¿Qué son los stents y para qué se utilizan en cardiología?

Esta minúscula pieza de ingeniería mejora la calidad de vida de millares de pacientes en el mundo cada año. 

Por:  Agencias

En un pasillo del hospital, dos vecinas que se han encontrado charlan sobre una intervención delicada de la que el cardiólogo le acaba de informar a una de ellas.

- Mi marido va mañana a hacerse un cateterismo.

- La misma operación que le hicieron a mi padre.

- Eso es, a lo mejor le tienen que poner una malla.

Denominados comúnmente mallas, los stents son diminutas prótesis de metal diseñadas fundamentalmente para tratar las lesiones que la aterosclerosis produce en los vasos que nutren a nuestro músculo cardíaco: las arterias coronarias.

Desde su introducción a finales de la década de los 80 han ido evolucionando y mejorando sus prestaciones. Millares de estos dispositivos se colocan a pacientes en todo el mundo cada año.

Lea las características y funciones de este dispositivo médico, que publicó el cardiólogo español Pablo García García en el portal cuidateplus.com.

¿Cómo es un stent?

Observa el dorso de tu mano por un momento. Verás unas cuantas venas superficiales. Así recorren las arterias coronarias la superficie de tu corazón para aportarle el oxígeno y nutrientes necesarios. Pero son la mitad de gruesas, así que un stent es efectivamente muy pequeño, de unos pocos milímetros de ancho cuando está expandido.

Los primeros estaban hechos de acero inoxidable, luego han surgido aleaciones metálicas nuevas (cromo-cobalto o platino-cromo) y, por último, incluso stents que no son metálicos y que se van absorbiendo y desapareciendo al cabo de 2-3 años.

Esta minúscula pieza de ingeniería es como una malla metálica, diseñada para pegarse a la pared más interna de la arteria coronaria y expandir zonas de estrechamiento, mejorando el flujo sanguíneo.

¿Cómo funcionan?

El stent viaja a su destino plegado sobre un catéter de angioplastia. Se accede a través de una punción en la piel. Generalmente en la arteria radial, dónde cogemos el pulso en la muñeca y el trayecto hasta el corazón es guiado por rayos X.

Para liberarlo se infla un pequeño globo, llamado balón de angioplastia. Se hace a gran presión para conseguir que el stent se adhiera completamente a la pared coronaria. En definitiva, el stent funciona de forma parecida a un encofrado, haciendo que el vaso coronario recupere su calibre.

Los stents más utilizados son los que van recubiertos de fármacos. Así evitan que la pared interna del vaso, que es un tejido vivo, haga una reacción de rechazo. Esto podría volver a estrechar el calibre de la arteria, lo que se conoce como reestenosis.

¿Dónde se utilizan?

Los stents sirven para el tratamiento de la enfermedad aterosclerótica, que son depósitos de colesterol que pueden ir ocluyendo nuestras coronarias disminuyendo su calibre. Este proceso puede ser progresivo, generalmente ligado al envejecimiento y a los factores de riesgo cardiovascular (diabetes, hipertensión, hipercolesterolemia, tabaquismo, insuficiencia renal).

No obstante, también puede ser un proceso brusco, porque si estas placas de colesterol se rompen, el flujo de sangre puede verse interrumpido rápidamente. Si el flujo se interrumpe de forma completa se conoce como infarto agudo de miocardio; si es incompleta se llama angina inestable.

Es precisamente en estas situaciones dónde este procedimiento es más útil, ya que en un periodo de tiempo corto se puede volver a restaurar el flujo sanguíneo. Sobre la zona que se ha roto y ha producido ese estrechamiento se implanta un stent para evitar que vuelva a ocluirse.

Esta técnica es más accesible que restaurar el flujo coronario mediante una cirugía de corazón, por lo que es el tratamiento de elección en los infartos agudos.

Conclusiones

Desde su implantación, los stents han supuesto una revolución en la cardiología porque permiten el tratamiento más rápido y efectivo de los infartos agudos.
 

La cirugía de derivación aortocoronaria o bypass es más efectiva y duradera a largo plazo y se indica en determinadas situaciones, pero generalmente no de urgencia.
 

El implante de stents lleva aparejado necesariamente el tratamiento combinado de dos medicamentos antiagregantes durante un plazo de tiempo y esto debe tenerse en cuenta.

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