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Ciudad
02:18 PM / 18/06/2019
Comercio en puertas del “colapso” por la falta de gasolina para sus plantas eléctricas
Luis Dagand
Alberto Briceño

La escasez de gasolina se transforma en una trágica historia para los comerciantes marabinos. Los racionamientos y las fallas en los circuitos han obligado a vendedores a pagar una renta fija por el carburante que se usa en las plantas eléctricas y así permanecer abiertos al público.  

Un empleado de un  establecimiento, al norte de la ciudad, explicó a PANORAMA que su jefe debe comprar entre  20   y 25 litros  de combustible  de manera interdiaria para mantener el generador de energía,  que se mantiene encendido por cerca de ocho horas.

“Anteriormente, hacía la cola entre 18 y 20 horas en las bombas. La alternativa es comprarle la gasolina a un ‘proveedor’ particular”, contó el encargado, que no supo explicar el monto en que se les ofertado el derivado de petróleo, debido a que en la zona el precio es transado, dependiendo del valor de la divisa norteamericana.

Pequeñas colas de las plantas se pueden observar en las estaciones de servicio de la ciudad, llenándolas con la ‘maraña del chip’, que sirve como una evasión a la rutina normal de abastecimiento.

“Lo primero es hablar con el bombero y el funcionario que esté. Como están echando solo 30 litros, y los chips de los carros siempre leen más de eso, la diferencia te la dan a ti. Así hacen también con las motos, eso es mentira que el pico se cierra después de los 30 litros”, relató Federico Gálvez, mientras intentaba llegar a un acuerdo con los custodios de la estación de servicio El Carmen.

“Ocho horas sin vender es prácticamente perder un día de ventas. Un día que no ingresa nada para renovar inventario, y frente a la inflación eso es decisivo para mantener un negocio, la planta es obligatoria si quieres seguir trabajando durante el racionamiento”, dijo Ernesto Chávez, comerciante de las Playitas.

Chávez es entendido perfectamente por los comerciantes de la segunda etapa de Las Pulgas, ya que desde el apagón del siete de marzo no cuentan con servicio eléctrico debido al robo de una guaya de alta tensión.

“Debo comprar entre 30 a 40 litros para asegurar el funcionamiento de mi planta. Es una renta diaria que no puedo dejar de pagar, porque a ninguna hora del día cuento con electricidad. Es difícil trabajar así porque debo sacrificar mi aire acondicionado, solo tengo los bombillos y el punto”, expresó Nilton Pérez, quien compra 20 litros del carburante por 60 mil bolívares soberanos, vía transferencia, y para no amanecer en una cola de combustible.

Locales arriba,  Johel cuenta una historia similar, sólo que el carburante lo consigue tabulado en dólares, entre $ 15 o 20 dólares por 20 litros.

Rafael Torres, propietario de un local en el sitio, estimó que un 75% de los locales del bloque 1 al 12 se ven afectados por la ausencia de energía.

Foto: Enrique Rivas

 

La Circunvalación 3, sector Ciudad Lossada y la C-1 son los lugares más sonados para hallar combustible contrabandeado, por quienes tienen acceso a efectivo, y desean hacer una recarga ‘express’ a sus plantas.

En una rueda de prensa el secretario de Gobierno del Zulia, Lisandro Cabello, anunció que  Bajo Grande arribó este domingo 16 de junio el buque Clarity. Trajo 118 mil barriles de gasolina de 91 octavos y 72 mil barriles de gasolina de 95.

Este es el primer despacho de gasolina de 95 octanos que se recibe en más de un mes.

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