Este domingo 8-M se celebra el Día de San Juan de Dios

Es Patrono de la parroquia chiquinquireña en Maracaibo. La misa será a las 4:00 pm. Habrá luego procesión.

Por:  Redacción Web

Con una misa en la Basílica, a las 4:00 pm de este domingo 8 de marzo, los devotos celebran el día del Patrono de los que trabajan en hospitales y de los que propagan libros religiosos: San Juan de Dios.

Este santo es titular de la parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá y San Juan de Dios.

El templo mariano que hoy conocemos fue levantado, en principio, para el culto al santo. El servidor de María, Eduardo Labarca, contó que lo veneraban en una ermita de palma y enea mandada a hacer por el capitán Juan de Dios de las Nieves Andrade. Al renovarse, en 1709, la imagen de la Virgen de Chiquinquirá en la Tablita, muchos quisieron llevar el Retablo a la iglesia matriz, pero --como narra la historia-- la Tablita se hizo pesada y fue conducida a la pequeña iglesia de San Juan de Dios. Allí, la Chinita quiso quedarse.

Este domingo la citada parroquia está de fiesta. Será un día de confirmaciones.

La misa solemne se oficiará a las 4:00 pm y finalizada esta la imagen de San Juan de Dios saldrá en procesión por las calles de la parroquia marabina, dijo Labarca, quien además coordinador del consejo pastoral de la Basílica.

Agregó que las festividades patronales continuarán hasta el 15 de marzo, cuando se haga una jornada médico asistencial en las inmediaciones del antiguo edificio Inavi, que lleva ahora el nombre de San Juan de Dios. Esta actividad la promueven la secretaría de Caridad Fraterna y el grupo San Juan de Dios de la Sociedad Religiosa Servidores de María.

Biografía de San Juan de Dios

Nació y murió un 8 de marzo. Portugal, 1495 / Granada, España, 1550.

Vivió haciendo labores de ayuda espiritual. La Virgen lo salvó de ser ahorcado, pues una vez lo pusieron en la guerra a cuidar un gran depósito y por no haber estado lo suficientemente alerta, los enemigos se llevaron todo. Su coronel dispuso mandarlo ahorcar, pero Juan se encomendó con toda fe a la Madre de Dios y logró que le perdonaran la vida. Y dejó la milicia. Vendió estampitas y otros materiales religiosos.

Cuando iba llegando a la ciudad de Granada vio a un niñito muy pobre y muy necesitado y se ofreció a ayudarlo. Aquel "pobrecito" era la representación de Jesús Niño, quien le dijo: "Granada será tu cruz", y desapareció.

En Granada llegó a alquilar una casa vieja y allí empezó a recibir a cualquier enfermo, mendigo, loco, anciano, huérfano y desamparado que le pida su ayuda. Durante todo el día atendía a cada uno con el más exquisito cariño, haciendo de enfermero, cocinero, barrendero, mandadero, padre, amigo y hermano de todos. Por la noche se iba por las calles pidiendo limosnas para sus pobres.

Un día su hospital se incendió y Juan de Dios entró varias veces por entre las llamas a sacar a los enfermos y aunque pasaba por en medio de enormes llamaradas no sufría quemaduras y logró salvarle la vida a todos los pobres.

Otro día, el río bajaba enormemente crecido y arrastraba muchos troncos y palos. Juan necesitaba leña para el invierno y se fue al río a sacar troncos, pero uno de sus compañeros fue arrastrado por la corriente. El santo se lanzó al agua a tratar de salvarle la vida, y como el río bajaba supremamente frío, esto le hizo daño para su enfermedad de artritis y empezó a sufrir espantosos dolores.

El 8 de marzo de 1550, sintiendo que le llegaba la muerte, se arrodilló en el suelo y exclamó: "Jesús, Jesús, en tus manos me encomiendo", y quedó muerto, así de rodillas.

Había trabajado incansablemente durante diez años dirigiendo su hospital, con tantos problemas económicos que a veces ni se atrevía a salir a la calle a causa de las muchísimas deudas que tenía; y con tanta humildad, que siendo el más grande santo de la ciudad se creía el más indigno pecador. El que había sido apedreado como loco, fue acompañado al cementerio por el obispo, las autoridades y todo el pueblo, como un santo.

Después de muerto, obtuvo de Dios muchos milagros en favor de sus devotos y el Vaticano lo declaró santo en 1690. Es Patrono de los que trabajan en hospitales y de los que propagan libros religiosos.

Fuente: Aciprensa

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