Un buen descanso depende del colchón y de la almohada

Por todos es sabido la importancia del descanso en una buena calidad de vida.

Por:  Israel Guerra

Dormir bien es una actividad que está directamente relacionada con la salud. Es indispensable obtener un sueño profundo para mantenerse saludable física y mentalmente, y para ello nada mejor que contar con un buen colchón y una almohada apropiada

El descanso es fundamental para mantenerse saludables a nivel físico y mental, por lo que invertir en conseguirlo es una apuesta ganadora.

Cada detalle que interviene en el descanso cuenta e influye positiva o negativamente en él. Las rutinas y los hábitos que se adopten influyen a la hora de dormir, al igual que el ambiente que se cree en la habitación para conciliar el sueño; la temperatura, la ausencia de luz… pero, sobre todo, y como cabe suponer, hay que prestar especial atención a la superficie donde se descansa, es decir, en el colchón y la almohada.

Las almohadas

Antes de hablar del colchón, en este artículo se va a prestar especial atención a la almohada, pues en numerosas ocasiones son las grandes olvidadas. Cabe resaltar, que tan importante como el colchón, es la almohada para conseguir un descanso reparador que se refleje en la actividad diaria posterior.

¿Cuál es la mejor almohada?

Dormir con almohada contribuye a mantener la cabeza sujeta y que los músculos cervicales puedan destensarse. Pero, ¿cuál es la mejor almohada? Pues eso depende de cada persona y la postura habitual en la que suela dormir. Cabe destacar, en primer lugar, que la almohada ha de ser individual y no compartirla en el caso de dormir en camas de matrimonio cuando se duerme en compañía.

En principio, la almohada idónea es la más ergonómica, aquella que mantenga el cuello, la cabeza y los hombros respetando la posición natural de la columna vertebral.

La complexión física y la postura que se adopte a la hora de dormir es determinante a la hora de elegir la almohada que más conviene, según su altura y firmeza.

Aquellos que habitualmente duermen boca arriba o cambiando de postura constantemente, necesitan una almohada de firmeza y grosor medio. De este modo, se consigue la mejor alineación y adaptación de las cervicales y la columna.

Por último, los que están habituados a dormir boca abajo debe optar por una almohada blanda y fina, de tal manera que permita que la cabeza quede alineada con el cuerpo y simule la posición vertical. No es una postura muy recomendada, pues tiende a generar tensión en las cervicales.

Para aquellas personas que roncan, la mejor postura es la que se conoce como decúbito lateral o fetal. Hay almohadas especiales para adoptar esta posición en la cama y evitar que se duerma boca arriba, pues es la que entorpece la respiración, obstruyendo las vías respiratorias, y dando lugar a los ronquidos.

Los colchones

Para completar el descanso en el lugar de las casas destinado a este fin, el dormitorio, el otro elemento indispensable es el colchón. De las prestaciones que ofrezca, dependerá buena parte de la calidad del sueño. Por este motivo, y al igual que ocurría con la almohada, es imprescindible elegirlo en función de las necesidades propias de descanso de cada usuario. A continuación, se presentan las características más importantes a tener en cuenta.

Firmeza

La firmeza es uno de los aspectos en los que más se fijan los consumidores a la hora de elegir un colchón. Los colchones con un núcleo de muelles o con espuma densa aportan una buena firmeza. Así mismo, es importante que soporte bien el paso del tiempo, sin perder esta característica, sin presentar hundimientos o un deterioro prematuro. Los colchones con una mayor firmeza son los más aconsejables para las personas que necesitan mantener una correcta alineación de la columna.

Adaptabilidad

Otros, sin embargo, lo que necesitan es el que el colchón se amolde al cuerpo para sentirse cómodo. Para todos ellos el material más recomendable es el viscoelástico. A mayor densidad, mayor calidad y adaptabilidad ofrecerá.

Transpirabilidad

Todo colchón, independientemente de las necesidades particulares de cada uno, debe ser transpirable para que actúe adecuadamente ante el sudor de las personas por una cuestión de higiene, salud y confort. Es un apartado especialmente importante para aquellos que tienden a sudar mucho en la cama. Generalmente, un colchón de muelles asegura transpirabilidad, ya que estos permiten que los residuos fluyan. Sin embargo, no está de más echarle un vistazo a los materiales de los que está hecho cada colchón y cómo se comportan en este aspecto.

Temperatura

Este apartado está directamente relacionado con el anterior, pues cuanto más transpirable es el colchón, mayor sensación de frescor ofrece. Para los más calurosos, incluso se pueden encontrar en el mercado colchones con partículas de gel que hacen descender la temperatura del colchón.

Se deben tener muy en cuenta todos estos apartados a la hora de elegir este elemento esencial para el descanso, ya que, como norma general, tienen una vida media de diez años, por lo que es importante dedicarle el tiempo suficiente para asegurarse de que ofrece un buen descanso durante este largo periodo.

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