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Actualizado hace 20 minutos

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Béisbol
11:24 AM / 15/05/2019
Incremento de jonrones en la MLB: la teoría de las pelotas alteradas cobra cada vez más fuerza
Sabrina Paz
Cortesía

El grito que avisa que la pelota se internó en las gradas, la euforia del público y los bateadores dando la vuelta al cuadro conforman un panorama cada vez más recurrente en las Grandes Ligas.

Muchos disfrutan del espectáculo del mejor béisbol del mundo, pero otros observan escépticos cómo los jonrones aumentan en una medida desmesurada,  apuntando a la teoría de las pelotas truqueadas como el principal causante de este fenómeno, que asoma la posibilidad de que esta temporada rompa récords en cuadrangulares.

La teoría de las pelotas truqueadas, o “juiced balls”, como se le conoce en inglés, busca explicar el incremento de jonrones señalando a la pequeña protagonista en el béisbol. Específicamente, se habla de que la MLB (Major League Baseball) ha realizado pequeñas modificaciones a las pelotas para que éstas vuelen más lejos, resultando en más bateadores sacando la bola del terreno de juego.

Desde 1910 se han realizado modificaciones a las pelotas que han afectado el número de vuelacercas que se conectan. Además, desde 1921 se habla de teorías conspirativas sobre la alteración de las mismas. No es algo nuevo que cada tanto surjan estas teorías, pero esta vez, el tema parece cobrar cada vez más fuerza, y cada vez parece más real.

 

Los números no mienten

El Opening Day 2019 fue el primer aviso. El día inaugural del mejor béisbol del mundo fue todo un espectáculo que se asemejó a un Home Run Derby, con la cifra récord de 48 cuadrangulares conectados.

Otro dato interesante: en campañas pasadas, sólo dos peloteros, Albert Pujols y Alex Rodríguez, habían logrado conectar 14 jonrones antes del primero de mayo. Esta temporada, otros dos se sumaron a esta lista: Christian Yelich y Cody Bellinger.

El año récord en jonrones fue el 2017. Esa temporada, se estableció una nueva marca en cantidad de cuadrangulares con 6.105, superando por más de 505 jonrones la cifra del año anterior. Precisamente en ese año, 2017, la teoría de las pelotas truqueadas cobró mucha fuerza.

Según proyecciones, se estima que ese 2017 de cifras estratosféricas será superado por el 2019.

Desde el inicio de la presente temporada hasta el 30 de abril, los equipos batearon 1.144 jonrones. De acuerdo al Elias Sports Bureau, esta temporada promedia 1.31 cuadrangulares por juego. De seguir por ese camino, se sobrepasaría el récord de 1.26, alcanzado justamente en 2017.

Aún así, las cifras más llamativas no son las de Grandes Ligas. Los numeritos verdaderamente impresionantes están en Triple A. Justo este año, dejaron de lado la pelota de ligas menores y se adoptó la pelota oficial de Grandes Ligas.

Curiosamente, desde su inicio el 4 de abril hasta el 11 de mayo, 1.359 pelotas han volado la cerca en Triple A. El año pasado, sólo 825 jonrones habían sido bateados hasta esa fecha. Esto representa un incremento de cuadrangulares de aproximadamente 40%.

En 2018, en esta liga el promedio de jonrones se encontraba en 0.87. Ahora, en 2019, ese promedio se sitúa alrededor de 1.29. El año del cambio de pelota.

 

Que hable la ciencia

Luego del boom de jonrones en el 2017, el portal FiveThirtyEight decidió investigar el tema. Estudiaron el clima, sustancias que mejoran el poder de los bateadores, la revolución de los flys y cualquier hipótesis que pudiese explicar este fenómeno. Estos estudios no tuvieron éxito, y dejaron rastros que apuntaban en una sola dirección: el cambio debía estar en la bola.

Científicos, pelotas de distintas temporadas e incluso rayos X fueron utilizados por FiveThirtyEight para descifrar el misterio del súbito aumento de jonrones. Resumiendo todos los estudios, el hallazgo más significativo fue que la pelota demostró una disminución en resistencia al aire.

Esto se explica de manera sencilla: a menor resistencia al aire, mayor la distancia que la pelota viaja al ser bateada.

Este cambio en resistencia al aire, o drag, como es llamado en inglés, podría agregar hasta 5 pies de distancia a un fly. Este factor sumado a otros hallazgos, como una pelota más ligera y compacta, con costuras más ajustadas y con mayor rebote, puede hacer que la pelota viaje hasta 8.6 pies, o 2 metros 59 centímetros, más lejos, de acuerdo a las investigaciones del físico Alan Nathan. Esta distancia podría marcar la diferencia entre una pelota que cae en la zona de seguridad y una que vuela la cerca.

2,59 metros pueden separar una atrapada en la zona de seguridad de un cuadrangular. |  AP.

