociaciones medioambientales.

Es decir, miles de empresas han tenido que reconfigurar su forma de hacer negocios para generar dividendos y, al mismo tiempo, ser ecológicamente responsables.

Empresa sostenible

Una compañía sostenible aspira a ser exitosa en diversos aspectos, los cuales incluyen: calidad de sus productos o servicios, bienestar de los empleados, impacto ambiental positivo y generar aportaciones para el desarrollo social y económico de las naciones.

Diferentes áreas geográficas del mundo hacen sus mejores esfuerzos para adaptarse a los nuevos tiempos. Al respecto, se pueden tener en consideración los avances en Asia, Europa y Latinoamérica. En este último caso se puede destacar México.

Para abordar el tema en profundidad, el portal gestion.org, una página web dedicada a la formación en el mundo empresarial, explica que la nación azteca es un ejemplo de la puesta en marcha de diversos proyectos para propiciar un desarrollo sostenible o sustentable.

En el portal se analizan ejemplos de desarrollo sustentable y cuáles son las ventajas y desventajas del desarrollo sustentable relacionado con el aspecto corporativo.

México cuenta actualmente con una población de 120 millones de habitantes y su capital, Ciudad de México, es una de las urbes más habitadas del planeta, y también de las más contaminadas.

Los especialistas han enumerado varios proyectos que tienen el objetivo de contribuir con el desarrollo sostenible y la calidad del medio ambiente. Entre estos destacan el proyecto Proaire, que es una iniciativa que busca mejorar la calidad del aire con la aplicación de programas de reforestación, investigación científica y movilidad sustentable.

También entra en juego el desarrollo rural sostenible, que trata de fomentar este tipo de sistemas a partir de la creación de unas 500 empresas forestales. Otra apuesta es la que guarda relación con el reciclaje.

En este tablero se puede identificar el proyecto de residuos COP, que es un programa de la secretaría de desarrollo sostenible en conjunto con la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En este caso, los esfuerzos van dirigidos al correcto reciclaje de Contaminantes Orgánicos Persistentes (COP).

Ventajas de su aplicación

Hay cuatro factores a destacar sobre la puesta en funcionamiento de un desarrollo sostenible. Estos son: que es enriquecedor, justo, correcto y viable, cada uno con sus ventajas particulares para el bien común.

Por otro lado, tampoco faltan las desventajas, entre las que se encuentran las siguientes: difícil aplicación, caro, ruptura de tradiciones instauradas, una barrera de entrada y que es un proceso lento, ya que la concienciación de las personas no es de efecto inmediato.

Uno de los pilares del desarrollo sostenible es no poner en peligro los intereses de las generaciones que están por venir. Las personas que llegarán en un futuro tienen el mismo derecho que los ciudadanos de las sociedades de hoy en día.

“Existen tres tipos de desarrollo sostenible: el primero es el que abarca el aspecto económico, el segundo toca el tema social y el tercero se relaciona con el ambiente”, explican los especialistas del portal.

Y es que las empresas son responsables de llevar adelante proyectos que sean viables en esta materia. Esto se puede lograr actuando en varios frentes, entre los que destacan: mejorar las condiciones laborales de los trabajadores, guiar los procesos productivos alineados con el impacto social y la preservación del ambiente.

La meta del desarrollo sostenible incluye varios objetivos, como revitalizar el crecimiento económico, brindar soluciones a las necesidades de la población, conservar los recursos naturales, considerar las repercusiones de las decisiones tomadas en el medio ambiente y aumentar los niveles de producción.

Todo esto se traduce en que las empresas, sean grandes o pequeñas, deben demostrar compromiso y voluntad para contribuir en el desarrollo responsable de las sociedades del siglo XXI.

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