El padre de Lady Gaga no paga alquiler de su restaurante por los indigentes

Germanotta se niega a pagar una parte de los 40.000 dólares de alquiler y los 10.000 en tasas que debe abonar cada mes.

Por:  EFE

El padre de Lady Gaga, que regenta un restaurante en la céntrica terminal de trenes neoyorquina Gran Central Station, en Manhattan, se niega a pagar el alquiler mensual de su establecimiento porque las autoridades no están haciendo lo suficiente para acabar con el problema de la indigencia, lo cual, asegura, afecta al negocio.

"Los indigentes entran (en la estación) para no pasar frío. Tenemos compasión, pero está afectando a nuestros clientes", dijo Joe Germanotta al medio local New York Post.

"Cuando los indigentes invaden nuestras zonas, se convierten en menos atractivas", agregó el propietario del Art Bird & Whiskey Bar, que abrió sus puertas en 2018 en los bajos de Grand Central Station.

"Cuando los indigentes invaden nuestras zonas, se convierten en menos atractivas"

Frustrado con lo que afirma es una falta de acción de la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA, por sus siglas en inglés), Germanotta se niega a pagar una parte de los 40.000 dólares de alquiler y los 10.000 en tasas que debe abonar cada mes.

El padre de la estrella de la música Lady Gaga, nombre artístico de Stefani Joanne Angelina Germanotta, afirma que la MTA le está exigiendo en estos momentos 260.000 dólares en concepto de pagos atrasados, y le insta a que liquide esa deuda en las próximas dos semanas si no quiere que se inicie el proceso de desahucio.

"Creo que (el MTA) no está preparado para gestionar el espacio", dijo Germanotta. "Francamente, creo que están más interesados en gestionar los trenes", agregó el restaurador neoyorquino, que dijo haber visto a gente lavarse el pelo en los lavabos de la estación.

Si no se llevan a cabo esfuerzos para mejorar el espacio, afirma, cerrará el restaurante y pedirá compensación económica por la inversión realizada.

Otros propietarios de establecimientos de Grand Central Station expresaron la misma opinión.

"Esta es una atracción turística, pero ahora mismo parece una atracción para los indigentes", dijo Tamasha Sandford, que gestiona el restaurante Wok Chi.

"Hay veces que mis clientes compran cosas y ni siquiera pueden sentarse a comer porque (los indigentes) han ocupado todos los asientos", agregó. 

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