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Actualizado hace 566 minutos

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Experiencia Panorama
03:10 PM / 17/05/2019
Prospectos criollos probaron suerte atravesando caminos verdes
Andrés Hernández Mendoza
Cortesía

“La oportunidades se dan una sola vez en la vida”, esto es un viejo dicho de muchas personas que han visto pasar distintos eventos en su vida que la han podido cambiar la perspectiva de su situación para bien o quizás para mal.

Esto es la historia de unos prospectos criollos de béisbol que tuvieron que arriesgarlo  todo para tener una  oportunidad en “ShowCase” de béisbol  organizado por NBS  en donde habían scout de los principales  equipos de las Grandes Ligas en  Medellín, Colombia.

El tema de la deserción para aspirar a un mejor futuro es un tema del pan de cada día para el béisbol de las Grandes Ligas. Cada día los  peloteros cubanos arriesgan su vida saliendo de la isla  para tener una oportunidad con alguna franquicia en el mejor béisbol del mundo.

Actualmente  no solo la isla antillana  es la única que ha imposibilitado a sus atletas  para aspirar a un futuro mejor. La crisis migratoria venezolana de cierta manera  ha perjudicado a esto sobre todo con las mafias de los pasaportes los cuales se aprovechan de la “circunstancias” y venden el preciado documento  hasta en 5.000 dólares americanos cuando por el mercado legal no supera los 171.000 bolívares soberanos.

“Algunos de nuestros peloteros no tenían pasaporte y no los dejaron entrar a Colombia por Puerto Santander que era el pase legal. Estos tuvieron que entrar al país vecino en chalanas (embarcaciones) para probar suerte. Durante el recorrido tuvimos que pagarles a los paramilitares y estos nos revisaron nuestras pertenencia para ver si llevábamos algo que sería de importación a Colombia  teníamos que pagarles algo extra. Durante el recorrido uno de nuestros jugadores se tomó un ‘selfie’ y este fue regañado por el señor que manejaba el barco porque esto era mal visto por los rebeldes”, manifestó Guido Méndez gerente del grupo Occidental Deportiva.

Afortunadamente la primera travesía para este grupo de peloteros, coaches y agente fue de manera exitosa y no tuvo nada que lamentar sino todo lo contrario, obtuvieron un poco más de experiencia que se necesita en la vida para afrontar los grandes retos.

 “Luego de esto llegamos a Cúcuta y  fuimos a Bucaramanga para tomar el último viaje a Medellín.  Al llegar allá alquilamos una casa para todos los peloteros cerca del complejo deportivo donde se realizaría el viaje”, destacó Méndez.

Justamente, a lado del complejo donde iban a ser mostrado los próximos ‘bigleaguers’ el principal deporte del país cafetero estaba viendo una jornada más entre Deportivo Independiente de Medellín contra el Once Caldas.

“Nosotros practicamos con uniformes blancos ese día. Y al salir del estadio para nuestro apartamento varios hinchas del DIM  quisieron  golpearnos pensando que éramos fanáticos del Caldas.  Tuvimos que convencerlos con nuestro acento y con los ganchos (zapatos) que cargamos. Gracias a Dios no sucedió  nada”, confesó a través de hilo telefónico  a PANORAMA.

Medellín desde los últimos años ha sido una ciudad pujante en Colombia en la que se ha desarrollado en todos los aspectos hasta en el deportivo.

“Los venezolanos hemos encontrado un nicho en aquella ciudad porque es atractiva para los equipo de las Grandes Ligas. Para ese evento llevamos a tres jugadores: César Álvarez, José Dávila y Guillermo Villasmil y Mario Fernández que estuvo con Tampa Bay”, confesó.

César Álvarez, uno de los integrantes de la travesía relató a este rotativo sus vivencias sobre el peligro que vivieron en la frontera.

“Cuando íbamos a la frontera con Cúcuta se impresionaron a ver peloteros por aquella zona del país. Cuando llegamos a la raya tuvimos que comer debajo de una mata por no tener pasaportes. Gracias a esto tuvimos que atravesar la frontera por el río y antes de esto los ‘paracos’ paramilitares nos revisaron todo”, resaltó Álvarez quien prontamente podrá firmar con cualquier novena de las Grandes Ligas.

La vuelta de la representación venezolana fue un poco menos traumática que la incursión a tierras colombianas. 

“Antes de volver a Venezuela tuvimos que apurarnos porque en la localidad de Santander iban a cerrar porque habían decomisado una gandola de gasolina, pero luego de pasar por allí no tuvimos problema. Desde allá si pudimos pasar por el puente peatonal sin problema alguno”, destacó Méndez uno de los agentes que acompañó la travesía de los futuros ligamayorista.

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