ECOGRAFO
Publicidad
Verde infinito del Jardín Botánico

12:17 AM 01/12/2017

Flores y aves, árboles y lagunas y un verdor infinito que la vista agradece es el que le regala el Jardín Botánico de Maracaibo Dr. Leandro Aristeguieta  a sus asiduos y cada vez más grande número de visitantes diarios.

Quienes han descubierto este espacio natural enclavado en la vía al aeropuerto internacional La Chinita, no se cansan de recorrerlo cada fin de semana para disfrutar de la variedad de su flora y fauna típica de la zona.

El parque es dirigido por una Fundación  privada sin fines de lucro constituida el 9 de enero de 1973. Fue reinaugurado en 2013 con apoyo del Gobierno regional, el Ivic y la empresa privada.

El paisajismo del jardín es obra de Roberto Burle Marx, diseñador del Paseo de Copacabana y del Parque Francisco de Miranda.

La colección botánica incluye  árboles típicos de la zona, como el curarire, sibucaras, cabimas, caujil y los  baobab.

Entre sus mayores atractivos se cuentan su laguna de los lotos, y otro espejo de agua más grande donde se  avistan yaguasas, garzas, perdices, alcaravanes, gallinitas de agua y patos, que acuden al parque en busca de agua y comida.

Uno de los árboles emblemáticos con los que cuenta el Jardín Botánico de Maracaibo es el baobab, cuyo nombre científico es Adansonia digitata.

El baobab africano es un árbol de tronco masivo, con forma de botella o irregular y lleno de nudos. Su altura puede oscilar entre los 5 y 30 metros y el diámetro del tronco supera los 11 metros. En cuanto a su aspecto, la corteza es lisa y la madera fibrosa con poco contenido en agua. Otros atractivos del parque lo constituyen sus espejos de agua.  La Laguna Grande se ha convertido en un refugio natural para las aves. 

Entre las plantas, los nenúfares son reyes  con sus colores y perfumes.



Noticias relacionadas