Bebé de 5 meses vence al coronavirus después de 32 días en coma

"En todo momento pedimos mucho, nos arrodillamos, oramos... Ciertamente, Dios escuchó nuestras oraciones", dijo el padre del niño a medios locales.

Por:  Agencias

Cuando los padres de Dom eligieron el nombre de su hijo en función de su significado -maestro-, no pudieron imaginar la lucha que el pequeño enfrentaría, y ganaría, transmitiendo un mensaje de esperanza a tanta gente.

El profesor Wagner Andrade, de 34 años, la economista Viviane Monteiro, de 32 años, y el bebé, de 5 meses, residentes de Irajá, en la zona norte de Río Janeiro, vieron el pasado 23 de mayo el final feliz de una larga historia en medio de la pandemia de covid-19.

El primer heredero de la pareja, juntos durante ocho años, curó la forma más grave de la enfermedad y se fue a su casa después de pasar 54 días en el hospital. La fecha de alta se fijará para siempre y se celebrará con estilo junto con los 6 meses de vida del niño, informó el diario O Globo.

En junio, el sexto "mesversario" del niño se celebrará con un entusiasmo especial: desde enero, los padres celebraron el nacimiento del bebé, pero se cantó "felicitaciones a ti" en el cuarto y quinto mes dentro del Hospital Pró-Cardíaco.

Allí, Dom contó con la ayuda de Wagner y Viviane, quienes se turnaban para vigilar las 24 horas. Ahora en casa y a solas con él, debido al aislamiento social, los dos ya han programado una videoconferencia, para que toda la familia pueda participar en la celebración el día 14.

"Vivimos un momento mágico al alta, porque a veces pensamos que no lo traeríamos a casa. Salir con nuestro hijo en mis brazos era indescriptible. Una mezcla de emociones: felicidad y miedo, porque aquí (afuera) todo está muy tenso con esta cosa covid. Pero estoy muy feliz. ¡El personal médico, técnico y de enfermería fue maravilloso!", agradeció a Viviane.

Los padres evaluaron, con la ayuda del hospital, las últimas personas que tuvieron contacto con ellos y con el bebé y creen que el niño se infectó durante un viaje a la casa de los familiares. La pareja se hizo la prueba y dio negativo para covid-19.

La recuperación de Dom fue una victoria para el equipo médico que recibió al paciente con una condición clínica muy grave. En los casi dos meses que estuvo hospitalizado, el niño pasó 32 días en ventilación mecánica, en coma inducido.

"¡Qué período más difícil! El caso fue grave y estábamos cerca de la muerte. Nos desesperamos, pero funcionó" dijo Wagner al medio, quien quedó impresionado al ver a su hijo intubado y sedado en la unidad de cuidados intensivos. "Estábamos en la cuerda floja. No sabíamos si funcionaría. Contamos con un milagro, secuelas e incluso la muerte".

El progenitor, que contó con la ayuda de un psicólogo en el hospital para superar los momentos más difíciles, informó que los médicos incluso dijeron que uno de los pulmones del niño estaba comprometido y que se necesitaría cirugía. Pero hace aproximadamente un mes y medio, se descartó la operación y, a partir de ese momento, Wagner comenzó a esperar la recuperación del bebé.

"Estamos asombrados y todavía extasiados. Ciertamente fue un milagro (recuperación). Por supuesto, el equipo (del hospital) fue increíble, pero creo que Dios hizo todo lo que tenía que hacer a través de los profesionales que se unieron a nuestro hijo", expresó.

"En todo momento pedimos mucho, nos arrodillamos, oramos... Ciertamente, Dios escuchó nuestras oraciones. Varias personas que ni siquiera conozco, mis hermanas, mis tíos, todos rezaban. Esa cadena se estaba expandiendo para otras religiones. Su nombre estaba en todas las mesas, en todas las corrientes. Había grupos en WhatsApp y en el hospital. En mi opinión, fue Dios quien nos dio esta victoria", sentenció.

Según la doctora Cristiane Guimarães, coordinadora de la UCI pediátrica de la unidad, el bebé no tendrá secuelas.

Fotos: O Globo

"Nos tomó mucho tiempo ver la recuperación respiratoria, pero se comportó como un adulto. Lo que marcó la diferencia fue la estructura del hospital, haciendo que la familia se pusiera al lado del paciente. Los padres siguieron y participaron en las decisiones todo el tiempo. Logramos aislarlos en un entorno de UCI", explicó.

El caso fue considerado un gran desafío para el equipo, ya que es una situación sin precedentes. Era la primera vez que los profesionales se encontraban con un paciente tan joven y al comienzo de la pandemia.

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