El Covid-19 se ensaña con los centros geriátricos en España

Se estima  que al menos 3.600 abuelos habrían fallecido por el virus en esos centros en al menos 16 regiones de España, siendo las más afectadas Madrid, Castilla y León y Cataluña.

Por:  EFE/ Foto: La Voz de Galicia

El coronavirus se ensaña con las residencias de ancianos en España

 Al menos 3.600 ancianos han fallecido en las residencias para mayores en España desde el inicio de la crisis del Covid-19, una pandemia que se ha ensañado con las personas de más edad, los más vulnerables al coronavirus.

A pesar de que los decesos en las residencias de ancianos aumentaron significativamente durante todo el mes de marzo, todavía no existen recuentos oficiales sobre los fallecidos por coronavirus en esos centros, y los datos que se conocen son los aportados por cada comunidad autónoma que no utiliza, en muchos casos, los mismos parámetros para contabilizarlos.

Sin embargo, recuentos no oficiales estiman que al menos 3.600 ancianos habrían fallecido por coronavirus en los centros geriátricos en al menos 16 regiones de España, siendo las más afectadas Madrid, Castilla y León y Cataluña.

Las estimaciones señalarían además que uno de cada cuatro decesos en España habría sido un residente geriátrico, lo que supondría un 26% del total de las muertes registradas.

Situación crítica en Madrid y Cataluña 

Desde el pasado 8 de marzo, cuando comenzaron a darse a conocer los primeros casos, Madrid limitó las visitas de familiares a los centros que no fuesen "estrictamente necesarias", respetándose siempre la distancia de seguridad y llevando "mascarilla quirúrgica".

Isabel Díaz Ayuso, presidenta regional de Madrid, señaló estos días que "si en un mes normal mueren unos mil ancianos, podemos estar en torno a 3.000" fallecimientos por el virus en los centros geriátricos.

Asimismo, la presidenta madrileña anunció el pasado miércoles que la región intervendría ocho residencias que se encontraban en situación crítica tras las quejas de algunos centros, donde los fallecimientos se habían multiplicado en poco tiempo.

También en Cataluña la situación es crítica, con 511 fallecimientos contabilizados en toda la región de los cuales, 362 tuvieron lugar en centros geriátricos.

Y más crítica es todavía en Castilla y León, comunidad autónoma con un alto porcentaje de población envejecida, que ha registrado hasta el momento 641 fallecimientos, de los que 595 se han producido en residencias de ancianos, lo que supone el 92,8% del total de decesos en la región.

Falta de material y personal 

La falta de personal, ya que muchos de los trabajadores que se contagian - entre el 40 y el 60% del personal geriátrico según los sindicatos- no se reponen, y la escasez de material de protección son las principales reivindicaciones del sector.

En la última semana se registraron dos muertes de cuidadores, uno en la ciudad de Vitoria (País Vasco, norte) y otra en Madrid, que podrían haberse evitado con los medios de protección adecuados, según denunciaron los sindicatos.

"Según pasan los días, el ambiente se pone cada vez más tenso", explica a efe Francisca Montero, auxiliar de enfermería en una residencia de Talavera de la Reina, en la que viven 150 ancianos.

Montero denuncia que el único material que han recibido para trabajar es "una mascarilla por turno y guantes" y una "pantalla para minimizar el contacto que nos trajo gente voluntaria. Con el resto de equipo de protección, "nos tenemos que hacer un delantal con bolsas de basura".

Como en otras residencias de mayores de España, los ancianos del centro en el que esta auxiliar de enfermería trabaja permanecen aislados en sus habitaciones para evitar que se extendiera el virus en caso de que se detectasen síntomas, aunque de momento no hay ningún caso de contagio.

Sí ha habido bajas ente el personal laboral, tanto por enfermedad como por cuarentena preventiva, y "han metido gente de refuerzo", señala Montero, aunque los trabajadores disponibles, "no quieren venir en esta situación por miedo al contagio".

Medidas de desinfección y confinamiento voluntario 

Ante la situación crítica de las residencias de mayores, una de las primeras medidas adoptadas por el Gobierno español desde el inicio de la pandemia fue la desinfección de los centros, una tarea que encargó a la Unidad Militar de Emergencias (UME) del Ejército español.

Pero además, muchos trabajadores de los centros geriátricos de han ido sumando progresivamente a los confinamientos voluntarios con los ancianos para protegerles de los contagios.

"Es un compromiso que hemos tomado y nos apoyan en nuestra decisión, nos animan y dan fuerza para estar aquí", dijo a Efe David Cabrero, director de la residencia San Jerónimo de Estella, en Navarra (norte), donde desde el inicio de la cuarentena 62 mayores conviven junto a unos 15 miembros de la plantilla.

Un compromiso ayuda a calmar la angustia la y el sufrimiento de las familias, que no pueden visitar a sus seres queridos para evitar contagios, ni tampoco despedirse de ellos en caso de deceso tras la suspensión de velatorios y cualquier otro acto fúnebre.

Más Noticias