Daniel Habif o el arte de la conferencia en tiempos de YouTube

En su actual gira mundial, "Inquebrantables", presentó su libro homónimo en Ecuador y confesó a Efe que, con él, busca poner en valor ese concepto utópico pero muy atractivo.

Por:  EFE

Daniel Habif es considerado uno de los conferencistas motivacionales más influyentes en Latinoamérica y en lengua española, un "provocador" nato que ha hecho llorar a migrantes venezolanos y al que gusta sacar a su audiencia de la zona de confort para ir más allá de sus posibilidades.

Este mexicano de 36 años, procedente del mundo de la comunicación, la publicidad y la producción, un día decidió dar un giro radical a su vida al descubrir que los consejos a sus amigos en momentos difíciles lo catapultarían a un camino construido a base de clips de pocos minutos que viralizaron su talento como orador y mentor.

En su actual gira mundial, "Inquebrantables", presentó su libro homónimo en Ecuador y confesó a Efe que, con él, busca poner en valor ese concepto utópico pero muy atractivo.

Pregunta.- ¿Cómo se llega a esa condición?

Respuesta.- Es algo paradójico, como es una meta tan inalcanzable, lo que te empuja es siempre a vivir en este constante entrenamiento, en ir más allá de tus propias competencias.

Cuando estás terriblemente derrotado, 'Inquebrantables' tiene la posibilidad a empujarte a salir de ese hoyo. Y cuando estás bien, te empuja a estar mejor.

P.- ¿Crees que todos deberíamos tener ese "coach" personal?

R.- Todos necesitamos mentores, líderes, estamos en un mundo donde cada vez hay más jefes y menos líderes. Tenemos una concepción del líder como aquel que es un libertador o un premio Nobel. Yo he encontrado tremendos líderes en las personas más básicas.

Creo que uno no llega solo a los lugares, necesitas de esta motivación e inspiración de los que te rodean. Y unas palabras como 'todo va a estar bien', tiene la capacidad de arrancarte la agonía.

P.- ¿Cómo preparas tus conferencias?, ¿el conferencista nace o se hace?

R.- Yo no escribo una conferencia, la vida te la da, porque tiene que estar sostenida en hechos, no en supuestos. Todo lo que yo digo lo he caminado, no hablo de cosas que no haya construido o que no haya destruido.

P.- ¿Improvisas?

R.- Sí, muchísimo, creo en la pantomima, crecí en los teatros improvisando, por eso mi forma tan barroca de comunicarme. Aprendí a conectarme con una verdad emocional y a partir de ahí provocar las palabras.

Por supuesto hay un guion claro de lo que quiero comunicar porque quiero dejar claro una postura, no propongo algo absolutista, no estoy aquí para evangelizar.

P.-¿Crees que los influenciadores son una nueva profesión o siempre ha habido en la historia?

R.- Yo no lo veo como una profesión, lo veo como un propósito en la vida. No lo pedí, tampoco lo revisé, mi vocación y oficio es la comunicación. Creo que como profesional sería un gran incomodador, soy un buen provocador.

P.- En tus vídeos sueles emplear mucho palabras como "brother", "bro", "querido", cierras con tu famoso "capisci" un colofón muy de youtuber. ¿Qué importante es la forma de expresar tu mensaje en tiempos modernos?

R.- Lo mío está sustentado en la autenticidad porque así me comunico en mi día a día. El "querido" es por mi madre, siempre me pareció muy amorosa esa forma. El "brother", de uno de mis hermanos. Ese "capisci" es un "¿lo entendiste?". La gran diferencia entre el conocimiento y el entendimiento.

P.- ¿Qué aspecto te indigna de la naturaleza humana?

R.- No tolero la mediocridad y lamentablemente soy muy tiránico conmigo, me exijo cruelmente. A veces eso me ha llevado a tener grandes errores en mi vida porque empujo a otros, como borregos, a desestructurarse y romperse.

P.- En Cúcuta (frontera de Colombia con Venezuela, durante el Venezuela Aid Live en 2019) hiciste llorar a muchos venezolanos con tu discurso, ¿eso es algo habitual?

R.- No es algo que siempre me pasa. Llevaba algo preparado y dije todo lo contrario a lo que iba a decir. Y volvería a decir exactamente lo mismo a (Nicolás) Maduro (presidente de Venezuela), que su tiempo llegará, y aquí estoy sentado esperando verlo caer.

P.- ¿Y a Juan Guaidó qué le dirías?

R.- Ya pónganse de acuerdo, estén dispuestos a pagar el precio de sus convicciones y no de sus conveniencias. Ha sido un hombre valiente en muchos sentidos, ha sido atacado y ha resistido dignamente la batalla, pero hay un momento donde tienes que entregarlo todo o pasar la estafeta. No hay mucho tiempo que perder.

P.- Para ser una persona que cree en la capacidad que tiene el hombre de crearse su propio destino mentas mucho a Dios, a Jesús...

R.- Creo que Jesús era uno de los mejores motivadores, ¿no?, era libertador, creativo, y mi vida es inspirada ciento por ciento por él, hablaba muchísimo en parábolas, siempre respondía con preguntas.

Busco ser auténtico en una sociedad que te quiere aceptar tal y como no eres. Estoy dispuesto a pagar el precio de esa dignidad humana, de decir y pensar lo que quiero, así me cueste la vida.

Más Noticias