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Actualizado hace 89 minutos

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Experiencia Panorama
09:00 AM / 10/10/2016
El héroe del río Hudson estará en la gran pantalla
Luis Aguirre [email protected] Fotografías: Agencias
Archivo

 Se trata del piloto del Airbus A-320 que amerizó suavemente sobre el río Hudson, en Nueva York, el 15 de enero de 2009, después de que una bandada de pájaros impactara contra el aparato. Despegó de l aeropuerto LaGuardia con destino a Charlotte, Carolina del Norte. A menos de tres minutos de vuelo y a tan solo 884 metros por encima de la megalópolis se le ocurrió usar de pista provisional las heladas aguas del río. Los 150 pasajeros y los cinco miembros de la tripulación salvaron la vida. La historia conmocionó al mundo y Holywood aprovechó para contarlo.


“Sully”, como se apoda el piloto, también es el nombre de la cinta que se estrenó en EE UU y de un libro autobiográfico que narra, no solo los acontecimientos de esa trágica tarde en Nueva York, sino  la vida profesional y las  experiencias que han marcado la vida de tan singular personaje, desde su feliz infancia en un pueblo de Texas, hasta los eventos que detonaron su repentino salto a la fama como el piloto que logró lo imposible.

 La historia, dirigida por  Clint Eastwood y protagonizada por Tom Hanks,  retrata  episodios como las  primeras clases de vuelo de “Sully” en un avión de fumigación, su afortunado ingreso a la Fuerza Aérea de los Estados Unidos y su desarrollo como piloto comercial.
Eastwood buscó   transmitir la sabiduría del Capitán Sullenberger, fruto  de la disciplina y la dedicación, como de su cualidad de sumergirse en los detalles; igualmente explica cómo adquirió el compromiso personal de jamás dejar de prestar su ayuda a quien estuviera en riesgo, todo lo que en conjunto entró en función en la cabina de mando durante esos 208 segundos extraordinariamente comprimidos en el tiempo.
 Sin embargo, Sully: Hazaña en el Hudson  tiene todos los ingredientes que el cine de Hollywood tanto aprecia: suspenso, acción y un relato lleno de heroísmo. Además de reseñar el impacto de las redes sociales para propagar la noticia y el efecto la viralización de una imagen tomado por un usuario que no es periodista. 
La foto fue replicada cientos de veces por otros usuarios y hasta por distintos medios de comunicación alrededor del mundo, que tuvieron una primera escena para retratar la magnitud del accidente. “Esa imagen  lo cambió todo. De pronto, el mundo comenzó a prestarle atención a Twitter porque era una fuente de noticias. Y no se trataba de nosotros, sino de una persona en un ferry usando el servicio, lo que lo hizo aún más increíble”, aseguró, años más tarde, Jack Dorsey, cofundador de la red social.
Sin embargo, la idea fue homenajear la trayectoria del piloto, quien tiene cerca de 40 años de experiencia. Se graduó en la Academia de la Fuerza Aérea de EE UU a principios de+ los 70 y pilotó un avión militar F-4 en esa década. Luego, en 1980 fichó por USAir, convertida después en USAirways, y se convirtió en lo que allí llaman un check airman, un piloto encargado de formar y evaluar a otros pilotos al incorporarse a la compañía, al cambiar de avión o al ascender de categoría.


Además, el capitán consiguió la manera de develar aspectos de su vida después del incidente. Sullenberger  muestra cómo  le afectó el resultado mediático  a él, a su esposa Lorrie y  sus dos hijas; describe asimismo la relación con Lorrie, clave en su equilibrio emocional y mental. Sullenberger hace además un repaso de la historia de la aviación comercial contemporánea, algunos de los grandes desastres aéreos y de los aterrizajes forzosos que resultaron ya sea en éxito o en funesto fracaso, siempre enfrentándolos a la pregunta: “¿Cómo hubiera reaccionado yo...?”, asó lo deja saber en el libro autobiográfico que editó el capitán junto con Jeffrey Zaslow (columnista del Wall Street Journal) y con Randy Pausch (coautor del best seller internacional “La última lección”).


“He piloteado miles de vuelos en los últimos cuarenta y dos años, pero toda mi carrera está siendo juzgada por la manera en la que actué en uno de ellos. Eso ha sido un recordatorio para mí: tenemos que intentar hacer lo correcto en cada ocasión y desempeñarnos lo mejor posible, porque nunca sabemos por cuál momento de nuestras vidas seremos juzgados”, advierte .


El día de la presentación de la película, el actor Hanks dijo que “el piloto toma la responsabilidad de hacer volar a 150 personas y si hace su trabajo a la perfección a nadie le importa. Puede hacer su trabajo sin un solo error, despegar perfectamente, aterrizar con facilidad, sin turbulencias y a pesar de esto la gente va a odiar el vuelo porque los cacahuates estaban malos y la aerolínea perdió su maleta”.

En la película la historia, sagazmente, no termina en el río, sino que comienza ahí, en los días subsiguientes al incidente, cuando, a la vez que era aclamado como un héroe, Sully rendía cuentas ante un equipo investigativo de la Federal Aviation Administration (FAA) durante agobiantes jornadas. El cuestionamiento era: ¿Había el piloto tomado la decisión errónea, arriesgando la vida de 155 almas?
El conflicto adopta un interesante contraste. Mientras los investigadores, basados en simuladores y otros parámetros, prueban que hubo error humano, el capitán Sullenberger y el copiloto Jeff Skiles aseguran lo contrario sobre una situación que ellos mismos habían vivido.


 “Me da mucho gusto que esta versión más compleja sobre la historia sea contada porque ésta absolutamente nadie la sabe”, dijo Sullenberger, quien es ahora consultor de seguridad en aviación.

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