Por su parte, el comisionado de Grandes Ligas en 2018, ante los rumores de que existía un cambio en la pelota, contrató a un grupo de expertos para que estudiaran el caso y elaboraran un informe.

El estudio concluyó que sí hubo un cambio en la resistencia al aire en las pelotas, pero no supieron identificar qué lo generó. Sin embargo, los especialistas alegaron que este cambio era algo muy sutil, y que no significaba algo representativo que pudiese “ayudar” a que se produjeran más jonrones. Además, la MLB se negó a hacer pública la data resultante de la investigación.

 

Lo que opinan los protagonistas

“Me sorprende que hagan la pregunta. La pelota está alterada. Estamos en la industria del entretenimiento, y si los fanáticos disfrutan los jonrones, entonces habrá jonrones. Eso está bien. Sólo es frustrante tener que responder las preguntas, como si tuviese que ver con el rendimiento, cuando he trabajado en mis lanzamientos con cierto tipo de pelota toda mi carrera de grandeliga, y de repente cambia. Es difícil hablar de esto, porque como lanzadores, suena como un montón de excusas”, confesó el derecho de los Orioles de Baltimore, Alex Cobb, en entrevista al Washington Post.

 Los Orioles de Baltimore han sido el equipo que más jonrones han permitido en la presente campaña. | Cortesía.

 

De ser cierta esta teoría de las pelotas alteradas, no sólo los bateadores estarían recibiendo una pequeña ayuda: los lanzadores estarían siendo perjudicados.

En un deporte tan regido por estadísticas, los lanzadores sufren los efectos de las “bolas truqueadas” en sus registros. Y no sólo eso, también son los primeros señalados como culpables por permitir un jonrón.

“Odio adentrarme en teorías conspirativas. Pero es bastante alocado lo que está pasando. No quiero restarle mérito a nadie, pero ante algunos de los cuadrangulares que están saliendo, simplemente tienes que negar con la cabeza. Cualquier bateador piensa que existe oportunidad de botarla cada vez que la pelota está en el aire”, expresó JA Happ, abridor veterano de los Yankees de Nueva York.

Happ insistió en que “ya nada te sorprende. Antes podías más o menos saber cuando algún toletero te había ganado la batalla, y ahora no puedes saberlo. Ves a los bateadores frustrados, bajar la cabeza y pensar que fallaron, y la pelota igual vuela la cerca”.

 

El show debe continuar

Hay quienes se preguntan cuál es el propósito de alterar las pelotas, y existen varias teorías que maneja el mundo de béisbol al respecto. Una de ellas es que, efectivamente, el cambio se debe a una leve modificación en el proceso de manufactura y no es algo intencional. Esto fue lo que comentó al respecto la MLB en 2018.

Para otros, el tema tiene que ver con mejorar el espectáculo. A fin de cuentas, más allá del juego, el béisbol es un negocio que mueve masas e ingresa billones de dólares al año.

El problema aparece cuando ese negocio se ve amenazado. El rating de las transmisiones televisivas ha caído y la asistencia al estadio ha disminuido. Ante esta alarmante situación, la organización de Grandes Ligas ha buscado maneras de devolverle el encanto y hacer más atractivo el juego.

La principal queja que recibe el béisbol se basa en la lentitud de los encuentros. Ante esto, la MLB ha introducido nuevas reglas para acelerar el ritmo de juego y así complacer a los fanáticos, como por ejemplo, que cada lanzador debe enfrentar un mínimo de tres bateadores, norma que entrará en vigencia a partir del 2020.

Allí es donde la teoría de las pelotas truqueadas entra en juego. Si para muchos el jonrón es uno de los momentos más emocionantes del juego, ¿por qué no multiplicar esta euforia? Encuentros más rápidos y mayor cantidad de vuelacercas podrían elevar el atractivo del deporte, pudiendo así recuperar la popularidad que ha ido perdiendo en los últimos años.

La emoción de un jonrón, desde las gradas. | AFP.

Si este es el caso, el porqué las Grandes Ligas decide esconder los cambios a la pelota aún resulta un misterio.

“Lo entiendo. Quieren atraer una nueva generación de fanáticos, ese es el propósito. Estamos en el negocio del entretenimiento. Es algo para darle a los fans, y como lanzadores debemos adaptarnos”, comentó Zach Britton, relevista de los Yankees de Nueva York. “Si ellos lo contaran de frente, sería mucho más fácil de aceptar. Harían el trabajo de todos más fácil si lo admitieran”, expresó el zurdo.

David Price, lanzador de los Medias Rojas de Boston, emitió su opinión al respecto y pidió a la organización de las Grandes Ligas ser más transparentes. “Vamos, sólo dígannos. Todos lo vemos. Sólo sean claros con el tema y díganlo”.

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