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Facetas
Descubre si sufres de estrés decembrino
08:40 AM / 16/12/2018 Liliana Castiglione (Coach)
Agencias

Para muchas personas la época decembrina puede ser un generador de estrés; sienten un nivel de demanda y “amenaza” que puede sobrepasarlos, lo que genera un alerta en su organismo, y que de no poder manejarlo adecuadamente, pueden llegar a deprimirse y enfermarse.

 

¿Cuáles circunstancias pueden percibirse como estresantes?

Presión de los medios sociales: vemos comerciales donde se presentan familias felices, casas espectacularmente arregladas y árboles de navidad colmados de regalos que pueden generar frustración quizás por no poder alcanzar los estándares mostrados.

Situaciones de separación de seres queridos por fallecimiento o por lejanía física, donde se incluye el elemento de los padres divorciados que deben compartir a sus hijos en estas fechas.

 

El incremento acelerado de los compromisos laborales motivado principalmente al incremento de la demanda al avecinarse un cierre por los días de vacaciones.

La organización de las celebraciones navideñas que suelen perder un poco de la espontaneidad de los encuentros casuales para vestirse del rigor de las exigencias de la época.

La sensación de que no alcanza el tiempo para poder cubrir todas las actividades a realizar.

El aspecto económico cuando no está acorde al nivel de gastos propios de lo que se cree requerirse en esta época.

La obligación de cumplir rituales comerciales como el de comprar estrenos para estas fechas.

 

Gente que se siente sola, y esa soledad le afecta más que en cualquier otro momento del año.

El punto trascendental de toda esta situación es la pérdida de la esencia de lo que representan las celebraciones decembrinas, el componente espiritual que implica conmemorar el nacimiento de Jesús, la unión familiar y afectiva, y el agradecer, tergiversándose en una época comercial, de gastos, fiestas y bebidas espirituosas.

Toda esta carga tiene un impacto en nuestra salud emocional y, por lo tanto, física. Los cambios de humor están a la orden del día lo que puede hacernos menos tolerantes y hacernos sentir ansiosos, frustrados e, incluso, con un gran deseo de escapar.

Recomendaciones

Tomar conciencia de la verdadera naturaleza de la celebración, y ver como absurda la presión mediática que incita a generar gastos que exceden la capacidad de muchos.

Retomar la espiritualidad que implica el nacimiento de Jesús, y desde allí su mensaje de amor, unión, perdón, del compartir con otros desde las almas y no desde lo material.

En el caso de los obsequios, la invitación no es a reprimirte porque el dar es maravilloso, pero sí ajustarte a lo que puedes, entendiendo que es el gesto más que el valor en metálico del regalo lo que importa; donde un dulce hecho por tus manos, una carta donde expresas tus sentimientos para esa persona, un abrazo, suelen ser los regalos más hermosos e inolvidables para aquellos que te quieren.

Organiza tu tiempo y haz lo que puedas; planificar te ayudará bastante y lo que no se pueda pues déjalo ir, créeme que no se va a acabar el mundo por eso.

Ten más encuentros por amor que por obligación.

Sirve en tu mesa lo que desees y puedas más que lo que se espera que hagas; si hay invitados, el compartir alimentos suele ser una salida muy gratificante.

 

 

Si tienes seres queridos lejos, cubre un poco de esa nostalgia con encuentros vía tecnológica como Skype, donde si bien no estará presente el abrazo, sí lo estará el comunicar los sentimientos.

Con los que ya no están porque fallecieron, se hace necesario entender que esto forma parte de la vida y, si de verdad crees en lo espiritual de estas fechas, es un buen momento para entender que la separación no es un adiós sino un hasta luego… alza tu mirada al cielo y comparte tu amor.

Concéntrate en lo que tienes en lugar de lo que te falta, mira con actitud positiva cada encuentro, la despedida de un año y el comienzo por venir.

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2 Comentarios

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domador antiopositores 16/12/2018 10:34 AM

“Si sufres”. El sufrimiento es un estado de malcriadez mental que se expresa a través del berrinche de cuerpo cuando se observa algo que no se puede cambiar, o esperáis a que se te pase? o consulte a tu disparatólogo de cabecera.


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domador antiopositores 16/12/2018 10:34 AM

(Pedro Reyes),O.o. Si! Si claro! Con ese idioma tan traicionero como lingüística de quien lo pronuncia?. Pues los habitantes del “vigía” se le llama “vigilantes”.