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Actualizado hace 183 minutos

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03:40 PM / 16/05/2019
Swinton se deleita con su papel de samurái en Dead Don’t Die
AP
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Tilda Swinton se siente más a sus anchas en la Berlinale, pero poco a poco se ha vuelto más asidua al Festival de Cine de Cannes.

“Los estoy acumulando”, dijo contenta el día del estreno de la cinta de zombis de Jim Jarmusch “The Dead Don’t Die”.

“Me gusta esta sensación de fiesta de verano. Estas son reuniones familiares maravillosas”, dijo Swinton en una entrevista en el hotel Carlton en Cannes. “Si estoy con Jim Jarmusch, estoy con el equipo de Jim. Si estoy con Bong Joon-ho, estoy en el equipo de Bong. Si estoy con Wes Anderson, soy del equipo de Wes. Es una vacación veraniega con tus amigos en la playa. Es un poco absurdo; me gusta eso”.

Pero Swinton siente nostalgia por un aspecto del festival que ha amainado en años recientes: “el ambiente Troma de Cannes”, dijo en alusión a la otrora ubicua Troma Entertainment, la fábrica independiente de cine de explotación de bajo presupuesto, conocida por su publicidad agresiva.

“Ya no te ataca gente disfrazada de pene como antes”, dijo Swinton. “Solía ser maravilloso”.

“The Dead Don’t Die”, que compite en Cannes por la Palma de Oro, no es en lo más mínimo una película de Troma, pero sí comparte algo del ADN del género. El filme de Jarmusch trata sobre un pequeño pueblo llamado Centerville donde la “fractura polar” altera la rotación de la Tierra y los muertos vivientes comienzan a deambular por las calles. Swinton, quien tuvo el papel memorable de una vampira muy culta en la cinta de Jarmusch “Only Lovers Left Alive”, esta vez interpreta a la directora de la funeraria del pueblo.

“En algún momento al final de nuestra aventura con ‘Only Lovers Left Alive’, Jim dijo, ‘hagamos una película de zombis después’”, recordó. “Me dijo, ‘¿qué quieres ser?’ Y yo le dije prácticamente improvisando, ‘quiero ser la directora funeraria indignada porque los muertos no se mueren’. Eso es todo. Él se rio y se fue, y entonces hizo todo lo demás”.

El personaje resulta excéntrico incluso para Swinton, quien habla con una versión exagerada de su acento escocés y es una esgrimista maestra. Swinton, por último, es una guerrera samurái escocesa mata zombis.

“Estoy muy orgullosa de ese número de bajas”, dijo sonriente. “Me encanta”.

A lo largo de “The Dead Don’t Die” _un filme a menudo sobre filmes_ hay alusiones oblicuas a los mismos actores, que incluyen a Bill Murray, Adam Driver y Chloe Sevigny. El personaje de Swinton se llama Zelda Winston, un derivado del apodo de Jarmusch para Swinton: “Swilda Hinson”.

“Cada uno está en su propia ropa”, dijo.

Así de estrafalaria como es la cinta, la premisa de que el planeta sufre un terrible daño y una rara nueva norma se establece no le suena tan descabellada a Swinton.

“Podría fácilmente ser un documental, si no somos cuidadosos. Nos estamos acostumbrando a cosas realmente malas que ocurren que no podíamos imaginar”, dijo. “Tenemos que mantener la perspectiva. Es tan fácil confundirse. Y es tan fácil notar que algunas fuerzas están activamente confundiéndonos”.

Swinton recientemente narró “Women Make Film: A New Road Movie Through Cinema”, un documental de cuatro horas de Mark Cousin (para el cual están planificadas 12 horas más) que pone el foco sobre muchas cineastas que han sido subestimadas a lo largo de la historia del cine. Al hablar ante la prensa el miércoles, Swinton mencionó ese pasado como una perspectiva importante en las luchas por la igualdad de género de hoy.

“Las mujeres hacen cine desde hace 11 décadas”, dijo. “Hay incontables cintas allá afuera. ¿Por qué no necesariamente las conocemos? Tenemos mujeres cineastas. Algunas trabajan en bares, algunas aún están en la escuela, algunas no pueden ir a la universidad. Pero ahí es donde tenemos que comenzar. Debemos ver el canon, apreciarlo, transmitirlo. Entonces existirá entre nosotros”.

Una nueva adición a ese canon sería “The Souvenir” de Joanna Hogg. La película, que se estrena el viernes en Estados Unidos, es protagonizada por Honor Swinton Byrne, la hija de Swinton, en su debut en la pantalla. Swinton hace de su madre. El aclamado filme de Hogg, que tiene previsto una secuela, nació de su propia experiencia como estudiante de cine, su propio desarrollo tardío como realizadora.

“Lo que ella está haciendo es tan puro”, dijo Swinton. “Ella empezó a hacer sus propias películas hace 20 años, tras haber hecho películas como asistente de dirección en televisión. Debido a su experiencia en esos filmes, no tenía la seguridad de ser una autora y aun así arrancó a toda marcha”.

Swinton, siempre leal a sus directores, volverá a Cannes para los estrenos de “Parasite” de Bong Joon-ho y “Once Upon a Time in America” de Quentin Tarantino. Para el próximo año, dice que espera regresar con “Memoria” del director tailandés Apichatpong Weerasethakul.

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