Prevenir y eliminar la gingivitis

La gingivitis produce sangrado e inflamación de las encías, un efecto que proviene por no eliminar los restos de alimentos que han quedado atrapado en los dientes.

Por:  Israel Guerra

La gingivitis es una de las enfermedades bucales más frecuentes entre la población. Tiene un origen generalmente bacteriano. Este mal produce sangrado e inflamación de las encías, un efecto que proviene por una mala higiene bucal por no eliminar los restos de alimentos que han quedado atrapado en los dientes.

La gingivitis en mayor o en menor grado afecta a nada menos que al 90 % de la población nacional. Esto significa que la salud dental de los españoles no obtiene el aprobado. Los profesionales señalan un pésimo cuidado en referencia a la higiene bucodental. No se lleva a cabo las veces necesarias ni de forma correcta, lo que produce a medio y largo plazo los llamados depósitos de placa en los dientes.

Las placas no son otra cosa que un conjunto de elementos pegajosos que se compone de mocos, bacterias y residuos alimenticios que se van acumulando en los dientes. Este material dañino, junto al sarro, termina por irritar e inflamar las encías, y estas reaccionan volviéndose más sensibles y sangrando.

Cómo cuidar una boca con gingivitis

Es bastante fácil que las personas se enfermen de gingivitis, pues la mayoría de las veces no se tiene ni tiempo ni paciencia para llevar a cabo la higiene que la boca y los dientes precisan. Una vez que se sufre de esta hinchazón y sangrado en las encías, aunque en las primeras fases no duela, será suficiente para tomar la urgente determinación de visitar al dentista.

La visita al profesional servirá para determinar el grado de profundidad que ha adquirido esta enfermedad y tomar las medidas para sanar la boca en consecuencia. Es más importante que la visita al dentista se realice cuando se es fumador, pues este vicio esconde los signos tempranos de gingivitis, por lo que una vez que sea visible, ya se encontrará en una fase avanzada y será, por tanto, más complicado su tratamiento.

Cepillado de dientes

Este es el primer y fundamental paso para garantizar que se frene la propagación de esta enfermedad. Sin embargo, no basta con un simple cepillado, deberá llevarse a cabo al menos dos veces al día y con una técnica apropiada para que quede la boca completamente limpia. En este sentido, será el dentista quien aconseje el tipo de cepillo a utilizar y la forma más correcta de realizar la limpieza. Y es que, en ocasiones, no se suele prestar atención a las zonas dentales de más difícil acceso, representado el foco de infección que termina creando y propagando la gingivitis.

La elección de la pasta de dientes

En este sentido, la más aconsejable es la llamada paradontax, un producto clínicamente probado, con una notable eficacia en la reducción de la placa acumulada. Si la gingivitis se encuentra en un nivel más avanzado, el profesional podrá recomendar un tipo de solución de colutorio paradontax con clorhexidina, cuya función es la de impedir la creación de placa bacteriana.

¿Qué produce la gingivitis?

Ya se ha comentado que el principal factor que produce la gingivitis es una higiene bucodental deficiente, que facilita la creación de la placa bacteriana. Pero no es el único, además puede venir producido por los cambios hormonales que se producen en determinadas etapas del crecimiento, como la pubertad o el embarazo. Así mismo, es posible que aparezcan estos síntomas por una diabetes no controlada, una mala alineación de los dientes o el uso abusivo de algunos medicamentos, como la fenitoína, el bismuto o algunas pastillas anticonceptivas.

Enfermedades producidas por la gingivitis

La gingivitis no es una enfermedad que viene sola, si esta no se controla puede evolucionar y derivar en periodontitis o en la creación de caries dentales, otra enfermedad que puede aparecer si no cuidamos y tratamos de eliminar la gingivitis.

La periodintitis

Esta enfermedad de las encías hace que los dientes se aflojen, llegando a perderlos si no se actúa a tiempo. La periodintits no es otra cosa que una grave infección en esta zona de la boca que provoca daños en el tejido blando, y que si no se trata podría llegar a destruir el hueso que sirve de sostén al diente. La forma de curarla es con el raspado del diente para eliminar el sarro y las bacterias, el alisado radicular y la ingesta de antibióticos.

Las caries

Las caries por su parte, se refieren a partes de la superficie de los dientes que han sido dañadas de forma permanente, convirtiéndose en aberturas en estas piezas de diferente tamaño. Este mal se produce por la actuación combinada de bacterias, la ingesta abusiva de alimentos con demasiada cantidad de azúcares y una mala higiene bucal.

Existen tres tipos de caries; las de raíz (la más común en adultos), las caries por fosas y fisuras y las caries en la superficie lisa. Las fórmulas para evitar su aparición pasan por cepillarse los dientes con más frecuencia, con productos adecuados y con la técnica más favorable. Pero, también, usando enjuague bucal, seda dental, comiendo frutas frescas, masticando durante más tiempo, bebiendo mucha agua, comiendo alimentos con alto contenido en calcio, y con elevados niveles de vitamina D.

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