La electroestimulación: la nueva técnica para hacer ejercicio

En los últimos años se ha puesto de moda una técnica muy utilizada en el ámbito del fitness y la estética que también busca perder calorías y conseguir sus objetivos mediante un “ejercicio pasivo”.

Por:  Nota de Prensa

Cada vez más personas están interesadas en mejorar su aspecto físico. Por esta razón, inician un plan de alimentación complementado con una actividad deportiva que demande mayor gasto calórico. En ese contexto, hacer running o correr es uno de los entrenamientos más populares para perder peso.

Sin embargo, en los últimos años se ha puesto de moda una técnica muy utilizada en el ámbito del fitness y la estética que también busca perder calorías y conseguir sus objetivos mediante un “ejercicio pasivo”. Concretamente, nos referimos a la electroestimulación (EMS).

¿Qué es la electroestimulación?

Gerardo López, director de contenidos en TECHSPRING, define a la electroestimulación (EMS) como una técnica que utiliza corriente eléctrica para provocar contracciones musculares y, como consecuencia, obtener un efecto similar al que se consigue ejercitando los músculos. ‘’Definitivamente, es un procedimiento que ha adquirido gran popularidad en el mercado latinoamericano. Solo en CDMX hay aproximadamente entre 40 centros estéticos y gimnasios que ofrecen este servicio’’, agrega.

‘’Es importante señalar que solo existe bibliografía científica que respalda el uso de la electroestimulación local. Es decir, de su efectividad en zonas específicas del cuerpo. Debido a ser relativamente nueva, la electroestimulación global aún no tiene soporte científico’’, recalca López.

La popularidad de este sistema se debe a que recluta más fibras y consigue un trabajo mucho más intenso en menor tiempo. Su principal objetivo es aumentar el tono muscular y mejorar la flacidez de los músculos maximizando su volumen, fuerza y resistencia.

¿Cuáles son los beneficios de la electroestimulación?

Provoca una mayor activación muscular y contracción de las fibras. Esta técnica permite reclutar fibras que serían imposibles de alcanzar con contracciones voluntarias.

Es un ejercicio pasivo, por lo que no produce un gran cansancio. Entonces, hace que el usuario tenga un mayor resistencia durante la sesión.

Produce una mejoría de la fuerza y la resistencia física. También ofrece una elevación de la circulación sanguínea, así como del drenaje linfático, ayudando a eliminar edemas y otras alteraciones derivadas de una mala circulación de la linfa.

Elimina las sustancias tóxicas del cuerpo, las cuales representan un riesgo inasumible para la salud humana.

Ayuda en la recuperación muscular tras una sesión de entrenamiento, creando un organismo, músculos y cuerpo, en general, más fuerte y preparado. Asimismo, actúa sobre la mejora de ciertas lesiones como el cansancio muscular. También en situaciones como el típico pinchazo o tirón.

Aspectos a tener en cuenta

Este método es comúnmente utilizado en la industria estética como tratamiento adelgazante. No obstante, si la aplicación no se acompaña de ejercicio físico, los resultados pueden ser discutibles. La electroestimulación no debe suplir en ningún caso la práctica deportiva.

Tampoco es una técnica adecuada para el trabajo de hipertrofia. No se logra tanto volumen muscular como se produce en el entrenamiento habitual. Además, no permite entrenar el control ni la coordinación muscular.

En algunos casos, el usuario puede sufrir un cuadro de epilepsia. Por otro lado, es contraproducente para mujeres embarazadas.

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