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Bolivarianos, Centroamericanos y Copa América brillaron en Maracaibo

06:00 AM 01/12/2019

 Los tres grandes eventos deportivos que han tenido a Maracaibo como sede han sido, por lejos: los VI Juegos Bolivarianos de 1970, los XVIII Juegos Centroamericanos y del Caribe y la final de la Copa América del 2007, cuando el clásico de Suramérica, Brasil Vs. Argentina, no solo paralizó la capital zuliana, sino también puso a Maracaibo como capital del “planeta fútbol” aquel 15 de julio del 2007.

Esta Casa Editorial cumplió, con creces, con el compromiso de jugar en casa con la cobertura más amplia y detallada posible de esos eventos deportivos. Maracaibo se había encargado de salvar la sexta edición de los Juegos ante la negativa de Bolivia en 1969 debido a la situación económica, pero solicitó un año de gracia para adecuar los escenarios y cumplió porque el 22 de agosto de 1970 adelantó la ceremonia de inauguración.

José Encarnación Romero portó la antorcha en los Bolivarianos 1970. El apodo de "Pachencho" tiene su origen en un muñeco de un ventrílocuo colombiano, al que Romero imitaba con mucha gracia, tanto que le quedó ese remoquete.


 

Ese año quedaba inaugurado el estado olímpico de Maracaibo, que cuatro años después, en 1974, pasaría a llamarse “Pachencho” Romero, en honor al mejor lanzador de jabalina del país y obtuvo para Venezuela la primera medalla de oro en atletismo durante los Juegos Bolivarianos de 1947.


 

En 1970, Venezuela se alzó con la competición logrando 76 preseas de oro, 57 de plata y 58 de bronce. Grandes figuras del deporte latinoamericano nos visitaron en los Bolivarianos,   la nadadora colombiana Olga Lucía de Angulo se colgó diez medallas de oro, siendo una de las figuras del evento. Por Venezuela,  la figura de Francisco “Morochito” Rodríguez tomó parte de la competición  y fue una de las estrellas de la competición.

Los “Juegos del Sol” de 1998

La llama del Caribe recorrió el “Pachencho” Romero de Maracaibo 18 años después de los “Bolivarianos”. Una cita entre 32 países que se reunieron en Venezuela para la edición 18 de los Juegos Centroamericanos y del Caribe (CAC) de 1998, que significó uno de los eventos deportivos más importantes que se hayan disputado en la capital zuliana.


 

Maracaibo 1998, denominados los “Juegos del Sol”, tuvo una magnitud a la altura de la final de la Copa América de fútbol en 2007, también celebrada en la casa del balompié de la región.

Uno de los atletas más importantes en la historia del país inició su historia en Maracaibo hace 20 años. El karateca Antonio Díaz, con 18, ganó su primer oro en Centroamericanos en kata.

Los Juegos fueron inaugurados por el ex presidente Rafael Caldera, mientras que la llama olímpica estaba sobre las manos del boxeador Pedro Gamarro. El miembro del Salón de la Fama, Luis Aparicio, y el actual Rey de España, Felipe VI, que en su momento era Príncipe de Asturias, fueron dos de los invitados más destacados.

Participaron 6.100 atletas de 32 naciones diferentes y Caracas, Punto Fijo, Cabimas, San Francisco, Jesús Enrique Lossada y Lagunillas sirvieron como subsedes en el país. Guatemala albergó la competencia de remo.

Venezuela terminó en el tercer lugar del medallero de los CAC 1998, con 56 doradas, 87 de plata y 67 de bronce para un total de 191 medallas.
Cuba fue la delegación que arrasó en Maracaibo, con 191 auríferas, 74 plateadas y 69 de bronce. Lideró el medallero por delante de México (61 oros, 87 platas, 71 bronces) y Venezuela.

El presidente de la Asociación de Judo del estado Zulia, Carlos Díaz, conversó con PANORAMA, a propósito de los 20 años  del evento, en el que fungió como jefe de acreditaciones. “Yo creo que Maracaibo 98 como sede los CAC representó un compromiso para el deporte venezolano y especialmente el zuliano, donde se demostró una vez más la capacidad organizativa de toda la dirigencia deportiva zuliana”, destacó Díaz.


 

En aquellos juegos, la selección Vinotinto de fútbol dio su primera gran campanada al superar a México por la medalla de oro de la competición. Cuba fue la delegación que arrasó en Maracaibo, con 191 de oro, 74 plateadas y 69 de bronce. Lideró el medallero por delante de México (61 oros, 87 platas, 71 bronces) y Venezuela.

La “canarinha” convirtió a Maracaibo en su sambódromo

No solo más contemporáneo, sino también el más importante evento celebrado en Maracaibo de que se tenga recuerdo es, por lejos, la final de la Copa América 2007 con Brasil y Argentina  del 15 de julio del 2007.

De nuevo con el “Pachencho Romero” como escenario y con lleno hasta las bandera, como se diría en la tauromaquia. Nunca tantas luminarias pisaron el engramado del polideportivo de Maracaibo. Messi, Riquelme, Verón, Crespo, Mascherano, vestidos de celeste y blanco. Del otro lado de la cancha, Robinho, Marcelo, Dani Alves, Diego, Emerson, entre otros, vestidos de “verde amarelho”.


 

Dela mano de Dunga, la pentacampeona borró de la cancha a la albiceleste con un contundente 3 a 0 que dejó cabizbajo a Messi y compañía. Con una afición dividida, los parciales de la Argentina de Alfio Basile no les quedó otras que alentar el dinámico juego de los brasileños, quienes convirtieron la Plaza de la República y la calle 72 en un sambódromo  de fiesta para celebrar su octavo título continental.

Más allá de lo que sucedió en la cancha, aquella final dejó otro episodio a la podrida historia de la Fifa, la ciudad de Maracaibo pagó a los dirigentes de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) un millón de dólares para ser sede de la final de la Copa América Venezuela 2007.


 

El alcalde de la capital zuliana en esa época, Giancarlo Di Martino, reveló a PANORAMA la presencia de Blatter y de toda la directiva del balompié sudamericano en la cena donde se acordó el pago a esos dirigentes de la región.

Ahí estaban Nicolás Leoz y Eugenio Figueredo, entonces presidente y vicepresidente de Conmebol, respectivamente. También Rafael Esquivel, por aquellos días presidente de la Federación Venezolana de Fútbol.