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Experiencia Panorama
08:45 AM / 19/08/2016
Perfil: Federico García Lorca, peregrino
Alexis Blanco
Archivo

Personaje. El 19 de agosto de 1936 fusilaron al poeta Federico García Lorca, cuyos restos aún no han sido encontrados. El más popular y telúrico escritor de la llamada Generación del 27. El mundo homenajea hoy su obra, condensada en nueve poemarios, doce piezas teatrales, cinco conferencias magistrales y una viva leyenda.

Alexis Blanco

En su rol de “El Duende”, el actor que interpreta en esta historia (conectada en la internet) al poeta Federico García Lorca planta sus alas en el centro del escenario, mira al auditorio (interpretando a El Público) con sus ojos concitantes y, tras una larga pausa, increpa: “¿Quién te ha quitado la vida cerca del Guadalquivir?

En escena se escucha el lamento de guitarras, encabezadas por Paco de Lucía y “El Tomatito”, mientras que Joaquín Cortés y Andreína Gutiérrez taconean duro su flamenco dolor: “Anteayer / es lo muerto. / Madriguera de ideas moribundas / de pegasos sin freno. / Malezas de memorias / y desiertos / perdidos en la niebla / de los sueños”.

Difícil encontrar a un poeta o actor que no haya compartido sus versos. Nacido en Fuente Vaqueros, en 1898, el fascismo franquista lo sacrificó en Víznar, hace hoy ocho décadas. Federico del Sagrado Corazón de Jesús García Lorca, hijo del hacendado Federico García Rodríguez y de la maestra Vicenta Lorca Romero, su musa iniciática. 

Ian Gibson, su biógrafo más reconocido, le retrata: “Un poeta eminentemente telúrico... La sensación de abandono en los años de infancia. Un ama de cría, quizás. Su trauma de amor debe de venir de algo muy profundo. Como él decía: cada niño abandonado es un cuento que se borró”. Abre el compás global desde el cual hablan sus admiradores. El actor y artista venezolano, Asdrúbal Meléndez: “¡Qué maravilla! Como un río de leones su maravillosa fuerza y como un torso de mármol su dibujada prudencia... Yo ando toda la vida cántaro de los parlamentos  de Lorca y  Granada... Andalucia... España... Me alegra mucho que escriban de él... sí... Mucho”.

La poeta Mariela López increpa: “Con Lorca me pasa algo muy particular, que seguramente es un sentimiento compartido con muchos pero lo vivo desde que conozco su historia y la forma en que fue asesinado. Hace unos días escribí esto:  Federico García Lorca fue asesinado un agosto. Asesinar a un poeta es... ¿que significa asesinar a un poeta? Se le llenan las manos de la sangre de todos, a quien asesina a un poeta...”.

La primera actriz Francis Rueda suma: “¡Federico!  Un romántico que soñó en su balcón con algo muy espiritual, que no podía encontrar. Apasionado, decaí; siempre tengo una amargura que no logro arrancarme.

Odiaba el militarismo, pero no sentía más que un deseo inmenso de Humanidad.  Amo a Venus, decía, con locura, pero amo mucho más la pregunta, ¿Corazón? .... y sobre todo, ando conmigo mismo, como el raro y verdadero Peer Gynt, con el fundidor, mi yo quiero que sea.  Fue un hombre apasionado, sincero y de humilde corazón. Heredó de su padre la pasión y de su madre la inteligencia. Decía que su gitanismo era un tema literario y un libro. Nada más. Decía algo que me encantaba: El artista debe ser única y exclusivamente eso, un artista. Con dar todo lo que tenga dentro de sí, como poeta, como pintor, ya haca bastante. Lo contrario es pervertir el arte...”.

