Rol de una periodista en película de Clint Eastwood desata polémica mundial

Esta polémica se produce en un delicado momento en el que Hollywood se transformó por el movimiento Me Too debido a los testimonios de muchas actrices que se animaron a contar los episodios de agresión y acoso sexual dentro de la industria del cine.

El caso de Richard Jewell, la nueva película de Clint Eastwood, se estrenó este jueves 2 de enero y está generando una gran polémica por la historia que cuenta.

El filme trata de Richard Jewell, un hombre acusado de ser el autor del atentado en los Juegos Olímpicos de Atlatanta 1996. El guardia de seguridad de 33 años trabajaba en el Centennial Olympic, un parque público en el que se celebraba un concierto, cuando la policía fue alertada por Jewell sobre una mochila que contenía una bomba.

Esta notificación evitó que el atentado fuera más sangriento de lo que terminó resultando. A pesar de que la bomba explotó y mató a una mujer, la intervención del guardia salvó a mucha gente.

Fue visto como una especie de héroe, pero a los pocos días del ataque el FBI lo señaló como el sospechoso del ataque. Jewell nunca fue imputado y el verdadero asesino confesó en 2003, aunque ya era demasiado tarde y su vida quedó marcada.

En la película que cuenta su historia aparece una periodista que jugó un papel clave en aquel momento. Kathy Scruggs trabajaba para el diario Atlanta Jorunal-Constitution (AJC) y fue la encargada de cubrir las noticias sobre el antentado, también fue quien publicó la exclusiva de que el FBI estaba investigando a Jewell.

La cinta deja la presunción de que Scruggs obtuvo aquella información exclusiva pagando con un favor sexual al agente Tom Shawn, quien investigaba el caso y es interpretado en el filme por Jon Hamm.

La periodista murió en 2001 a los 42 años por una sobredosis de analgésicos, por tanto el diario y la empresa editora Cox Enterprise enviaron una carta a Warner Bros, Clint Eastwood y Billy Ray, ante la imposibilidad de defensa de Scruggs.

Dentro del escrito afirman que “en la versión de de Scruggs en la película, interpretada por Olivia Wilde, se la presenta como alguien que utiliza relaciones ilícitas para obtener información. La reportera del AJC queda reducida a un objeto que se vende por sexo”.

La editora y el periódico exigen que Warner Bros reconozca que los hechos son imaginados con la intención de dramatizar. La carta exige que la película advierta a los espectadores sobre las licencias artísticas tomadas en las representaciones de hechos y personajes.

Ante esto Warner respondió señalando que “la película está basada, desde un amplio punto de vista, en fuentes altamente creíbles”.

Olivia Wilde, actriz que interpreta a la periodista, aseguró que “de Scruggs en la película, interpretada por Olivia Wilde, se la presenta como alguien que utiliza relaciones ilícitas para obtener información. La reportera del AJC queda reducida a un objeto que se vende por sexo”.

Para ella, la cinta “sugiere que hubo algún tipo de relación romántica previa entre Scruggs y el agente del FBI”.

Esta polémica se produce en un delicado momento en el que Hollywood se transformó por el movimiento Me Too debido a los testimonios de muchas actrices que se animaron a contar los episodios de agresión y acoso sexual dentro de la industria del cine.

En este contexto, en el que las mujeres reclaman ampliación de derechos y exigen romper el techo de cristal que impide el ascenso profesional de las mujeres, el retrato de Kathy Scruggs  no hace más que reforzar estereotipos de género.

Según la trama, la periodista logró obtener la información a cambio de un favor sexual y no por sus atributos profesionales.

Más Noticias