Templo de la Chinita fue elevado a Basílica menor hace 100 años

El papa Benedicto XV lo autorizó por decreto. Este lunes es el tercer homenaje virtual a la Patrona del Zulia. Transmisión de la misa a través de Instagram.

Por  Agencias

Hace 100 años, a la ciudad portuaria de Maracaibo llegó del Vaticano una noticia que alegró a los devotos chiquinquireños: el papa Benedicto XV dio su autorización y por decreto anunció  la elevación del templo mariano a Basílica menor.

La alta distinción se logró gracias a las gestiones emprendidas por el padre Antonio María Soto y de un obispo nacido en Clarines, tierras del estado Anzoátegui,  y que llegó al Zulia el 6 de junio de 1910 como   segundo obispo de Maracaibo: monseñor Arturo Celestino Álvarez.

La casa de la Chinita data de  1686 y surgió como  ermita en honor a San Juan de Dios, quien la recibió tiempo después de haberse registrado el  milagro de la renovación de la Imagen en la Tablita (1709).

Ya la Virgen desde 1901 –y por iniciativa del padre Soto contaba-- con su ‘ejército de la paz’, la hoy centenaria (también) Sociedad Religiosa Servidores de María.

El fervor por María de Chiquinquirá crecía y hacía falta más para dimensionar su presencia. Por ello, el presbítero Soto comenzó a solicitar la coronación canónica de la Virgen y para su iglesia la jerarquía de Basílica menor  ante la Santa Sede. Para ello motivó a monseñor Álvarez.

Las gestiones tuvieron resultados favorables. El 16 de julio de 1917, el papa Benedicto XV dispuso a través de un breve Pontificio la coronación canónica de Nuestra Señora de Chiquinquirá y en menos de tres años, el 18 de mayo de 1920, el mismo pontífice autorizó el título de Basílica Menor, que por un siglo  los zulianos han llamado Basílica de Chiquinquirá.

A Soto la historia lo reconoce también como el padre “que haría las mayores reformas físicas a la Basílica, constituyendo así en 1921 la Corporación Zuliana para la Coronación de Nuestra  Señora  de Chiquinquirá, cuya misión fue la edificación de la nueva iglesia con base en los planos elaborados por el ingeniero zuliano Pedro José Rojas.

 La reconstrucción de la Basílica para la Coronación de la Virgen incluyó dos cúpulas elípticas laterales, las dos torres y la amplia sacristía, estos trabajos fueron concluidos en 1935 y las obras secundarias finalizaron en 1941, de esta manera, es como se proyecta en nuestros días. (Tomado del libro Chinita de Maracaibo – Agenda Perpetua).

La edificación es una imponente obra arquitectónica de estilo ecléctico, en la que se mezclan elementos renacentistas, inspirados en el modelo clásico greco-romano, con rasgos góticos, barrocos y bizantinos. Se erige sobre una planta rectangular dividida en tres naves, de las cuales la central es la de mayor dimensión, describe el IAM, portal dedicado a la difusión y protección del patrimonio cultural venezolano.

“El edificio es de planta rectangular con una nave central y dos laterales separadas por dos filas de columnas; posee un altar mayor donde se ubica el retablo de Nuestra Señora de Chiquinquirá; y altares menores en los laterales, la sacristía se encuentra en la parte posterior de éstos. Detrás de la sacristía está la casa parroquial. En los altares menores izquierdo y derecho se encuentran los frescos de San Juan de Dios y La Resurrección respectivamente, junto a otros frescos, decoraciones de paredes, techos y frontis, elaborados por Pablo Castellani entre 1930 y 1935. Resaltan ocho ventanales con vitrales traídos de Italia”, continúa el IAM.

El regreso de monseñor Álvarez al Zulia

“De la actuación del prelado anzoatiguense en el Zulia  quedó el imperecedero recuerdo del celo, abnegación y ejemplar caridad que desplegó durante la epidemia de peste que asoló a Maracaibo entre   1917 y 1918.

El 29 de septiembre de 1919 se despidió del Zulia, porque fue trasladado a Calabozo, obedeciendo el llamado de monseñor Felipe Neri Sandrea, quien ya estaba agobiado por los años y el trabajo Allí prestó sus servicios como obispo coadjutor, con derecho a sucesión. Muerto este en 1921, asume el cargo, en derecho, como tercer obispo de la   Diócesis de Calabozo el 15 de mayo de 1921, pontificado que ejercerá durante 31 años”, evoca noticiascalabozo.com.

Monseñor Álvarez regresó a Maracaibo en 1942 con motivo de la coronación de la Virgen de Chiquinquirá, celebrada el 18 de noviembre. En esa oportunidad, la Asamblea Legislativa lo nombró “Hijo amado del Zulia” y el Ejecutivo nacional le confirió la Orden del Libertador.

El 8 de enero de 1952, a la edad de 82 años, monseñor Álvarez murió en Calabozo. Después de su muerte, los zulianos pidieron su corazón.

El 8 de abril de 2019 la Conferencia Episcopal venezolana anunció que fue instalado el nuevo tribunal de la causa de beatifificación de monseñor, a quien llaman  "El San Francisco de Asís de los Llanos Venezolanos".

Triple recordatorio este lunes 18 de mayo

Es 18 y es día del homenaje mensual a la Chiquinquirá.

La Basílica, además de celebrar los 100 años de haber recibido la distinción papal, estará recordando al papa –hoy santo—Juan Pablo II quien nació hace 100 años también y además es el aniversario número 10 del coro de las voces blancas de los servidores de María, señaló el párroco rector del santuario, Nedward Andrade.

En noviembre de 2018, el arzobispo José Luis Azuaje anunció que la Basílica de la Chinita pasaba a ser Santuario Mariano del Zulia y Casa de Todos.

Este 18 de mayo es importante recordar los 100 años de presencia de la iglesia universal a través de esta estructura y más allá de los físico, lo que ella representa para el pueblo zuliano. Además porque Dios y María santísima han querido que se potencie con la figura de Santuario del Zulia, señaló Andrade.

Este lunes se estará realizando el tercer homenaje mensual virtual a la Chinita, Patrona del Zulia.

La cita es a través desde la cuenta en Instagram @basilicachinita a partir de las 4:30 de la tarde, desde la que se estará transmitiendo el santo Rosario y la eucaristía en honor a la Virgen de Chiquinquirá a través de un live.

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