A una semana de la cuarentena, zulianos entre incertidumbre y búsqueda de alimentos

Hasta ahora con un solo caso confirmado, Maracaibo cumple estrictamente con el tapabocas, pero a medias con la restricción vehicular.

Por:  María Fuenmayor

A una semana desde que el Zulia iniciara una cuarentena por el Covid-19,  los habitantes de Maracaibo manifiestan haber vivido los primeros siete días conservando la calma y acatando las medidas, especialmente la del uso del tapabocas, pero a la vez con la incertidumbre de no tener claro cuánto tiempo más tomará una situación que es inédita.


Hasta ahora con solo un caso confirmado, los zulianos viven con restricciones vehiculares, con gasolina solo para los sectores priorizados (alimentos, salud y seguridad) y con el "bachaquerismo" al acecho, ofertando hasta en 40 dólares la gasolina que se consigue por los "caminos verdes".
 
Las calles de Maracaibo y San Francisco se encontraban la mañana de este lunes 23-M más concurridas que hace unos días por ciudadanos escudados con tapabocas y guantes en busca de alimentos y medicinas.

La gente

En el mercado Los Cactus, al sur, pequeñas colas se formaban fuera de los establecimientos para evitar la aglomeración dentro de los comercios. 

El cumplimiento del tapabocas se está dando.
 

En una de esas filas estaba Yaniris Rojano, de 47 años, quien aseguró que hasta el momento han vivido la situación con calma "esperando que todo se resuelva". Igual lo hizo Marycarmen  Ortega, quien señaló que cumplió con el confinamiento y vivió los primeros siete días "encerrada".


"Apenas hoy salí a comprar. Esperamos salir de esto y que no haya víctimas", indicó y agregó que se mantienen tranquilos pues no tienen "ningún caso cerca".


De igual forma opinó Rafael Taborda, de 74 años, quien aseveró que la pasó "bien y tranquilo" aunque le preocupa la situación económica y lo que podría desencadenar.


El duro día a día

embargo, para Xiomara Guerra, de 61 años, los últimos días han sido "bastante fuertes".
"Sin alimentos y solo uno de mis hijos está trabajando. Es duro, encima están los cortes de luz y la falta de agua", dijo mientras esperaba su turno frente a una carnicería.
 
Guerra sostuvo que el dinero de la pensión no le alcanzó para comprar nada y le preocupa no poder lavarse las manos con la frecuencia aconsejada pues cada "pipa de agua le cuesta 25 mil bolívares en efectivo".


"No sé a dónde vamos a llegar. Lo que hay es para medio comer. Uno de mis hijos trabaja en su carro y no tiene gasolina", continuó y añadió que al igual que la crisis económica y de servicios, teme a la enfermedad.

La mayoría de los supermercados ofrecen alcohol
para las manos desus clientes al llegar.

 


Este lunes también era la primera vez que Ismelda Cruz, una trabajadora del sector alimentario, salía en busca de insumos con su madre de 68 años y su hijo de 8 a un supermercado de San Francisco.


"Yo he trabajado. Es la primera vez que ellos salen pues yo me encargo de hacer las compras".


Afirmó que se sienten "estresados porque circulan muchas noticias falsas y rumores".
"Destinamos todo el dinero a comida, agua y medicinas pero recorrimos tres farmacias y no encontramos ni alcohol ni vitamina C", relató.

Igualmente, confesó no ser optimista con el porvenir.
 
"Si no hay gasolina, piensas que no habrá alimento porque no pueden transportar. No sabemos cómo será, además que no se puede trasladar uno para las emergencias", expresó.

Los pasajeros se las ingenian para moverse en la ciudad más allá del transporte habilitado.
 


Aún así, intenta practicar la meditación, leer la Biblia y evitar la sobre exposición a las noticias.


Del mismo modo frente a este supermercado, que tomó medidas como aplicar antibacterial en las manos de los consumidores antes de ingresar, estaba Iraika Rosales de 28 años.
Está zuliana sobrellevó esta primera semana "acatando las medidas. En casa, cuidando a los vulnerables".


"Mientras cumplamos las medidas no se debe propagar el coronavirus  y si se intensifican las medidas, hay que cumplirlas".


Igualmente opinó Norelys Báez, una zuliana de 44 años que hasta el momento ha vivido la cuarentena "cumpliendo totalmente las medidas".


"No es cualquier cosa, es la vida la que está en riesgo.  Nadie en mi casa sale, solo yo a hacer las compras necesarias". Considera que la "desinformación es peor que estar encerrados".

Farmacias full 


En busca de alcohol, Juan Orlando Piña, de 74 años, destacó haber sobrellevado esta semana "bien".


"Solo he salido dos veces y estamos tranquilos. Lo que hay es que cumplir las normas", pronunció.

La gente busca en farmacias básicamente alcohol y tapabocas.
 


Además, observó que las "personas han tomado conciencia".
 
Ángela Ramírez, de 51 años, afirmó que no piensa en lo negativo y que no se debe tener temor.


Asimismo, Olivier Montero, de 39 años, concordó en que ha pasado los primeros días de cuarentena en "total normalidad. Tratando de aplicar las medidas para evitar los contagios".
"Estamos tranquilos, confiando en Dios. Intentando evitar la angustia y esperando que todos pongan su grano de arena para que esto se acabe".

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