Remedios caseros infalibles para hidratar las manos resecas de tanto lavarlas

Ahora que no paramos de lavarnos las manos es más probable que se resequen, sin embargo, para ello existen tratamientos caseros muy efectivos.

Por:  Agencias

Tener las manos secas es muy común tanto en hombres como en mujeres. La piel de las manos es mucho más delicada que la de otras partes del cuerpo y en ocasiones la descuidamos, por lo que es común que presente sequedad y acumulación de células muertas.

Además de hidratar las manos, con estos remedios caseros también se consigue un aspecto renovado y una mayor suavidad.

Para asegurar una hidratación óptima de las manos es conveniente que, aunque también los apliques durante el día, seas consistente por la noche para que actúen más horas.

Estos son algunos de los remedios caseros más hidratantes para devolver la suavidad a tus manos:

VASELINA

La vaselina es un producto extremadamente oleoso que se puede aprovechar para devolver humectación a la piel. Sus compuestos hidratantes penetran la piel, y combaten la pérdida de colágeno.

Instrucciones:

Toma ¼ de cucharadita de vaselina y frótala sobre tus manos hasta que se absorba bien. Deja actuar toda la noche sin enjuagar y úsalo todos los días.

GEL DE ALOE VERA

Desde hace cientos de años se utiliza el hidratante gel de aloe vera como alternativa para el cuidado de la piel.

Sus compuestos antibacterianos y antioxidantes ayudan a proteger las manos y evitan el desarrollo de infecciones, manchas y arrugas prematuras. Por ello es ideal tenerlo en cuenta para combatir la sequedad en las manos.

Instrucciones:

Extrae el cristal de las hojas de aloe y frótalo en tus manos. Deja que se absorba durante 20 minutos y enjuaga. Es preferible su uso en las noches.

YEMA DE HUEVO

La yema del huevo además de rehidratar la piel de las manos también combate las células muertas y las bacterias.

Instrucciones:

Bate una yema de huevo y aplícala sobre las manos secas. Deja actuar la yema por 20 minutos y enjuaga con agua tibia.

MIEL DE ABEJAS

La miel es un hidratante natural por excelencia y también equilibra el pH de la piel.

Contribuye a suavizar y a remover la piel muerta y otras impurezas que impiden su humectación natural.

Instrucciones:

Unta en tus manos un par de cucharadas de miel y frótala hasta cubrirlas por completo. Deja que actúe por 10 minutos y enjuaga con agua tibia. Puedes repetir 3 veces por semana.

AVENA

La avena es muy utilizada para atender problemas de referentes a belleza y salud, ya que es rica en vitamina B1, B2 y E. Su beneficio radica en que estimula la regeneración celular, por lo que es un gran aliado para atacar los signos de la resequedad.

Instrucciones:

Para obtener mayores beneficios muele los copos de avena y mezcla con un poco de miel. Obtendrás una pasta que servirá de mascarilla para tus manos. Déjala reposar de 20 a 30 minutos y enjuaga con agua tibia.

 ACEITE DE ALMENDRAS

Este aceite es rico en ácidos grasos esenciales y antioxidantes. Esto lo convierte en un candidato ideal para sustituir las cremas cosméticas.

Repara la piel y equilibran su pH para combatir el exceso de sequedad.

Instrucciones:

Frota en tus manos unas gotas del aceite de almendras hasta cubrirlas totalmente. Deja que se absorba, no enjuagues. Úsalo todos los días preferiblemente de noche.

ACEITE DE COCO

Gracias a su alto contenido de grasa es un aliado al momento de humectar la piel de las manos.

Instrucciones:

Derrite un par de cucharadas de aceite de coco y aplícalas en tus manos (no muy caliente porque la piel de las manos es muy delicada). Deja actuar por 30 minutos y enjuaga con agua tibia. Repite diariamente y verás muy pronto los cambios.

ACEITE DE RICINO Y AZÚCAR

Al combinar el aceite de ricino con el azúcar resulta un exfoliante que remueve células muertas, mejora la circulación pero sobre todo devuelve la humectación y suavidad a la piel de las manos

Instrucciones:

Mezcla una cucharada de azúcar con varias gotas del aceite de ricino y frótalo sobre las manos, deja actuar por un par de minutos y enjuaga con agua tibia. Repite 2 veces por semana.

JUGO DE TOMATE CON LIMÓN

El jugo de tomate y el limón disminuyen cicatrices y manchas pero también reduce considerablemente la resequedad, esto gracias a su poder antioxidante y componentes activos.

Instrucciones:

Mezcla ¼ de taza de jugo de tomate con 1 cucharada de limón. Aplícalo en tus manos, espera 20 minutos para que actúe y enjuaga con agua tibia. Puedes repetirlo de noche un par de veces a la semana.

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