En cuarentena recrudece el drama de pacientes renales

Denuncian que no les atienden en las estaciones de servicio y eso limita su movilidad hacia los centros de diálisis.

Por:  María Fuenmayor

La falta de transporte público y las dificultades para surtir gasolina que recrudecido desde que arrancó la cuarentena para frenar la propagación del Covid-19 el pasado 16 de marzo están afectando gravemente a las personas con enfermedades crónicas.

Aunque cuentan con salvoconducto para transitar, la falla en los servicios ha provocado que tanto el personal especializado como los pacientes sufran para poder asistir a los centros médicos donde se aplica el tratamiento indispensable para la vida de los afectados.

José Pulgar, un paciente con insuficiencia renal  del Centro Dyalisis Care, asegura que las condiciones actuales lo han obligado a caminar desde su vivienda, ubicada en las adyacencias de la Clínica Zulia, hasta la unidad, que se encuentra en el centro comercial El Sol, para someterse a la diálisis.

“Uno de los principales problemas que tenemos es trasladarnos. No hay forma de que nos asistan en las estaciones de servicio. En mi caso, yo tengo informes,  carné de discapacidad y nada (…). No es que queramos ser nosotros, sino que es por necesidad”, denunció.

Él lleva 10 años recibiendo hemodiálisis, aseveró que en el caso del transporte público, además de la larga espera por un vehículo, está el sobreprecio que deben pagar para poder movilizarse. En su caso, recientemente se vio obligado a abordar varias unidades y el costo total fue de 120 mil bolívares. 

Relató que aunque su turno en el centro es a partir de las 3:00 de la tarde, optó por salir este miércoles 25 de marzo a las 10:30 para llegar antes. “Me voy a pie poco a poco. Gracias a Dios, relativamente vivo cerca. Salgo temprano con la intención de ver si consigo un cupo del turno anterior para realizarme el procedimiento antes de la hora y así salir antes de que anochezca”, contó. 

 Sobre el tiempo de la diálisis, que son tres horas, señaló que afortunadamente no se ha visto alterado. 

El zuliano de 48 años enfatizó que el personal de enfermaría luchan con la misma dificultad. En el centro al que asiste, cada turno está conformado por 32 pacientes, asistidos por siete enfermeros  

“No se consigue efectivo para nada. La idea es no moverse, pero en nuestro caso tenemos que hacerlo. ¿Y cómo lo hacemos si no tenemos efectivo? A parte de la pesadez del transporte, está el incremento que han tenido los pasajes con esta coyuntura”, dijo. 

Por otro lado, enfatizó que le preocupa que “falle el material”, pues ya ha ocurrido en el pasado que no ha podido tratarse por esta razón.

“Si no hay agua, si no llegan los insumos, si el personal que no se presenta, todo eso nos afecta”, sentenció.

Cuando hay que recortar la diálisis

Norma Martínez, una psicopedagoga que asiste al Centro de Diálisis Occidente (CDO), certificó que en su caso sí han sufrido un recorte en las horas de tratamiento debido a las limitaciones que ha provocado la falta de combustible desde que empezó la cuarentena.

“Nos están dando dos horas con 20 minutos porque las enfermeras no tienen transporte”, señaló la paciente de 50 años que asiste a los martes, jueves y sábado a la diálisis.  “El sábado me dan ese tiempo y ya el lunes no puedo por las toxinas”, agregó.

Destacó que aunque tiene vehículo propio, le cuesta tanquear y hay pacientes que han faltado al tratamiento por este problema. “A mi hijo le regalaron 10 litros de gasolina ayer (martes) y me pudo llevar pero casi no me iba a buscar”.

Igualmente, enfatizó que hay pacientes y enfermeros que viven muy distanciados del lugar y han tenido que trasladarse a pie. 

“El personal está completo, pero el problema es la falta de gasolina y que los enfermeros deben irse temprano”, reiteró la mujer con siete años asistiendo al centro que labora hasta las 4:30 de la tarde.

De igual forma, la habitante de Lomitas del Zulia afirmó que a veces padecen con la falta de agua, lo que también provoca que se reduzcan las horas del procedimiento.  

Ante la creciente preocupación que le genera la falta de carburante, ha decidido preservar el cumplimiento de las recomendaciones mucho más que antes.  “Yo me estoy cuidando y se lo digo a mis compañeros, porque uno no sabe si nos van a dar los días completos o nos van a quitar un día”, contó.

“Mi hijo me cuida y yo lo hago por ellos pero en verdad no sé que pasará”, expresó entre lágrimas.  

Mónica López, otra paciente del CDO, coincidió en que la falta de gasolina les ha restado tiempo de diálisis de tres horas a dos por la falta de agua, que llega a través de camiones cisterna, y transporte para el personal.

La docente que tiene seis años dializándose es otra de las personas con falla renal que se ha visto en la obligación de caminar para salvar su vida. “Vivo en La Concepción, pero desde el jueves estoy en La Limpia viviendo con mi mamá. He ido y venido caminando”, explicó. 

Este martes, fue hasta el centro de la ciudad en busca del medio de transporte gratuito que fue habilitado que la llevarla hasta Delicias pero “las colas eran horribles” y “uno no sabe ni a qué hora va a pasar”. La  situación es tan crítica que, señaló, este martes 24 de marzo uno de sus compañeros se quedó en el centro a dormir.  

 “Mientras menos tiempo nos den, nos llenamos de líquido, de toxinas y es horrible. La pasamos mal. A mí me da mucha fatiga, amargura en la boca y vómitos”, comentó.

Además, acotó que sufren porque hay muchos más pacientes que máquinas dializadoras disponibles.

Codhez: No hay garantía de que serán atendidos en estaciones

La mañana de este miércoles 25-M la Comisión para los Derechos Humanos del Estado Zulia (Codhez) denunció que un grupo de pacientes renales, oncológicos y personal de salud fueron convocados a las 5:00 de la madrugada a la Plataforma Comunicacional de Polisur en la Circunvalación 1 para ser escoltados por un coronel de la Guardia Nacional a una estación de servicio. 

Aunque finalmente fueron trasladados a la E/S El Pinar, tras 12 horas de espera les informaron que el combustible se había agotado y no podrían surtirse.

“No puede ser que los convoquen a una hora y pasen cinco horas y todavía no haya ningún tipo de respuesta y que además no están esperando frente a una estación de combustible (…). El protocolo podría hacerse mejor y con menos sufrimiento”, expresó el coordinador general de Codhez, Juan Berríos Ortigoza, en horas de la mañana.

Asimismo, apuntó que el llamado de la comisión es que “se asegure realmente, y quizás con un protocolo mucho más eficiente, la atención al personal médico y a quienes necesitan trasladarse para recibir algún tipo de tratamiento médico que es recurrente  y que requiere ser cumplido porque si no, pueden morir”.

Reiteró que “más allá de la situación de emergencia específica que hay por la pandemia, ya nosotros veníamos de una situación bastante precaria en la atención de salud sobre todo para personas con insuficiencia renal y con cáncer”.

 “La recurrencia ha sido que no ha habido garantía ni seguro para personal médico ni para pacientes de ser atendidos en estaciones de servicio”, concluyó y resaltó que hay mucha desinformación sobre el despacho.

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