Este el futuro de Enrique y Meghan tras dejar la realeza

La pareja estudió este “brexit” durante meses y no contó con el visto bueno de ningún integrante de la familia real.

Por:  Agencias

Cuando el mundo estaba pendiente de los ataques con misiles balísticos de Irán, el palacio de Buckingham recibió una bomba de los duques de Sussex que hizo vibrar sus cimientos. En un comunicado publicado en su cuenta de Instagram, el príncipe Harry y Meghan Markle informaron su intención de tener un papel más “progresivo”, por lo cual renunciaban a ser miembros de la realeza y los deberes que esto conlleva, pero conservando sus títulos honoríficos.

Además, manifestaron su deseo de buscar independencia económica de la corona estableciendo su residencia en Norteamérica, pero con visitas periódicas al Reino Unido.

La pareja estudió este “brexit” durante meses y no contó con el visto bueno de ningún integrante de la familia real. Por tal motivo, el anuncio los tomó por sorpresa, siendo recibido con indignación y tristeza.

El palacio de Buckingham, de manera sutil, sugirió en un comunicado que la familia “entiende que quieran un nuevo papel, pero estos temas son complicados y toman tiempo en resolverse”.

Desde dentro del palacio de Buckingham transcendió que la reina sintió una profunda desilusión y está furiosa con su nieto al considerar esta decisión una traición.

La crisis de la reina Isabel II

El anuncio llegó en el peor momento para la reina, quién aún no se recupera de la polémica que envuelve a su tercer hijo, el príncipe Andrés, después de dar una entrevista en televisión para limpiar su imagen ante las vinculación que existe con su amigo Jeffrey Epstein, el millonario acusado de pedofilia que se suicidó en prisión.

La reina Isabel, que próximamente cumplirá 94 años, expresó en su mensaje de Navidad que este había sido un año duro, pero todo indica que 2020 podría resultar peor. Sin duda, la salida de Harry recuerda el momento en que el rey Eduardo VIII abdicó al trono en 1936 para casarse con Wallis Simpson, una norteamericana divorciada, causando caos entre los Windsor.

La decisión tomada se remonta al noviazgo de Harry y Meghan, quienes se conocieron en 2017. Al enterarse de la relación con la actriz, William, su hermano y confidente, le habría dicho a Harry que no acelerara la boda. Pero este hizo caso omiso y anunció su compromiso cuando llevaba menos de un año de noviazgo con la actriz.

Al acercarse la ceremonia empezaron los roces entre Meghan y la familia debido a lo controladora que se volvió la exactriz. Después, durante la prueba de los vestidos de las damas y pajes, Meghan hizo llorar a su cuñada Kate, duquesa de Cambridge.

Las fisuras entre los hermanos se volvieron visibles y, pese a los esfuerzos por calmar los rumores de un distanciamiento entre ambos, en noviembre de 2018 los duques de Sussex anunciaron que mudarían su residencia a la casa de campo de Frogmore, propiedad de la reina en Windsor.

Meses después llegaron los reportes de la prensa británica que indicaban que la duquesa era exigente, controladora y derrochadora. Como confirmación al hecho, la pareja gastó 3 millones de libras esterlinas en renovar su casa, que asumieron con dinero de los contribuyentes.

Con los medios de comunicación también tuvieron problemas cuando publicaron las cartas que Meghan le escribió a su padre, además de la intensión de mantener en secreto lo relacionado con su hijo.

Su gira por Sudáfrica marcó un momento de inflexión porque los duques entablaron un pleito con el tabloide The Mail on Sunday, una movida poco estratégica si se tiene en cuenta que la realeza siempre necesitó de los medios para subsistir.

La insatisfacción de Meghan tuvo eco en un Harry que siempre ha sentido que su familia favorece a su hermano y que su papel en la realeza carece de sentido.

Hace poco, el diario The Times informó sobre la molestia de Harry por la foto oficial de la reina con los tres sucesores al trono, Carlos, William y George, además de que durante el mensaje televisado de fin de año no hubiera fotos de él y su familia sobre su escritorio.

¿De qué vivirán los Duques de Sussex?

La gran pregunta ahora es cómo van a sostener ese estándar de vida de millonarios sin el apoyo financiero de la corona, calculado en 2 millones de libras esterlinas al año.

Harry tiene una fortuna de por lo menos 356 millones de libras compuesta por herencias de la princesa Diana, y de fondos de su abuela y bisabuela, así como del ducado de Cornwall. Por su parte, Meghan con su trabajo en la televisión alcanzó a generar un patrimonio de 4 millones de dólares.

Expertos financieros señalan que la pareja podría tener ingresos a través de entrevistas, libros, programas y patrocinios. Ronn Torossian, CEO de una firma de relaciones públicas de Nueva York, le dijo al diario Daily Mail que “con el nivel de reconocimiento de ambos, muchas empresas se los pelearán para hacerles propuestas como embajadores de marca y muchas cosas más”.

Además, cuentan con los recursos para contratar personas que los ayuden a perfilar sus nuevos negocios, y un círculo de amigos como Hillary y Bill Clinton, George y Amal Clooney, Oprah Winfrey y Elton John

Aunque esta salida es triste y dolorosa demuestra que la realeza evolucionó. Antiguamente, los miembros de una familia real solo podían casarse con príncipes y princesas de otras casas reales.

Meghan está muy alejada de esa realidad ya que viene de una familia afroamericana de estrato medio, con dos divorcios encima y nada de eso impidió que se casara con el nieto de la reina Isabel II de Inglaterra.

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