Fotos / Latinoamérica ruega a la Virgen de Guadalupe el fin de pandemia

Consagrado el continente a la Reina del Tepeyac. El nuncio Franco Coppola  leyó mensaje del Papa, quien bendijo a todos los latinoamericanos en estos “momentos de oscuridad” y a los que llamó a estar juntos en la lucha contra la pandemia.

Por:  AP / Agencias

América Latina rogó este domingo 12-A en un acto de consagración a la Virgen de Guadalupe -Patrona de las Américas- por la salud del mundo y el fin de la pandemia del Covid-19 que ha contagiado a más de 50.000 personas en la región y matado a más de 2.000.

La consagración realizada al mediodía de México y donde se encuentra la Basílica de Guadalupe fue acompañada por el sonido de las 12 campanadas en distintas catedrales del continente con las que se dio inicio al rezo del rosario.

La consagración se realizó al final de la solemne Misa de Pascua, que tuvo lugar al mediodá. Al rezar el acto, se hizo una ofrenda floral a la Virgen con las banderas de todos los países, "para significar que queremos poner a los pies de María a nuestros pueblos", explica monseñor Juan Carlos Cárdenas, secretario general del Celam.

Franco Coppola, nuncio apostólico en México, fue el encargado de leer un mensaje del papa en el que Francisco bendijo a todos los latinoamericanos en estos “momentos de oscuridad” y a los que llamó a estar juntos en la lucha contra la pandemia.

“No podemos salvarnos cada uno por nuestra cuenta sino solo unidos”, dijo Coppola ante un templo vacío en el que solo estaban los sacerdotes que oficiaron la ceremonia retransmitida en Internet, el lugar donde se han dado cita todos los actos de esta Semana Santa tan peculiar debido al encerramiento exigido por las autoridades para intentar contener la expansión del coronavirus.

Por su parte, el presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano, el peruano Miguel Cabrejos, en un mensaje grabado, recordó que “en pestes y guerras” los latinoamericanos han suplicado a la Virgen como ahora lo hacen con el Covid-19, y pidió rezar sobre todo por los más vulnerables, “los ancianos, los niños, los enfermos, los indígenas y los migrantes”.

En México, el segundo país con más católicos del continente, la Conferencia Episcopal alentaba a grabar videos con el sonido de las campanas de la iglesia que cada fiel tuviera cercana y las subiera a las redes sociales en un intento más de intentar vivir estas celebraciones en comunidad.

Durante los días de pascua en México se suprimieron las misas y procesiones y uno de los viacrucis públicos más tradicionales del país, el del barrio de Iztapalapa, cambió el recorrido entre decenas de miles de personas que se aglomeraban otros años por el oriente de la Ciudad de México por una inédita retransmisión en vivo en el atrio del templo.

Pero en algunos puntos del país, menos afectados por el Covid-19, se mantuvieron algunas ceremonias religiosas en comunidades rurales y uno de los principales mercados de pescado de la capital se vio abarrotado para celebrar los últimos días de cuaresma, sin respetar las indicaciones de aislamiento social.

México reportaba hasta el momento más de 4.200 contagios y al menos 273 muertes por la enfermedad.

Consagración del continente

El Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam) propuso a las Conferencias Episcopales de los respectivos países latinoamericanos en esta hermosa y significativa fecha del Domingo de Pascua, del Domingo de la Resurrección del Señor Jesús, consagrar a nuestros pueblos, poniéndolos bajo el manto de Nuestra querida Madre, María de Guadalupe.

Oración de Consagración

Santísima Virgen María de Guadalupe,

Madre del verdadero Dios por quien se vive.

En estos momentos, como Juan Diego,

sintiéndonos “pequeños” y frágiles ante la enfermedad y el dolor,

te elevamos nuestra oración y nos consagramos a ti.

Te consagramos nuestros Pueblos,

especialmente a tus hijos más vulnerables:

los ancianos, los niños, los enfermos, los indígenas, los migrantes,

los que no tienen hogar, los privados de su libertad.

Acudimos a tu inmaculado Corazón

e imploramos tu intercesión:

alcánzanos de tu Hijo la salud y la esperanza.

Que nuestro temor se transforme en alegría;

que en medio de la tormenta tu Hijo Jesús sea para nosotros fortaleza y serenidad;

que nuestro Señor levante su mano poderosa y detenga el avance de esta pandemia.

Santísima Virgen María,

“Madre de Dios y Madre de América Latina y del Caribe,

Estrella de la evangelización renovada,

primera discípula y gran misionera de nuestros pueblos”,

sé fortaleza de los moribundos y consuelo de quienes los lloran;

sé caricia maternal que conforta a los enfermos;

y para todos nosotros, Madre,

sé presencia y ternura en cuyos brazos todos encontremos seguridad.

De tu mano, permanezcamos firmes e inconmovibles

en Jesús, tu Hijo,

que vive y reina por los siglos de los siglos.

Amén.

Más Noticias