Usar tapabocas en EE UU: ¿un símbolo político?

Cómo si de un eslogan o un "carnet" partidista se tratara, usar máscara en Norteamérica puede significar mucho más que precaución ante el covid-19, puede significar que usted es un demócrata o un republicano enojado con Trump

Por:  M. Delgado Marcucci

A menos de cuatro meses de un proceso electoral y con una pandemia global impactando en la vida y en la economía de la primera potencia del mundo, usar o no máscara para protegerse del covid-19 para muchos en EE UU es un símbolo de a quién apoyas para los venideros comicios.


Así es común en condados, ciudades o estados gobernados por republicanos donde el uso de tapabocas no es obligatorio, solo por mantenerse fiel a la línea de la Casa Blanca, en cambio en sus pares gobernados por demócratas no llevar máscara puede ser motivo de severas multas.
El coronavirus es, junto al intenso y globalizado movimento  Black Lives Matters, uno de los más incisivos y decisivos elementos de la campaña electoral norteamericana.


Donald Trump, quien aspira a la reelección, no es fan de usar máscara que debilitan su inédita imagen de  caudillo del primer mundo.

Joe Biden, su contraparte demócrata, no aparece en público sin llevarla puesta. Su principal argumento ante sus electores es el pésimo manejo de Trump frente a la pandemia, su improvisación y torpeza en ante la prensa en el manejo del delicado tema sanitario (cabría recordar que el presidente Trump sugirió en rueda de prensa ingerir desinfectantes para combatir el covid-19).

Trump, en cambio  responde a las críticas del "sleepy" Biden alegando que el virus es incontrolable en EE UU porque es el país que más pruebas realiza. Simple pues, si haces más test, más casos vas a tener, alega, aunque eso no pueda aplicarse al número de muertos que ya acumula Estados Unidos y que representa casi un tercio del total de muertes en el resto del mundo.
De tal forma que usar mascarilla en EE UU, amén de una medida profiláctica indispensable para evitar la propagación del virus que ya tiene más de tres millones de contagiados en su territorio y más de 130 mil víctimas fatales, es también una forma de expresar tu posición política.


Algunos republicanos se niegan a usarlas en respaldo a Trump, alegando que es una imposición del Estado similar a los "regímenes comunistas" y que nadie puede, sin violar la  Constitución, obligarlos a hacerlo. De hecho el presidente ha organizado ya varios eventos de campaña en los que ni el ni sus partidarios usan tapabocas desafiando no solo las recomendaciones de la OMS sino las del propio Departamento de Salud de EE UU.


La polarización y politización del manejo de la pandemia y de sus medidas sanitarias puede convertirse en un agravante al tema pues ya se ha reportado no poco incidentes de violencia cuando en establecimientos o instalaciones públicas se exige el uso de tapabocas.


Trump no pierde tiempo en culpar a los "chinos" del virus, se retiró incluso de la OMS por considerar que el organismo estaba parcializado con el gigante asiático.

En respuesta, los demócratas insisten en  que China manejó muchísimo mejor que Trump la pandemia y que él tuvo todo el tiempo para prepararse y evitar los estragos que el covid-19 ha causado tanto en le economía como en las vidas de los norteamericanos.


Sin embargo, ya ha habido casos de republicanos duros desafiando la línea de Trump. El más claro ejemplo es el de Dick Cheney, quien salió públicamente con  máscara y sombrero de cowboy tuiteando la etiqueta #realmanusemasks. Un movimiento en redes sociales de republicanos no identificados con esta política ha comenzado a hacer ruido, tratando de alertar sobre el hecho de que más alla de las elecciones presidenciales, de la campaña, de sus símbolos y posiciones políticas, la máscara debe salir del debate y ser llevada como lo que simplemente es: un método de protección colectivo contra una pandemia que  no conoce de ideologías, fronteras, razas, géneros ni edades.

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