El artista español Jon Aitor Romano participa en este “Foro de El Duende”: “¿Qué tiene este muerto, que a tantos muertos hace hablar?, ¿qué más habría escrito Lorca si no lo hubieran asesinado en la Guerra Civil? Es una pregunta que me hice muchas veces leyendo su maravillosa poesía. Desde el ‘Romancero gitano’ a ‘Poeta en Nueva York’ sin olvidar los seis poemas escritos en gallego son sus muchas otras poesías y, como no, ‘La casa de Bernarda Alba’, fui devorando todos sus libros en mis años de adolescente rebelde. Me encantaba, y me sigue gustando ‘Poeta en Nueva York’. Nunca supe porqué mi profesora de literatura detestaba esa obra. Supongo que sería porque no compartía las opiniones del poeta. Yo creo que la poesía está por encima de opiniones. La poesía es poesía y punto. Es arte. Y no se discute. ¿Cómo se va a discutir el sentimiento de una persona ante una urbe gigantesca que deshumaniza a las personas? Hay personas que creen que los poetas solo pueden hacer versos sobre las florecillas del campo. Están muy equivocadas. Siempre se necesita una crítica disfrazada de rima que marque provocación, despertándonos del sueño generado por una sociedad opulenta que nos duerme con las nanas del dios consumo. Federico era ese poeta. ¡Qué pena que lo mataran!”.
Desde Zaragoza, España, Alexandra Gómez, periodista, narra: “Justo lo veía en el noticiero. Decían mayormente que nadie sabe dónde esta su cuerpo, y que era un enigma quién lo fusiló. Su muerte no debe reducirse a preguntarse detalles forenses de su muerte, que lo que hacen es perder la esencia, fue una ideología perversa y un poder en manos de hombres equivocados lo que realmente lo fusiló, cosa que no debe ocurrir nunca jamás en España, y esto es un recordatorio, para elegir el bien”.

El director teatral, Luis Carrero: “Federico, católico, comunista, anarquista, libertario, tradicionalista y creador. Hombre del mundo, que bajo el sino de la poesía, convirtió las letras castellanas en pasión vida y teatro donde hablo Doña Rosita la Soltera, con el Amor de Don Perlimplín, en Bodas de Sangre, en la Casa de Bernarda Alba, retrato vívido de la mujer española, y del sentimiento poético andaluz, paseando por El Público, con sus títeres de cachiporra en La Barraca, para luego entrar en la gloria de los inmortales, por la detestable costumbre de los humanos que matan la idea sin saber que nunca muere”.

Intérprete de sus canciones, María Dolores Delgado, junto con su hermana, Yolanda, danzó una coreografía de la maestra Marisol Ferrari, hace años: “Debajo de la hoja de la bermeja... deba... debajo debajo de la hoja... llevo a mi amante malo Jesús qué pena”... Lorca poesía, Lorca piano,  Lorca flamenco,  Lorca prosa,  Lorca teatro... Emblema de España... Mártir... Héroe... Artista infinito, mago, hombre de amores, raíz y desgarros... todo eso es Federico en amalgama... maravilla... De las cosas más hermosas que he podido aprender de su  genialidad es comprender la diferencia entre el ángel, la musa y el duende... Planteamiento que privilegia y describe al duende como la inspiración máxima... La que envuelve... El todo que encanta enhebrando la música con la palabra sublime, arraigada y comprometida siempre cobijada por la poesía irrenunciable... un honor para el universo su existencia... un bálsamo para el alma... un compromiso infinito con la vida. “Debajo de la hoja del perejil... deba,  debajo debajo de la hoja... tengo a mi amante malo y no puedo ir...”.

Desde Buenos Aires, la actriz Valeria Hanna escribe: “El teatro es poesía que se sale del libro para hacerse humana.  Y al hacerse humana habla y grita, llora y se desespera. Un genio Federico, de esos genios que transforman la manera en la que vemos las cosas. Mi amor al teatro es en gran parte gracias a su obra”.
El editor Luis Perozo Cervantes, se desnuda: “García Lorca es el gran amante de los poetas varones del mundo. Su muerte nos arderá por siempre en la memoria como una de las injusticias incurables del siglo XX. Llorarán los jóvenes poetas por siempre la partida de aliento andaluz y su salero gitano”.

En la Universidad de Granada estudió filosofía y letras y se licenció en derecho. Allí conoció al compositor Manuel de Falla, quien instigó  su mirada alimentada en su pueblo. Su llegada, en 1919, a la Residencia de Estudiantes de Madrid, le puso en contacto con gente como Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Luis Buñuel y Salvador Dalí, su amante cómplice. Un ser conmovido por intereses estéticos múltiples: poesía, música, dibujo, además de su don para el teatro, aunque su primera pieza, El maleficio de la mariposa, fracasó.

Entre 1921 y 1924, al mismo tiempo que trabajaba en Canciones, García Lorca escribió Poema del cante jondo (publicado en 1931). La madurez llega con el Romancero gitano. Siempre indagando, incitando contra el fascismo, el autor-actor cierra un ciclo, el de El Peregrino: “La piedra es una frente donde los sueños gimen / sin tener agua curva ni cipreses helados. / La piedra es una espalda para llevar al tiempo / con árboles de lágrimas y cintas y planetas. / Yo he visto lluvias grises correr hacia las olas / levantando sus tiernos brazos acribillados, / para no ser cazadas por la piedra tendida / que desata sus miembros sin empapar la sangre”. Aún le lloramos.

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